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Night Falls

El hogar es lo que ya no se puede recuperar: resumen completo de la trama de la película Night Falls, sobre el migrante de treinta años Liang Zhe, quien en un solo día toma cuatro medios de transporte desde la cabecera del condado hasta su pueblo natal en Shanxi para asistir al funeral de su abuelo, y en el trayecto entre el día y el anochecer se topa con toda la pérdida de sus vínculos familiares, amorosos y de amistad.

Título

Night Falls

Año / Duración

2023 · 93 minutos

Género

Drama / Romance

Dirección

Haodong Jian

Guion

Haodong Jian

Calificación

Reparto

Ji Liang, Fei Zuo

Premios

Premio Fei Mu a la Mejor Película, Premio de la Crítica de Cinéfilos y Premio Hoja de Tung en la 6.ª edición del Festival Internacional de Cine de Pingyao; Director Más Destacado de la sección Enfoque en el Futuro en el 13.º Festival Internacional de Cine de Beijing; Mejor Director en la Competencia de Largometrajes del 10.º Festival de Cine Joven de Chongqing

Night Falls
Liang Zhe sentado en el asiento trasero del microbús de regreso a casa, frente a los paisanos que viajan con él Liang Zhe en cuclillas junto al muro de ladrillo rojo, frente al adivino que atiende su puesto Hai Peng afeitando a Liang Zhe en la peluquería del pueblo En la noche sobre la colina, los músicos de suona y las siluetas vestidas de blanco rodean una hoguera En una colina invernal, una persona con un bolso al hombro camina por un camino de tierra helado mientras alguien se acerca en motocicleta a lo lejos
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Night Falls es la ópera prima como guionista y director del cineasta Haodong Jian, oriundo de Hequ, Shanxi, protagonizada por Ji Liang y Fei Zuo. La película está basada en la propia experiencia del director, quien en 2020 regresó a su pueblo natal para el funeral de su abuelo, y se rodó durante veinte días en locaciones reales en Hequ, Xinzhou, Shanxi, con temperaturas de más de veinte grados bajo cero.

En enero de 2023, la película se estrenó en la 6.ª edición del Festival Internacional de Cine de Pingyao, donde se llevó tres premios: el Premio Fei Mu a la Mejor Película, el Premio de la Crítica de Cinéfilos y el Premio Hoja de Tung. Ese mismo año obtuvo también el galardón al Director Más Destacado de la sección Enfoque en el Futuro del 13.º Festival Internacional de Cine de Beijing, y el premio a Mejor Director en la Competencia de Largometrajes del 10.º Festival de Cine Joven de Chongqing. Tiene 6.4 en IMDb. Se estrenó en los cines de China continental el 12 de enero de 2024.

El propio Haodong Jian se graduó en Ingeniería de Minas por la Universidad de Datong, en Shanxi, y al terminar no entró de inmediato en la industria del cine: trabajó de verdad como minero de carbón durante un año y usó todo lo que ganó para financiar su primer cortometraje. Esa experiencia terminó siendo el trasfondo de Night Falls: los personajes principales de la historia viven en ese mundo de tierra amarilla y transporte de carbón de Shanxi.

Una maleta con una rueda rota

La historia transcurre en un solo día: comienza de mañana y termina al anochecer, cuando el protagonista llega a casa.

Liang Zhe, que acaba de cumplir treinta años, sobrevive como migrante en Pekín, sin éxito ni en el trabajo ni en el amor. Cuando llega la noticia de la muerte de su abuelo, no le queda más remedio que volver a su pueblo natal en Hequ, Shanxi, para el funeral —en el dialecto local de Shanxi, el pueblo se llama «Dadesheng», nombre que también sirve de título alternativo de la película—. Sale de viaje con una maleta a la que le falta una rueda, y esa maleta lo acompaña durante todos sus traslados entre la cabecera del condado y el pueblo.

El camino de la cabecera del condado al pueblo es mucho más largo de lo que parece. A lo largo de un solo día, Liang Zhe toma cuatro medios de transporte distintos, y en cada tramo se encuentra con gente de su vida pasada.

Los paisanos del microbús

Liang Zhe se apretuja en un microbús rumbo al campo. Dentro van muchos paisanos que, como él, vuelven a casa para el Año Nuevo o para un funeral. Unos parientes mayores a los que no ve hace años lo reconocen de inmediato y empiezan a preguntarle, uno tras otro, por su trabajo en Pekín, sus ingresos, su pareja y sus planes de matrimonio: una ráfaga de preguntas que no respeta ningún límite.

Liang Zhe va respondiendo a todo, educado, contenido, resignado, y casi nunca replica. Todos parecen tener ya planeada su vida, aunque su curiosidad por su situación real no pasa de lo superficial.

