Fin de semana en Croacia
Un fin de semana en Croacia pasa de una desaparición a una doble cacería: recorrido completo por Fin de semana en Croacia, desde la búsqueda de Kate hasta que Beth se libra de las sospechas y descubre al verdadero asesino
Título
Fin de semana en Croacia
The Weekend Away
Año / Duración
2022 · 89 minutos
Género
Thriller / Misterio / Crimen
Dirección
Kim Farrant
Guion
Sarah Alderson
Calificación
Reparto
Leighton Meester (como Beth), Christina Wolfe (como Kate), Ziad Bakri (como Zain), Luke Norris (como Rob), Amar Bukvić (como Pavić)
Obra original
La novela homónima The Weekend Away, de Sarah Alderson
Fin de semana en Croacia es una película de suspenso estadounidense dirigida por Kim Farrant y escrita por Sarah Alderson a partir de su propia novela homónima, protagonizada por Leighton Meester, Christina Wolfe, Ziad Bakri y Luke Norris. Se estrenó en Netflix el 3 de marzo de 2022, dura 89 minutos y su historia transcurre principalmente en Split, la ciudad costera croata.
Hasta el 29 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 5.7 en IMDb; en Rotten Tomatoes, el 42 % de las 26 reseñas profesionales que reúne es positivo y la calificación del público es del 36 %. Ninguna de esas cifras llega al sesenta por ciento, así que la respuesta general es más bien negativa. A continuación se repasa en orden cronológico todo lo que vive Beth, desde la desaparición de su amiga y su propia condición de sospechosa hasta la confirmación de quién es el verdadero asesino.
La primera noche del fin de semana en Croacia
Beth, una estadounidense que vive en Londres y que acaba de ser madre, atraviesa un momento bajo en su matrimonio con Rob. Vuela a Croacia para pasar el fin de semana con Kate, su mejor amiga, recién divorciada. Kate reserva un alojamiento con vista al mar con la idea de que Beth se aleje un tiempo de la crianza y de la presión conyugal; mientras beben en la terraza, Beth admite que no sabe cómo arreglar su relación con Rob.

Esa noche, Kate lleva a Beth a una discoteca y arregla que dos hombres, Mateo y Luka, les hagan compañía. Beth no quiere traicionar a Rob, pero después de unas copas pierde enseguida todo recuerdo claro. A la mañana siguiente despierta en el alojamiento: adentro solo quedan objetos desperdigados, Kate no aparece por ningún lado y tampoco están su bolso ni su teléfono.

La desaparición de Kate y los dos acompañantes
A Sebastian, el dueño del alojamiento, solo le importa que la noche anterior hayan entrado huéspedes de más. Beth se comunica con Rob y luego con Jay, el exmarido de Kate, y los dos creen que Kate simplemente cambió de planes sobre la marcha. La policía local tampoco quiere tratar el caso como una desaparición de inmediato. El único que le cree es Zain, el taxista que las llevó y las trajo la noche anterior, que acepta acompañarla a buscar pistas.

Beth y Zain localizan a Mateo y a Luka y recuperan el bolso y el teléfono de Kate. Los dos hombres no son clientes que Kate haya conocido por casualidad en la discoteca, sino acompañantes a los que ella les pagó; admiten haber robado las pertenencias, pero niegan haber drogado o lastimado a Kate. Después de que Zain reduce a uno de ellos, Beth consigue pruebas suficientes para que la policía abra una investigación formal. Los análisis toxicológicos posteriores confirman que tanto Beth como Kate tenían drogas en el cuerpo, y la policía además encuentra ketamina durante el registro.

El cuerpo, la aventura y una nueva sospechosa
La policía empieza a tomarle muestras a Beth para comprobar si hay drogas en su organismo. Rob llega poco después a Croacia y desconfía de inmediato de Zain, que no ha dejado de ayudarla. Al poco tiempo, el cuerpo de Kate aparece en el agua. En la morgue, Beth desbloquea el teléfono de Kate con el rostro de ella y ve los mensajes que intercambiaba con Rob: así se entera de que su marido y su mejor amiga tuvieron una aventura. Rob admite que esa relación existió, pero le echa la culpa a Kate.

