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The Narrow Road

El encuentro y la separación de dos limpiadores en plena pandemia: recorrido completo por The Narrow Road, desde que Chak, Candy y Chu se ganan la vida juntos hasta el cierre de la empresa y el reencuentro

Título

The Narrow Road

窄路微塵 / The Narrow Road

Año / Duración

2022 · 115 minutos

Género

Drama

Dirección

Sum Lam

Guion

Fean Chung

Calificación

Reparto

Louis Cheung (como Chan Hon-fat / Chak), Angela Yuen (como Candy), On-Na Tung (como Chu), Patra Au (como Wong Ying), Pak-Hong Chu (como el mecánico del taller)

Premios

59.ª edición de los Premios Caballo de Oro: mejor banda sonora original; 41.ª edición de los Premios de Cine de Hong Kong: mejor banda sonora original

The Narrow Road
Un hombre con la mascarilla bajada hasta la barbilla, sentado en el asiento del conductor de una camioneta Una mujer con trenzas está junto a una puerta, con un objeto oscuro delante que la tapa parcialmente Una mujer con uniforme de trabajo fluorescente pasa el trapeador entre las mesas y las sillas de un restaurante Una mujer se inclina para acomodarle la mascarilla a una niña sentada a la mesa Un hombre conversa con una mujer con guantes junto a un equipo de limpieza amarillo Un hombre y una mujer hacen burbujas de jabón al aire libre con una niña
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

The Narrow Road es un drama hongkonés dirigido por Sum Lam y escrito por Fean Chung, protagonizado por Louis Cheung, Angela Yuen, On-Na Tung y Patra Au. Ambientada en la pandemia de COVID-19 de comienzos de 2020, la película se estrenó el 19 de agosto de 2022 en el Festival Internacional de Cine de Edimburgo y llegó a las salas de Hong Kong el 22 de diciembre de ese mismo año; dura 115 minutos.

Hasta el 29 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 7.0 en IMDb; en Rotten Tomatoes, la crítica profesional le otorga un 71 % de aprobación sobre un total de 7 reseñas y todavía no hay puntuación del público. La crítica especializada valora la manera en que el filme retrata la vida en Hong Kong durante la pandemia y el trabajo de los sectores más humildes, aunque algunas reseñas consideran que la historia es demasiado prudente a la hora de cuestionar las causas estructurales de esa precariedad. A continuación se repasa en orden cronológico todo lo que ocurre entre Chak, Candy y Chu: cómo se conocen, cómo trabajan juntos, cómo se separan y cómo vuelven a encontrarse.

Una empresa de limpieza de un solo hombre en plena pandemia

A comienzos de 2020, los restaurantes, los gimnasios y otros locales de Hong Kong van reduciendo su horario o cerrando directamente. Chan Hon-fat, a quien todos llaman Chak, lleva él solo la empresa de limpieza Peter Pan: conduce una vieja camioneta y desinfecta y limpia distintos comercios de madrugada y a altas horas de la noche. La demanda no le facilita las cosas: pierde clientes, le cuesta conseguir productos de limpieza, la camioneta falla una y otra vez, y tantos años de esfuerzo físico hacen que la lesión de espalda se le note cada vez más.

Un hombre con la mascarilla bajada hasta la barbilla, sentado en el asiento del conductor de una camioneta

Chak además tiene que cuidar de Wong Ying, su madre, que vive sola. Cuando escasean los insumos, ella cuelga las mascarillas usadas y las desinfecta una y otra vez siguiendo el método que enseñan en la televisión; también quiere darle a su hijo lo que ganó en una apuesta de carreras de caballos. Chak no quiere preocuparla y se limita a decirle que la empresa sigue adelante, cuando en realidad ya necesita a alguien que lo ayude con el trabajo físico.

