En presencia del diablo
Un pueblo de montaña queda sumido en la desconfianza entre una extraña enfermedad y asesinatos familiares: un repaso completo de la investigación del policía Jong-goo sobre un misterioso japonés, su petición de ayuda al chamán Il-gwang para salvar a su hija Hyo-jin y la decisión fatal que toma al recibir advertencias contradictorias.
Título
En presencia del diablo
곡성
También conocida como: El extraño
Año / Duración
2016 · 156 minutos
Género
Drama / Misterio / Terror
Dirección
Na Hong-jin
Guion
Na Hong-jin
Calificación
Reparto
Kwak Do-won (como Jong-goo), Hwang Jung-min (como Il-gwang), Chun Woo-hee (como Moo-myeong), Jun Kunimura (como el japonés), Kim Hwan-hee (como Hyo-jin)
En presencia del diablo está escrita y dirigida por Na Hong-jin, y protagonizada por Kwak Do-won, Hwang Jung-min, Chun Woo-hee, Jun Kunimura y Kim Hwan-hee. La película se estrena en Corea del Sur el 12 de mayo de 2016 y posteriormente se presenta fuera de competencia en la 69.ª edición del Festival de Cannes. Tiene una duración de 156 minutos.
Al 21 de octubre de 2026, la película tiene una calificación de 7.4 en IMDb, con 103 547 votos; en Rotten Tomatoes alcanza un 99 % de aprobación, basado en 87 reseñas de críticos, y una puntuación del público del 81 %, a partir de más de 5 000 valoraciones. Tanto la crítica profesional como el público le otorgan puntuaciones superiores al 80 %, por lo que la recepción general es positiva.
Una serie de asesinatos familiares
En Gokseong, Corea del Sur, se produce una serie de asesinatos inexplicables. Los responsables suelen desarrollar primero erupciones rojizas y pústulas, después matan a sus familiares en medio de un trastorno mental y finalmente quedan en estado catatónico o mueren. El policía local Jong-goo acompaña a sus compañeros a inspeccionar las escenas, pero no logra encontrar un móvil delictivo común que vincule los casos.

Los habitantes empiezan a relacionar la extraña enfermedad con un misterioso japonés que vive en las montañas. Alguien afirma haberlo visto desnudo en el bosque mientras devoraba un ciervo, con los ojos enrojecidos; Jong-goo también sueña con él repetidas veces. Cuando los asesinatos continúan, una joven vestida de blanco aparece cerca de una de las escenas, se presenta como Moo-myeong y acusa directamente al japonés de haber provocado la desgracia.
El extraño de las montañas y las fotografías de su casa
Jong-goo se dirige a la vivienda del extraño con su compañero policía Seong-bok y el diácono Yi-sam, que habla japonés. Como el hombre no está en casa, los tres entran al patio, donde un perro negro les impide avanzar. Seong-bok entra en la vivienda y ve un altar, la cabeza de una cabra muerta, fotografías de las víctimas y sus pertenencias, pero el miedo le impide contarle de inmediato a Jong-goo todo lo que descubre.


Cuando el japonés regresa, detiene al perro y los tres hombres se marchan. Más tarde, Seong-bok le entrega a Jong-goo un zapato que encuentra dentro de la casa; Jong-goo reconoce que pertenece a su hija Hyo-jin. Esta prueba lleva los rumores del pueblo directamente hasta su familia.
La transformación de Hyo-jin
Hyo-jin empieza a sufrir fiebre y convulsiones, le aparecen erupciones rojizas similares a las de los otros enfermos y su temperamento se vuelve agresivo de manera repentina. Jong-goo irrumpe otra vez en la vivienda de las montañas, pero descubre que las fotografías y las pertenencias han sido quemadas. Destroza la habitación de los rituales, mata al perro negro cuando este se abalanza sobre él y luego le ordena al japonés que abandone el pueblo.

Los síntomas de Hyo-jin siguen empeorando. La niña apuñala y mata a un vecino, y frente a la entrada de la casa aparece una cabra muerta colgada. Su familia la lleva al hospital, pero el tratamiento convencional no detiene sus reacciones anormales; por eso, la suegra de Jong-goo llama al chamán Il-gwang.

