La hija oscura
Unas vacaciones en una playa griega hacen volver los recuerdos reprimidos de la maternidad: recorrido completo por La hija oscura, con la niña desaparecida, la muñeca escondida, los tres años que Leda pasó lejos de sus hijas y el final junto al mar
Título
La hija oscura
The Lost Daughter
Año / Duración
2021 · 121 minutos
Género
Drama
Dirección
Maggie Gyllenhaal
Guion
Maggie Gyllenhaal
Calificación
Reparto
Olivia Colman (como Leda), Jessie Buckley (como Leda joven), Dakota Johnson (como Nina), Ed Harris (como Lyle), Peter Sarsgaard (como el profesor Hardy), Paul Mescal (como Will)
Obra original
La hija oscura, novela homónima de Elena Ferrante
Premios
78.° Festival de Venecia: mejor guion; 94.ª edición de los Premios Óscar: tres nominaciones, a mejor actriz, mejor actriz de reparto y mejor guion adaptado
La hija oscura es la ópera prima de Maggie Gyllenhaal como guionista y directora, y adapta la novela homónima que Elena Ferrante publicó en 2006. Olivia Colman y Jessie Buckley interpretan a Leda en su madurez y en su juventud, y las acompañan Dakota Johnson, Ed Harris, Peter Sarsgaard y Paul Mescal. La película se estrenó el 3 de septiembre de 2021 en el Festival de Venecia y, en diciembre de ese mismo año, llegó a los cines de Estados Unidos en estreno limitado y a Netflix; dura 121 minutos.
Hasta el 31 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 6.7 en IMDb, con unos 83 000 votos; en Rotten Tomatoes, el índice de aprobación de la crítica profesional es del 94 % y el de los espectadores, del 56 %. La valoración de la crítica es claramente más alta que la del público, lo que indica que los reseñistas coinciden en destacar las actuaciones y el trabajo de dirección, mientras que los espectadores comunes reaccionan de manera más dividida ante una narración contenida y llena de espacios en blanco. Gyllenhaal ganó con esta película el premio al mejor guion en el 78.° Festival de Venecia, y la cinta sumó además tres nominaciones en la 94.ª edición de los Premios Óscar: mejor actriz, mejor actriz de reparto y mejor guion adaptado.
Vacaciones junto al mar y una desconocida con su hija
La película abre con Leda al volante de noche: choca contra la barrera de contención, camina hacia el mar y se desploma, aunque por el momento no se explica qué provocó el accidente. El relato vuelve entonces unos días atrás: Leda es profesora de literatura y traductora en una universidad de Estados Unidos, y viaja sola de vacaciones a una isla griega, con sus libros a cuestas para seguir trabajando. Lyle, el encargado del departamento, le sube el equipaje y le muestra el lugar; el haz de luz de un faro lejano barre la habitación una y otra vez, así que Leda se tapa la cabeza con la almohada para dormir y más tarde corre las cortinas.

Al principio la playa está casi vacía de turistas y Will, un mesero joven, le corre la silla de playa hasta la sombra de la sombrilla. Poco después, una familia numerosa y ruidosa se adueña de la arena. Leda se fija en Nina, una madre joven del grupo, y en Elena, su hija de tres años: las dos juegan a la orilla del agua y la niña no suelta una muñeca vieja. Verlas tan unidas le trae a Leda, una y otra vez, el recuerdo de sus propias hijas, Bianca y Martha.

La negativa a cambiarse de lugar y la desaparición de la niña
Callie, la cuñada de Nina, está embarazada y le pide a Leda que le ceda el lugar para que toda la familia pueda sentarse junta. Leda se niega sin rodeos y los parientes que están alrededor le muestran enseguida su hostilidad; Toni, el esposo de Nina, interviene y corta la discusión. Pasado el conflicto, Callie se disculpa con Leda. El trato directo entre Leda y Nina, en cambio, se vuelve más frecuente después de la desaparición de Elena; Leda también descubre que Nina, aun rodeada por toda esa familia, se ve muchas veces cansada y tensa.

Un día, Elena desaparece de golpe. Nina, presa del pánico, reúne a la familia para buscarla y Leda se suma a la búsqueda: encuentra a la niña jugando sola en un rincón escondido junto al bosque. La lleva de vuelta con Nina y todos concentran su atención en el reencuentro de madre e hija; justo en ese momento, Leda toma a escondidas la muñeca que quedó en la arena y la guarda en su bolso. Elena no tarda en notar que la muñeca no está, y la búsqueda que había terminado con la aparición de la niña se convierte ahora en la búsqueda del juguete.

La muñeca escondida
Leda se lleva la muñeca al departamento y no la devuelve. La lava, la seca y le acomoda la ropa una y otra vez, y después la esconde en el armario o junto a la almohada. Mientras tanto, Elena no deja de llorar por la pérdida, Nina y su familia pegan carteles ofreciendo una recompensa y el personal de la playa también la busca por todas partes. Leda ve con sus propios ojos todas esas consecuencias y, aun así, sigue callada.