Candy llega a pedir trabajo con Chu de la mano

Candy, que vive en el mismo edificio, ve un volante en el que se busca personal y se presenta en el pequeño local de la empresa de limpieza. Cría sola a Chu, su hija de siete años, y no tiene ingresos ni vivienda estables. Al principio Chak piensa que le falta experiencia y que quizá no aguante el ritmo del trabajo de limpieza, así que le cierra la puerta; Candy se queda insistiendo en la entrada y él termina por darle una prueba.

Una mujer con trenzas está junto a una puerta, con un objeto oscuro delante que la tapa parcialmente

La primera vez que acompaña a Chak, Candy no tiene práctica, pero es capaz de resolver sobre la marcha las pequeñas averías de los equipos de limpieza y está dispuesta a aguantar jornadas largas después del cierre de los locales. Chak llega a verla a ella y a Chu llevarse comida de una tienda sin pagarla; no la delata delante de nadie y solo le advierte que, cuando entren en casa de un cliente, no puede tocar nada que no sea suyo. Así nace la primera forma de colaboración entre ambos: Chak se ocupa de los procedimientos y de la reputación del negocio, y Candy aporta un par de manos más y resuelve a su manera los problemas que surgen sobre el terreno.

Una mujer con uniforme de trabajo fluorescente pasa el trapeador entre las mesas y las sillas de un restaurante

La primera separación, tras el robo de las mascarillas

Mientras limpian la casa de un cliente, Candy descubre que el dueño tiene acumuladas varias cajas de mascarillas importadas y se lleva a escondidas unas cuantas. Cuando Chak se entera, se lo reclama y da por terminado el empleo. Para él, como los limpiadores entran en el espacio privado de los clientes, el negocio solo puede sostenerse sobre la confianza de no llevarse absolutamente nada; Candy, en cambio, se enfrenta a la realidad de que a ella y a su hija les falta material de protección, y piensa que al dueño no va a importarle lo que falte.

Una mujer se inclina para acomodarle la mascarilla a una niña sentada a la mesa

Después de separarse, Chak ve en la calle cómo a un niño se le cae la mascarilla al suelo y su padre la tira sin más, y enseguida se acuerda de su madre reutilizando las mascarillas viejas. Empieza a entender la distancia que la escasez de insumos abre entre unas familias y otras, y deja que Candy vuelva a trabajar, aunque sin renunciar a su exigencia de honestidad. De regreso en el puesto, Candy se comporta con más cuidado que antes, y con cada nuevo encargo de limpieza los dos van reconstruyendo la confianza.

Un hombre conversa con una mujer con guantes junto a un equipo de limpieza amarillo

Los tres se van metiendo en la vida de los otros

Fuera del trabajo, Chak empieza a comer con Candy y su hija y a sacar a Chu a jugar. La vivienda de Candy es estrecha y, aun después de que madre e hija se mudan a un cuarto con ventana, lo que se ve por ella siguen siendo edificios apiñados y estructuras de hierro; la vida de Chak tampoco va más allá del trayecto entre la empresa, la casa de su madre y la camioneta. El trato entre los tres se limita a comer juntos, salir de paseo y trabajar: no llegan a vivir bajo el mismo techo.

Un hombre y una mujer hacen burbujas de jabón al aire libre con una niña

Candy también empieza a cambiar esa costumbre suya de llevarse cosas en cuanto se le presenta la ocasión. En casa de un cliente encuentra un reloj de oro y llega a guardárselo, pero al final se lo devuelve al dueño. Cuando Chak se entera, le paga un sueldo más alto y se plantea convertirla en socia de la empresa. El negocio de limpieza sigue pasando apuros, pero lo que hay entre los dos ya es algo más que una contratación temporal.

El cuarto que deja un hombre que vivía solo y la muerte de la madre

Chak y Candy reciben un encargo de limpieza poco habitual: un vecino murió solo en su cuarto y, cuando encontraron el cuerpo, quedaron rastros que hay que tratar. Los dos se ponen trajes de protección y máscaras antigás, aíslan la habitación y la limpian paso a paso. Es la primera vez que Candy se enfrenta de manera directa a una muerte que nadie alcanzó a atender a tiempo; Chak, por su parte, completa la limpieza siguiendo el procedimiento de trabajo.