El microbús avanza entre los desolados barrancos de tierra amarilla de Shanxi en invierno, caminos helados y ramas secas.

Liang Zhe sentado en el asiento trasero del microbús de regreso a casa, frente a los paisanos que viajan con él

El adivino junto al muro de ladrillo rojo

A mitad de camino, Liang Zhe se baja cerca de un antiguo templo para descansar. Se agacha junto a un muro de ladrillo rojo en ruinas y se encuentra con un adivino que tiene instalado su puesto con un bote de varillas de adivinación y un letrero de «Oráculo de la Suerte».

El adivino lo observa un momento y le dice que tiene un «destino duro».

Liang Zhe en cuclillas junto al muro de ladrillo rojo, frente al adivino que atiende su puesto

La peluquería de Hai Peng

Liang Zhe llega caminando hasta una peluquería en un pueblo pequeño. Sentada dentro está su primer amor, a quien no ve desde hace años: Hai Peng.

Hai Peng ahora lleva sola esta pequeña peluquería; está divorciada y tiene un hijo. Sobre el espejo y los estantes hay pósteres de actrices arrancados de revistas, y en el mostrador se ven muestrarios de tintes para el cabello y las herramientas típicas de una peluquería.

Ella lo hace sentarse, le corta el pelo y luego lo afeita. Entre los dos apenas hay diálogo directo: el contacto cercano frente al espejo, el momento en que la espuma de afeitar cubre su rostro, la ligera vacilación de las tijeras sobre su cabeza son, prácticamente, toda la información que da esta escena.

Ella habla con un marcado acento del dialecto de Shanxi. Liang Zhe responde, pero dice poco.

Cuando termina el corte, él paga, se echa la mochila al hombro y sale solo por la puerta, para seguir su camino hacia el pueblo.

Hai Peng afeitando a Liang Zhe en la peluquería del pueblo

El camión de carbón y un perrito

En el siguiente tramo, Liang Zhe se sube a un camión pesado de transporte de carbón, conducido por un antiguo compañero de clase con el que no tenía contacto desde hacía años.

El excompañero ahora se dedica al transporte de carbón en la zona. Los dos charlan en la cabina, que se sacude con el camino, sobre cómo les ha ido en los últimos años, qué fue de sus compañeros de clase y de sus familias. En la parte delantera del camión está pintado el nombre «Hai Peng», el mismo nombre que acaba de ver en la peluquería.

El camión levanta polvo rojizo por el camino de tierra. En algún punto del trayecto, Liang Zhe se encuentra al borde del camino con un perrito callejero, tan flaco que está pegado al suelo, hecho un ovillo, con los ojos siguiéndolo. Tras un momento de duda, lo levanta y lo mete en su bolso, dejando solo la cabeza afuera. A partir de entonces, lo lleva consigo a todas partes.

La colina de Dadesheng

El cielo se oscurece cada vez más, y Liang Zhe llega por fin a la colina a las afueras del pueblo.

Sube solo hasta la cima, se detiene frente a una tumba, se agacha, cava la tierra congelada y enciende una hoguera. El fuego titila un momento en medio del páramo, mientras el humo negro y las cenizas de papel son arrastrados por el viento invernal hacia las crestas lejanas.

Luego la imagen corta a una ceremonia fúnebre nocturna: los músicos de suona, los que tocan el tambor, los deudos vestidos de blanco y, detrás de ellos, la silueta de las montañas, todos alrededor de otra hoguera, convertidos por la noche en un conjunto de siluetas. Liang Zhe no pronuncia una sola palabra en toda esta secuencia.

En la noche sobre la colina, los músicos de suona y las siluetas vestidas de blanco rodean una hoguera

El final

Cuando el fuego se apaga, Liang Zhe baja de la colina y, a lo lejos, ve una motocicleta que se acerca por el camino de montaña: es su padre, que ha venido a buscarlo.

El padre detiene la moto en el camino y lo espera. No hay saludos entre ellos, casi no se dicen nada. Liang Zhe se acerca y se sienta detrás de su padre, y así, en la motocicleta, avanzan por la carretera solitaria del invierno de Shanxi rumbo a casa. La cámara se detiene largo rato en sus espaldas.

En una colina invernal, una persona con un bolso al hombro camina por un camino de tierra helado mientras alguien se acerca en motocicleta a lo lejos

La motocicleta sigue avanzando, y el páramo invernal de Shanxi, más allá del alcance del faro, se hunde por completo en la noche. Liang Zhe salió esa mañana, recorrió cuatro tramos de camino, se encontró con toda una vida de conocidos del pueblo, y ahora que la noche por fin ha caído, ha vuelto a casa.