El amor en los tiempos del cólera
Medio siglo de espera y reencuentro: repaso completo de El amor en los tiempos del cólera, desde las cartas de juventud entre Florentino y Fermina hasta la separación forzada y el final en el que vuelven a viajar juntos, ya ancianos, a bordo del barco
Título
El amor en los tiempos del cólera
Love in the Time of Cholera
Año / Duración
2007 · 139 minutos
Género
Drama / Romance
Dirección
Mike Newell
Guion
Ronald Harwood
Calificación
Reparto
Javier Bardem (como Florentino Ariza adulto), Unax Ugalde (como Florentino Ariza joven), Giovanna Mezzogiorno (como Fermina Daza), Benjamin Bratt (como el doctor Juvenal Urbino), John Leguizamo (como Lorenzo Daza), Fernanda Montenegro (como Tránsito Ariza)
Obra original
la novela El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez (1985)
Premios
Nominada al Globo de Oro 2008 a la mejor canción original por «Despedida»
El amor en los tiempos del cólera (Love in the Time of Cholera) es una película dramática y romántica dirigida por Mike Newell y escrita por Ronald Harwood, basada en la novela homónima de Gabriel García Márquez publicada en 1985. Está protagonizada por Javier Bardem, Giovanna Mezzogiorno, Benjamin Bratt, John Leguizamo y Fernanda Montenegro. La película se estrenó en Estados Unidos el 16 de noviembre de 2007 y tiene una duración de 139 minutos.
Hasta el 15 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 6.4 en IMDb, con 24,952 votos; en Rotten Tomatoes reúne 110 reseñas, con un 25% de aprobación y un 45% de valoración del público, a partir de más de 25,000 calificaciones. Tanto la crítica especializada como el público se quedan por debajo de la mitad, por lo que la recepción general es mayoritariamente negativa.
El telegrafista se enamora de la hija del comerciante rico
A finales del siglo XIX, en la ciudad portuaria colombiana de Cartagena de Indias, el joven Florentino Ariza trabaja en la oficina de telégrafos. Al entregar un telegrama en casa de los Daza, ve a Fermina Daza y, desde entonces, no deja de buscar ocasiones para volver a verla. Lotario, el jefe de Florentino, le enseña a expresar sus sentimientos por carta, mientras que Escolástica, la tía de Fermina, hace de mensajera entre los dos. Así comienzan a escribirse en secreto, y Fermina termina aceptando la propuesta de matrimonio de Florentino.

El mal de amores le quita el apetito a Florentino y lo deja indispuesto; su madre, Tránsito, teme que haya contraído cólera, hasta que un médico confirma que no se trata de una enfermedad contagiosa. Fermina, por su parte, también vive absorta en el intercambio de cartas, aunque mantiene la relación en secreto ante su padre, Lorenzo.

El padre separa a los jóvenes enamorados
Cuando Lorenzo descubre las cartas, decide que un telegrafista pobre no es digno de su hija. Echa de la casa a Escolástica, que había ayudado a llevar los mensajes, y amenaza a Florentino con un arma para que ponga fin a la relación. Como Florentino no cede por su propia voluntad, Lorenzo se lleva a Fermina lejos de Cartagena, a vivir con unos parientes en el interior del país.

Durante el viaje, Fermina se hace muy cercana a su prima Hildebranda y sigue escribiéndose con Florentino a través de las oficinas de telégrafo del camino. Años después, al regresar a Cartagena, se encuentra cara a cara con Florentino en el mercado y descubre que de quien se había enamorado era solo de la imagen que las cartas habían construido. Rompe el compromiso en persona, y así comienza la larga espera de Florentino.

El doctor Urbino entra en la vida de Fermina
Cuando Fermina presenta síntomas gastrointestinales, el doctor Juvenal Urbino, recién llegado de estudiar en el extranjero, va a la casa de los Daza a atenderla y descarta que sea cólera. Urbino, de familia acomodada, se dedica además a mejorar la salubridad de la ciudad. Poco después empieza a cortejar a Fermina, y Lorenzo aprueba el matrimonio. Fermina se niega al principio, pero más tarde acepta casarse.