Dos personas con máscaras antigás rocían productos de limpieza en un cuarto diminuto

Más adelante, cuando Chak va a ver a Wong Ying, los dos siguen tapando sus respectivas preocupaciones con conversaciones domésticas y triviales. A ella le interesa saber cómo van el negocio y la vida de su hijo, pero él no le cuenta todas las dificultades de la empresa. El tiempo que pasan juntos es breve: poco después Wong Ying muere de repente, y mientras ordena sus cosas y se ocupa del funeral, Chak se queda frente a todo aquello que no alcanzaron a decirse.

Un hombre con un periódico en la mano conversa, sentado en un sofá, con una anciana que está a su lado

Durante el tiempo en que Chak interrumpe el trabajo, Candy se hace cargo sola de los encargos de la empresa.

Cada uno se busca la vida tras el cierre de la empresa

La escasez de suministros provocada por la pandemia se agrava cada vez más. Mientras ayuda a envasar el producto de limpieza, Chu vuelca sin querer las existencias, y Candy, para poder cumplir con los encargos que ya habían aceptado, recurre a un sustituto de origen desconocido. Los clientes se quejan de que el producto no cumple con las normas, funcionarios del gobierno llegan a investigar la empresa y clausuran el local. Chak tiene que hacerse cargo de la multa y de todo lo que venga después, y la pequeña empresa que se preparaba para crecer cierra sus puertas.

Candy se limita a pedirle perdón a Chak y no le explica en ese momento cómo se volcó el producto ni por qué lo reemplazó de urgencia. Además, como debe el alquiler, se va con Chu del cuarto en el que vivían y pierde el contacto con Chak; más tarde consigue trabajo en un cibercafé, donde limpia el local mientras mantiene a Chu a su lado.

Una mujer con guantes limpia en un local en penumbra con asientos azules, mientras delante de ella un hombre está sentado con la cabeza gacha

Chak, por su parte, se pone a trabajar de guardia de seguridad y vende la camioneta que lo acompañó durante años para pagar la multa. Antes de venderla, vuelve al taller mecánico para dejarla lista; una vez que otros se la llevan, se queda en el mismo lugar y le toma una foto de recuerdo.

Dos hombres conversan sentados a una mesa plegable en un taller mecánico

El final

Tiempo después, Chak se encuentra por casualidad con Candy y Chu en un cibercafé y descubre que ella trabaja allí mientras cuida de su hija. También se entera por fin de que el asunto del producto de limpieza falso empezó cuando Chu volcó sin querer el material original y Candy, presionada por el tiempo, eligió la peor manera de arreglarlo. Esa explicación completa lo que Candy no había contado antes, y a continuación los dos van a la orilla del mar para seguir hablando.

Un hombre y una mujer conversan sentados uno al lado del otro sobre un muro bajo junto al mar

Después de esa nueva conversación, Candy abraza a Chak. Él le entrega lo que le quedó de la venta de la camioneta una vez pagada la multa, con la esperanza de que ella y Chu puedan estabilizar su vida. La película no aclara si los dos llegan a ser pareja ni promete que vayan a vivir juntos: el relato avanza únicamente hasta ese abrazo y esa entrega del dinero sobrante.

Una mujer con los ojos cerrados abraza a un hombre que está de espaldas a la cámara

Al final, en una tienda, Chu vuelve a querer llevarse algo sin pagarlo; Candy la detiene y la lleva hasta la caja a pagar. En otro lugar, Chak sigue limpiando el piso con el trapeador. Una cámara de vigilancia registra a madre e hija completando el pago, y luego el plano se aleja de Chak mientras trabaja; así termina la película.