Los análisis toxicológicos muestran que tanto Beth como Kate tenían drogas en el cuerpo, pero la policía ve en la aventura un posible motivo para que Beth se vengara de Kate y le retiene el pasaporte. Sebastian les cuenta a los agentes las conversaciones privadas que alcanzó a oír; la policía averigua además que a Zain lo llevó a Croacia una red de tráfico de personas y deduce que Beth pudo haberlo contratado para matar. Zain explica que su vínculo con esa red terminó con su entrada al país, y Beth insiste en que los dos solo están buscando juntos a una persona.

La matrícula en las cámaras del alojamiento
Ya en libertad, Beth se da cuenta de que en el alojamiento hay cámaras ocultas. Aprovecha una salida de Sebastian para entrar en el cuarto desde el que vigila y descubre que lleva mucho tiempo grabando en secreto lo que hacen sus huéspedes. Las grabaciones de la noche de la desaparición demuestran que a Beth la acostaron muy temprano; Mateo y Luka se van después de robar las pertenencias, Kate sale sola detrás de ellos y más tarde regresa en otro auto. Beth anota la matrícula de ese auto. Sebastian vuelve y borra las grabaciones, pero Beth logra escapar con el dato de la matrícula y sigue con Zain el rastro del vehículo.

Beth y Zain dan con el conductor que llevó a Kate esa noche. Él confirma que Kate le pidió seguir a los dos hombres y que después se bajó en la comisaría para denunciar el robo; sin embargo, la policía no conserva ningún registro de esa denuncia. Beth guarda la matrícula que vio en las grabaciones, pero a esas alturas todavía no sabe quién conducía ese auto.
La caída de Pavić y el cierre del caso
Después de que los medios señalan a Beth como sospechosa del asesinato, ella y Zain siguen repasando pistas como la matrícula y el registro de la denuncia por los callejones de arcos de piedra del casco antiguo, hasta que alguien la reconoce en la calle.

Cuando la policía llega, Beth ve la patrulla que conduce Pavić y reconoce que su matrícula coincide con el número que quedó registrado en las cámaras del alojamiento: así confirma que quien se llevó a Kate la noche de la desaparición fue Pavić. Ella y Zain huyen enseguida escaleras de piedra abajo por el casco antiguo.

Zain se queda atrás y se entrega para que Beth pueda seguir huyendo. Pavić la alcanza a solas, forcejea con ella y termina cayendo desde lo alto y muriendo. Las cámaras del paseo marítimo que la policía logra recuperar registran cómo un hombre golpea a Kate y hace que caiga al agua, pero no captan con claridad su identidad. La agente Kovac averigua además que en el pasado a Pavić lo acusaron de agredir a mujeres y que solo lo trasladaron de puesto por falta de pruebas. Con las grabaciones, la matrícula de Pavić y la autopsia, que indica que Kate murió ahogada tras una herida en la cabeza, la policía concluye que Pavić atacó a Kate y la arrojó al agua, y retira los cargos contra Beth. Beth le agradece a Zain su ayuda y regresa a Londres, y el caso parece haber terminado.
El final
De vuelta en Londres, Beth se separa de Rob y se dispone a dejar un rato a su hija Aster en casa de él. Rob quiere reconciliarse, pero Beth no acepta. Mientras busca las llaves del auto, encuentra en el bolsillo del abrigo de Rob una cuenta de ónice negro; esa cuenta viene del collar que ella le había regalado a Kate. Pavić no pudo haberla puesto en el abrigo de Rob, y ese objeto le confirma a Beth que Rob también estuvo en Croacia la noche en que Kate desapareció.

Beth llama primero a la policía y deja la línea abierta, y recién entonces encara a Rob con la cuenta en la mano. Rob admite que, por miedo a que Kate revelara la aventura, voló en secreto a Croacia y la interceptó cuando ella salía de la comisaría. Kate había decidido confesárselo todo a Beth y terminar la aventura con Rob, y él la golpeó durante la discusión; Kate perdió el equilibrio, se dio contra una piedra y cayó al agua, todavía con vida, pero Rob se fue sin auxiliarla y ella terminó ahogándose.

Rob intenta presentar la aventura como un acoso del que Kate era responsable, pero Beth ya no le cree. Después trata de impedirle salir y los dos forcejean; Beth le da un golpe en la garganta, se zafa, alza en brazos a su hija Aster y sale de la casa. La policía ya escuchó por teléfono la confesión de Rob, así que las patrullas llegan enseguida y lo detienen. Con eso queda al descubierto lo que realmente ocurrió con la muerte de Kate, y la película termina.
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