El ritual de exorcismo de Il-gwang
Tras examinar a Hyo-jin, Il-gwang concluye que un poderoso espíritu maligno la tiene atrapada y señala como objetivo al japonés de las montañas. Prepara un espacio ritual en la casa de Jong-goo, toca tambores, blande cuchillos y golpea repetidamente una ofrenda; al mismo tiempo, el japonés realiza otro ritual en su propia vivienda.


Hyo-jin se retuerce de dolor dentro de la casa. Jong-goo ya no soporta seguir mirando, irrumpe en el lugar del ritual para detener a Il-gwang y lleva a su hija de vuelta al hospital. En ese momento no queda claro a quién ataca ni a quién protege cada ceremonia; Jong-goo solo está convencido de que el sufrimiento de su hija está relacionado con el japonés.
La persecución por el bosque y el atropello
Al día siguiente, Jong-goo reúne a sus amigos y se interna en las montañas para perseguir al japonés. Primero encuentran a un habitante del pueblo que ya ha sufrido la transformación y que los ataca blandiendo una herramienta; en medio del caos, el japonés aprovecha para huir hacia el bosque.


Durante la persecución en vehículo, el grupo atropella al japonés y deja su cuerpo al borde del camino. Moo-myeong los observa desde lejos. Cuando Jong-goo vuelve a casa y descubre que Hyo-jin se ha calmado temporalmente, cree que la amenaza ha desaparecido.

Las advertencias opuestas de Moo-myeong e Il-gwang
Tras encontrarse con Moo-myeong en el pueblo, Il-gwang vomita sangre repentinamente y huye aterrorizado de Gokseong; durante el trayecto, un enjambre de insectos choca contra el parabrisas y lo obliga a detenerse. Entonces llama a Jong-goo y cambia su versión: afirma que Moo-myeong es el verdadero espíritu maligno y que el japonés es un chamán que intenta destruirla.
Jong-goo descubre que Hyo-jin ha desaparecido y, cuando sale a buscarla, encuentra a Moo-myeong cerca de su casa. Ella le dice que Hyo-jin ya ha vuelto y que matará a su familia; también afirma que ha preparado una trampa que funcionará si Jong-goo espera hasta el tercer canto del gallo sin cruzar la entrada de su casa. Mientras tanto, Il-gwang lo llama una y otra vez para apremiarlo a regresar. Jong-goo ve que Moo-myeong lleva pertenencias de las víctimas y encuentra en el suelo el pasador de cabello de su hija; finalmente deja de creerle y vuelve a casa antes del tercer canto.

La verdad en la cueva
Cuando el diácono Yi-sam se entera de que su tío Seong-bok también ha matado a su familia, regresa a las montañas con una hoz. Dentro de una cueva ve al japonés, que sigue vivo. Yi-sam le exige que revele su verdadera forma; el japonés primero lo fotografía y después muestra sus ojos rojos, sus garras y las heridas de sus manos.

El encuentro en la cueva confirma que el japonés no muere en el atropello y revela su naturaleza inhumana. Al mismo tiempo, después de que Jong-goo abandona a Moo-myeong, la trampa de flores y plantas que ella prepara empieza a marchitarse; ya es demasiado tarde para que él cambie de decisión.
El final

Jong-goo entra precipitadamente en su casa y ve que Hyo-jin ya ha matado a su madre y a su abuela materna. Después, Hyo-jin apuñala a Jong-goo y vuelve a quedar en estado catatónico. Il-gwang llega entonces al lugar y fotografía uno por uno a los muertos y heridos; cuando regresa a su automóvil, deja caer una caja que contiene fotografías de varias familias que habían sido víctimas anteriormente.
Jong-goo yace dentro de la casa mientras recuerda los momentos felices en los que fotografiaba a su hija. Le dice a Hyo-jin que la protegerá y finalmente muere a causa de sus heridas. El japonés de la cueva ya ha revelado su forma demoníaca e Il-gwang se lleva las fotografías de las nuevas víctimas; Jong-goo cruza el umbral antes de tiempo, atrapado entre dos advertencias opuestas, y no logra impedir la muerte de su familia.
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