Tras la boda, Urbino y Fermina viajan a París de luna de miel. Dos años después regresan a Cartagena, ya con Fermina embarazada. Ella deja la casa de su padre para entrar en la alta sociedad a la que pertenece Urbino y comienza su vida junto a su esposo.

Florentino llena el desamor con amoríos
Florentino había jurado guardarse virgen para Fermina. Al ver que su hijo no logra superar el desamor, Tránsito le pide a su tío, Don Leo, que lo traslade a un destino lejano. Durante el viaje río arriba hacia su nuevo puesto, una mujer desconocida lo arrastra a su camarote y tienen relaciones; Florentino renuncia entonces al viaje y vuelve junto a su madre. Tránsito acoge después en su casa a la viuda de Nazaret, que ha perdido su hogar por la guerra, y los dos terminan convirtiéndose en amantes.

Durante las décadas siguientes, Florentino tiene relaciones con muchas mujeres y anota cada una, numerada, en un cuaderno, sin dejar nunca de tener como meta reencontrarse con Fermina. Lotario lo introduce en los burdeles, y su talento para escribir hace que a menudo redacte cartas de amor para otros. Cuando el marido de Olimpia Zuleta descubre la relación secreta que mantiene con Florentino, la mata.

Florentino vuelve a la Compañía Fluvial del Caribe, dirigida por Don Leo, y empieza como empleado de oficina. Poco a poco aprende el negocio naviero y va ascendiendo; cuando Don Leo se retira, le deja la compañía a él. La riqueza y la posición cambian su vida, pero no hacen que deje de pensar en Fermina.

Fermina y Urbino: cincuenta años juntos
El matrimonio de Fermina y Urbino dura cincuenta años. Crían a sus hijos y, a lo largo de ese tiempo, enfrentan también disputas por diferencias de costumbres y de posición familiar. Fermina llega a convivir con su suegra, que desprecia su origen; el hecho de que Urbino no busque a tiempo una casa propia tensa aún más la relación.

Urbino termina reconociendo que ha tenido una relación extramatrimonial con otra mujer, y le pone fin. Fermina deja el hogar y se va al campo a vivir con Hildebranda; Urbino va tras ella para pedirle que regrese, y solo entonces retoman la vida en común. Florentino, por su parte, los observa de lejos en distintos encuentros sociales, sin llegar nunca a intervenir en el matrimonio.

Un nuevo cortejo tras la muerte de Urbino
Ya anciano, Urbino sube a una escalera para recuperar al loro de la casa, cae accidentalmente y muere. La noche del funeral, Florentino se presenta ante Fermina y, por primera vez desde que ella ha quedado viuda, le declara de nuevo sus sentimientos. Fermina, indignada por su atrevimiento, lo echa de la casa.

Fermina le escribe después una carta para reprocharle, pero él sigue respondiéndole. La correspondencia entre ambos ya no repite las palabras floridas de la juventud, sino que se convierte poco a poco en un intercambio sobre la vejez, la soledad y la vida cotidiana. Fermina empieza a permitirle visitarla en casa, y los dos logran pasar el tiempo juntos con tranquilidad.

Ofelia, la hija de Fermina, se opone a que su madre siga viendo a Florentino, y Fermina le exige que se vaya. Al final, Fermina acepta la invitación de Florentino y viaja con él a bordo de un barco de pasajeros de la compañía naviera.
El final
Mientras el barco navega por el río, Fermina y Florentino pasan por primera vez mucho tiempo a solas, lejos de la familia y de las habladurías de la ciudad. Se besan en la cubierta y luego tienen relaciones en el camarote de Fermina. Los dos deciden seguir juntos el viaje.

En el viaje de regreso, Florentino le pide al capitán que ice la bandera amarilla que indica un caso de cólera a bordo. A partir de entonces, el barco deja de recibir pasajeros y carga, y ya no puede atracar en los puertos habituales. Navega arriba y abajo por el río enarbolando la bandera de cuarentena, mientras Fermina y Florentino permanecen a bordo, prolongando así el viaje.