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Línea de emergencia

Una llamada de auxilio imposible de localizar se convierte en una persecución por carretera: un recorrido completo por la forma en que la operadora Jordan ayuda a una adolescente secuestrada a dejar pistas, identificar al culpable y encontrar una celda subterránea.

Título

Línea de emergencia

The Call

También conocida como: La última llamada

Año / Duración

2013 · 94 minutos

Género

Thriller / Crimen

Dirección

Brad Anderson

Guion

Richard D'Ovidio

Calificación

Reparto

Halle Berry (como Jordan Turner), Abigail Breslin (como Casey Welson), Morris Chestnut (como el oficial Paul Phillips), Michael Eklund (como Michael Foster), Michael Imperioli (como Alan Denado)

Línea de emergencia
Una figura está de pie junto a una cama en un dormitorio oscuro Una mujer de cabello corto explica algo frente a una pantalla a varios alumnos sentados alrededor de una mesa Dos mujeres rubias están juntas en un centro comercial y una de ellas sostiene un teléfono Una mujer rubia sostiene un teléfono en un estacionamiento Una mujer atrapada abre la boca para gritar entre tela y escombros Un hombre conduce un auto con las manos en el volante
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Línea de emergencia es una película estadounidense de suspenso y crimen dirigida por Brad Anderson y escrita por Richard D’Ovidio, con Halle Berry, Abigail Breslin, Morris Chestnut, Michael Eklund y Michael Imperioli como protagonistas. Se estrena en Estados Unidos el 15 de marzo de 2013 y dura 94 minutos.

Al 30 de octubre de 2026, la película tiene una calificación de 6.7 en IMDb, basada en 136 191 votos; en Rotten Tomatoes, cuenta con un 43 % de aprobación de la crítica, basado en 131 reseñas, y un 65 % de aprobación del público, con más de 50 000 valoraciones. Menos de la mitad de las críticas profesionales son favorables, mientras que la respuesta del público es relativamente mejor.

La devolución de la llamada revela el escondite

Jordan Turner, operadora del 911 en Los Ángeles, recibe una llamada de auxilio de Leah Templeton, una adolescente de quince años. Leah está sola en casa cuando descubre que un desconocido ha entrado, y Jordan le indica que se esconda debajo de la cama de su dormitorio. El intruso registra la habitación y se dispone a marcharse, pero la llamada se corta en ese momento. Jordan llama de nuevo de inmediato y el timbre del celular revela la ubicación de Leah.

Una figura está de pie junto a una cama en un dormitorio oscuro

El hombre atrapa a Leah y contesta el teléfono. Jordan intenta impedir que siga lastimando a la joven, pero él se niega y cuelga. Al día siguiente, las noticias confirman que Leah ha sido asesinada. Jordan se siente profundamente culpable por haber devuelto la llamada y ya no puede seguir atendiendo llamadas de emergencia en primera línea.

El centro de llamadas seis meses después

Seis meses después, Jordan se dedica a capacitar a nuevos operadores. Les explica a los alumnos la clasificación de las emergencias y los procedimientos de respuesta, aunque los recuerdos del caso de Leah siguen afectándola. El novio de Jordan, Paul Phillips, es policía, y el trabajo de ambos impide que ella se aleje por completo de los casos de emergencia.

Una mujer de cabello corto explica algo frente a una pantalla a varios alumnos sentados alrededor de una mesa

Ese mismo día, la adolescente Casey Welson se separa de su amiga Autumn en un centro comercial. Con un teléfono desechable que Autumn ha dejado, Casey camina sola hacia el estacionamiento. Un auto casi la atropella; el conductor baja para disculparse, pero de pronto la ataca y la obliga a entrar en el maletero.

El secuestro en el estacionamiento del centro comercial

Antes del secuestro, Casey y Autumn conversan y hablan por teléfono dentro del centro comercial. Después de separarse, Casey camina sola hacia el estacionamiento; una vez que se la llevan, despierta en el maletero y solo puede usar el teléfono desechable que tiene consigo para llamar al 911.

Dos mujeres rubias están juntas en un centro comercial y una de ellas sostiene un teléfono

Una mujer rubia sostiene un teléfono en un estacionamiento

Brooke, una operadora novata, recibe primero la llamada, pero los nervios le impiden manejarla. Jordan se hace cargo. El teléfono desechable no proporciona al centro de emergencias una ubicación GPS precisa, y Casey tampoco puede ver la placa ni el camino, por lo que Jordan solo puede guiarla para que busque pistas en los sonidos, la carrocería y los objetos del maletero.

Pistas de ubicación desde el maletero

Jordan le pide primero a Casey que rompa una de las luces traseras y luego saque la mano por el hueco para pedir ayuda. Una conductora que circula detrás la ve y llama a la policía, lo que permite reducir el área de búsqueda; sin embargo, el vehículo del secuestro lleva una placa robada y el conductor sale repentinamente de la autopista cuando nota que alguien lo sigue.