La muñeca destapa más recuerdos. De joven, Leda le había entregado a su hija una muñeca vieja a la que quería mucho, y la niña la llenó de rayones; furiosa, Leda la rompió y la tiró por la ventana. Ahora saca de la muñeca de Elena el agua de mar y la arena que tiene adentro, y más tarde le extrae un gusano largo de la boca. La película pasa varias veces de los gestos con los que Leda limpia y esconde la muñeca a los recuerdos de su juventud cuidando a sus hijas.
La maternidad de la joven Leda y su oportunidad académica
En el pasado, Leda cuida a Bianca y a Martha, todavía pequeñas, mientras intenta sacar adelante su trabajo académico. Las dos niñas la llaman sin parar y se disputan su atención mientras ella escribe; Joe, su esposo, también anda ocupado con su propia carrera, y la carga de la casa y de los cuidados nunca llega a repartirse de forma estable. A veces Leda calma a las niñas con paciencia y otras estalla porque le interrumpen el trabajo, para después, llena de culpa, volver a acercarse a ellas.

Un congreso académico le da la oportunidad de salir del entorno familiar. Durante el encuentro, el profesor Hardy, un investigador reconocido, cita y elogia en su conferencia el trabajo de Leda, y ella recibe por primera vez un reconocimiento profesional contundente delante de sus colegas. Poco después, los dos empiezan una relación. Al volver a casa, Leda le dice a Joe que se va; él le pide que se quede y le explica que no puede hacerse cargo solo de las niñas, pero ella no cambia de decisión. Deja a sus dos hijas con Joe y con su propia madre, y durante los tres años siguientes no vuelve a vivir con ellas.

Lyle, Will y el secreto de Nina
De vuelta en la isla del presente, Lyle invita a Leda a comer y ve en su departamento la muñeca desaparecida. Reconoce el objeto, pero no se lo cuenta a la familia de Nina. Leda tampoco le da ninguna explicación y simplemente sigue quedándose con la muñeca. Los dos bailan más tarde en una fiesta junto al mar, pero, cuando aparecen algunos miembros de la familia de Toni, Lyle interrumpe el baile y le dice a Leda que vuelva a su alojamiento.

Leda descubre además que Nina y Will se ven a escondidas en el bosque. Nina admite que mantiene una relación extramatrimonial con Will y cuenta al mismo tiempo que Toni es muy controlador y que no se atreve a que su esposo se entere. Más adelante, Will le pregunta a Leda, de parte de Nina, si les puede prestar su departamento para verse. Leda no entrega la llave de inmediato: pide hablar antes con Nina.

La confesión de los tres años lejos de sus hijas
Leda se encuentra otra vez con Nina en el mercado, le compra un alfiler largo para el pelo y con él le sujeta el sombrero de paja, que el viento se lleva con facilidad. Nina le habla del cansancio que le produce cuidar a Elena y también le pregunta qué le pasó a ella en su momento. Leda le cuenta la verdad: estuvo tres años lejos de sus dos hijas; aquella vida sin la carga de los cuidados diarios le resultó ligera, y solo cuando de verdad las extrañó volvió con ellas.

La película completa a continuación la escena de aquella partida. La joven Leda vuelve un momento a casa y les lleva vestidos a sus hijas, pero les dice que no se queda a cenar y que tiene que tomar un avión. Las dos niñas le piden que pele una naranja como antes, en una sola tira larga y entera. Leda lo hace, se levanta y se va, y las dos niñas se quedan en la casa.

La devolución de la muñeca y la herida con el alfiler
Cuando Nina llega al departamento a buscar la llave, le vuelve a preguntar a Leda si el cansancio y la depresión que la aplastan llegan a desaparecer alguna vez. Leda responde que, al irse de su casa, sintió muchas cosas distintas, y que volvió porque extrañaba a sus hijas; también reconoce que su decisión fue muy egoísta. Justo cuando Nina se dispone a llevarse la llave, Leda saca la muñeca y admite que fue ella quien la tomó, sin poder dar una razón clara.

Nina entiende que todo el sufrimiento de su hija en esos días viene de lo que Leda ocultó y agarra la muñeca con furia. Renuncia al préstamo del departamento y, antes de irse, le clava a Leda por debajo de las costillas el alfiler que ella misma le había regalado, lo saca y lo tira al piso. Nina se marcha con la muñeca y deja el sombrero y la llave sobre la mesa. Leda se queda sentada sola hasta que anochece; después hace su equipaje y decide terminar antes sus vacaciones.
El final
Leda no se ocupa de la herida, que sigue sangrando, y sale conduciendo sola de noche. El dolor y la pérdida de sangre hacen que choque contra la barrera de contención en la carretera de la costa; baja del auto, camina hasta la orilla y cae sobre la arena. La película llega así al accidente que había mostrado por adelantado en la apertura. Al amanecer, las olas le llegan al cuerpo y Leda vuelve a abrir los ojos.

Suena el celular de Leda: es Bianca, y Martha está a su lado. Las dos hijas están preocupadas porque llevan días sin poder comunicarse con su madre, y Leda les dice que sigue viva. Durante la llamada, la película hace aparecer una naranja en la mano de Leda, sin aclarar si es un objeto real o una imagen subjetiva. Mientras escucha a sus hijas, con los dedos manchados de sangre pela la naranja en una sola tira larga y entera y repite la «serpiente» de cáscara que ellas le pedían de pequeñas; la imagen termina en ese momento en que madre e hijas vuelven a hablarse.