Una mujer atrapada abre la boca para gritar entre tela y escombros

Casey encuentra latas de pintura en el maletero y, siguiendo las indicaciones de Jordan, vierte pintura sobre el pavimento a través del hueco de la luz trasera para dejar un rastro continuo. Mientras la tranquiliza, Jordan transmite a la policía el color del vehículo, la salida de la carretera y la información aportada por los testigos.

Un hombre conduce un auto con las manos en el volante

Dos pedidos de ayuda causan víctimas

El rastro de pintura llama la atención de otro conductor, Alan Denado. Cuando Alan se detiene a investigar, el secuestrador lo derriba con una pala, toma su auto negro y mete a Casey y al herido Alan en el maletero. Alan despierta y grita, por lo que el secuestrador vuelve a detenerse y lo mata.

En un maletero, una mujer rubia yace junto a un hombre de traje con sangre en el rostro

Cuando el secuestrador se detiene en una gasolinera, Casey logra avanzar desde el maletero hacia el asiento trasero y pide ayuda. Un empleado nota que algo anda mal e intenta abrir la puerta para salvarla, pero el secuestrador lo rocía con gasolina, le prende fuego y luego huye en el auto. Aunque los dos pedidos de ayuda de Casey no le permiten escapar, dejan nuevas pistas sobre el vehículo y la dirección que sigue.

Una persona en llamas corre encorvada junto a un surtidor de gasolina

Las huellas dactilares identifican a Michael

La policía encuentra el auto rojo que el secuestrador abandona al principio y las huellas dactilares del interior confirman que se trata de Michael Foster. Cuando llega a su destino, Michael descubre que Casey todavía tiene el teléfono con la llamada en curso. Jordan le informa que la policía ya conoce su identidad y, antes de destruir el teléfono, él pronuncia las mismas palabras que dijo cuando Leah fue asesinada; así, Jordan confirma que el responsable de ambos casos es el mismo hombre.

Un policía armado se acerca a un vehículo en un estacionamiento

Paul y otros policías irrumpen en la casa de Michael, donde solo encuentran a su esposa y a sus hijos. Las fotografías del lugar muestran que Michael tenía una relación estrecha con su hermana Melinda durante la infancia, y el cabello rubio de Casey también se parece al de Melinda. La esposa de Michael les dice además que la casa donde los hermanos vivieron de niños se incendió y que cerca solo queda una cabaña. La policía registra la cabaña, pero no encuentra a Casey.

Una fotografía enmarcada muestra a dos personas frente a un auto y una casa

Jordan encuentra la celda subterránea

La policía conoce por la esposa de Michael la ubicación del antiguo terreno y la cabaña. Jordan se dirige sola hasta allí y, dentro de la cabaña, ve fotografías de Michael con su hermana, que padecía leucemia; cuando sale, oye el golpeteo de una pieza metálica del asta de una bandera, el mismo sonido del final de la llamada. En el terreno baldío cercano al asta se oculta una puerta que conduce a un espacio subterráneo.

Una mujer de cabello corto y abrigo oscuro mira de perfil en la penumbra

En el espacio subterráneo hay fotografías de la hermana de Michael y una cabeza de maniquí que él usa como sustituto de ella. Después de que su hermana pierde el cabello por el tratamiento contra la leucemia y muere, Michael comienza a secuestrar a jóvenes rubias de aspecto similar para intentar conseguir cabello que combine con el de ella. Casey aprovecha una oportunidad para resistirse y escapar por un momento, pero pronto la captura de nuevo y la devuelve a la celda.

El final

Michael le tapa la boca a Casey y vuelve a someterla en el espacio subterráneo. Jordan entra, evita que Michael la vea y busca a Casey por los estrechos pasadizos.

Una mano tapa la boca de una mujer rubia tendida en el suelo

Michael sujeta a Casey a una silla y se dispone a cortarle el cabello y el cuero cabelludo. Jordan lo ataca cuando está a punto de actuar y libera a Casey; ella también hiere a Michael con unas tijeras. Cuando las dos huyen hacia la salida, unen fuerzas para patear a Michael, que las persigue, y hacerlo caer de nuevo al espacio subterráneo, donde queda inconsciente.

En una habitación oscura, un hombre está de pie junto a una mujer rubia sujeta a una silla

Jordan y Casey no llaman de inmediato a la policía, sino que atan a Michael a la silla que usaba para retener a sus víctimas. Planean afirmar que Casey escapó por su cuenta y que Jordan la encontró en el bosque, para que la policía considere a Michael un fugitivo desaparecido. Cuando despierta, Michael primero las insulta y luego les suplica; Jordan le responde con las mismas palabras que él había dicho y, junto con Casey, cierra la entrada subterránea y se marcha, dejándolo en la celda.

Dos mujeres están juntas en una habitación oscura mientras, en primer plano, se ve un rostro de perfil