Desastre: 500 Metros Bajo Tierra
Una fiesta de inauguración convierte la casa nueva en un escenario de supervivencia a 500 metros bajo tierra: recorrido completo de Desastre: 500 Metros Bajo Tierra, con la familia de Park Dong-won, su vecino Jeong Man-soo y su hijo, y sus compañeros de trabajo, desde la caída de todo el edificio hasta la fuga con ayuda de un tanque de agua
Título
Desastre: 500 Metros Bajo Tierra
싱크홀
También conocida como: Sinkhole
Año / Duración
2021 · 113 minutos
Género
Drama / Comedia / Catástrofes
Dirección
Kim Ji-hoon
Guion
Jeon Cheol-hong / Kim Jeong-han
Calificación
Reparto
Cha Seung-won (como Jeong Man-soo), Kim Sung-kyun (como Park Dong-won), Lee Kwang-soo (como Kim Seung-hyun), Kim Hye-jun (como Hong Eun-joo), Nam Da-reum (como Jeong Seung-tae), Kwon So-Hyun (como Young-yi)
Desastre: 500 Metros Bajo Tierra (싱크홀) es una película surcoreana de comedia y desastres dirigida por Kim Ji-hoon, escrita por Jeon Cheol-hong y Kim Jeong-han, y protagonizada por Cha Seung-won, Kim Sung-kyun, Lee Kwang-soo, Kim Hye-jun, Nam Da-reum y Kwon So-Hyun. Se estrenó en cines de Corea del Sur el 11 de agosto de 2021, con una duración de 113 minutos.
Hasta el 16 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 6.2 en IMDb, con unos 3600 votos. En Rotten Tomatoes, el público le da un 58% de aprobación, con menos de 50 votos; del lado de la crítica especializada solo hay 1 reseña, una muestra demasiado pequeña como para traducirla en una valoración representativa.
Grietas después de mudarse a la casa nueva
Park Dong-won lleva años trabajando en Seúl y, tras once años de ahorros y un préstamo, por fin compra un departamento en el complejo Cheongun, adonde se muda con su esposa Young-yi y su hijo Su-chan. El día de la mudanza llueve, y el auto de su vecino Jeong Man-soo bloquea el paso. Dong-won le pide que lo mueva y, en ese primer encuentro, terminan discutiendo. Man-soo trabaja al mismo tiempo como empleado de un gimnasio, fotógrafo y conductor de auto por encargo, y cría solo a su hijo Seung-tae; después de ese día, vuelve a cruzarse con Dong-won en el gimnasio, en el estudio fotográfico y durante sus turnos como conductor.

Pronto el departamento nuevo empieza a mostrar señales extrañas. Cuando Su-chan pone canicas sobre la mesa o el piso, siempre ruedan hacia el mismo lado; después de un fuerte aguacero, también aparecen grietas en el vidrio de la entrada y en el piso del estacionamiento. Dong-won pide al gobierno del distrito una inspección de seguridad, pero le exigen antes el consentimiento de los vecinos. En la reunión de residentes, unos temen que declarar el problema baje el valor de las propiedades y otros, ocupados con su propia vida, ni siquiera saben lo que pasa en sus casas; al final, la reunión no llega a ningún plan concreto.

El edificio entero cae después de la fiesta de inauguración
Dong-won invita a sus compañeros de trabajo a cenar en su casa nueva. A la mañana siguiente, Young-yi y Su-chan salen de compras, mientras Kim Seung-hyun y la pasante Hong Eun-joo se quedan a dormir porque bebieron la noche anterior. Cuando Young-yi vuelve con las compras, Su-chan entra solo al edificio a buscar el carrito; Seung-hyun, que ya había subido a un taxi, también regresa porque olvidó algo. Mientras tanto, Man-soo recorre el edificio piso por piso preguntando por el corte de agua, y Seung-tae, en lugar de ir al cibercafé, se queda en el depósito de la azotea.

De pronto el suelo se abre con violencia, y el edificio Cheongun cae, junto con el taxi estacionado a su lado, dentro de un enorme agujero. Mientras desciende, el edificio golpea una y otra vez las paredes del hueco, y el taxi también se estrella contra él desde arriba. Dong-won despierta en su habitación destrozada y sale a buscar a su esposa y a su hijo; encuentra primero a Seung-hyun atrapado en el auto y después a Eun-joo, atrapada bajo unos muebles. Man-soo logra salir de la tierra que lo cubría y llega hasta ahí, y guiándose por los gritos, encuentra a Seung-tae atrapado en el depósito de la azotea.

Se reúnen en el fondo del hoyo y falla el primer rescate
Después de comprobar que todos siguen con vida, Dong-won, Man-soo, Seung-tae, Seung-hyun y Eun-joo se trasladan a los pisos más estables y a la azotea. Reúnen la comida, las linternas y demás artículos que encuentran en el edificio, y esperan a que los de arriba noten que siguen ahí. Dong-won teme que Su-chan siga adentro, pero Man-soo recuerda haberlo visto cerca del ascensor y cree que ya salió; ninguno de los dos sabe que Su-chan en realidad está escondido en un auto del estacionamiento subterráneo.

Cuando llegan los equipos de rescate, primero intentan bajar a un rescatista con una cuerda hasta el fondo del hoyo. La tierra suelta vuelve a derrumbarse, cae una gran cantidad de lodo y piedras, y el rescatista tiene que retroceder. Los que están abajo gritan pidiendo ayuda, pero nadie les responde. Man-soo, con su experiencia, encuentra provisiones y hace fuego para cocinar, mientras los sobrevivientes tratan de conservar energía en el edificio inestable.

Un dron trae noticias de los sobrevivientes
Los equipos de rescate bajan entonces un dron, pero pierde la señal al entrar en el hoyo y cae cerca del edificio. Seung-tae lo encuentra, y los demás piden ayuda frente a la cámara. En ese momento el edificio vuelve a resbalar y se inclina, y Seung-hyun y Eun-joo se deslizan hasta el borde. Eun-joo se sostiene de una tubería de la azotea, y Dong-won y Man-soo se suman para jalarla; cuando la tubería se rompe, logran sujetarse entre sí a duras penas y no caen del edificio.

Al jalarla, Man-soo pierde el equilibrio y cae en un pozo de lodo que sigue hundiéndose. Seung-tae salta para salvar a su padre y también queda tragado por el lodo. Dong-won corre al piso de abajo y rompe una ventana con un mueble; el lodo entra a raudales por la abertura, y Man-soo y su hijo caen junto con él hasta la habitación, donde por fin logran sacarlos. Mientras tanto, el dron recupera la señal y sube de vuelta a la superficie; el equipo de rescate confirma, por las imágenes, que hay cinco sobrevivientes, y Young-yi ve que Dong-won sigue con vida.

Cae el edificio vecino y buscan a Su-chan
El edificio Jangsu, al borde del hoyo, también empieza a inclinarse hacia el hueco. Los equipos en la superficie calculan que, si sigue cayendo hacia el hoyo, tanto los sobrevivientes de abajo como la vía de rescate se verán afectados. Al principio, los vecinos no quieren que dañen su propio edificio, pero luego aceptan debilitar las columnas y usar cables de tracción para hacerlo caer hacia el lado contrario. Mientras tanto, el equipo de rescate baja un teléfono satelital, equipos de respiración y provisiones para los que están abajo, con la intención de volver a bajar pronto.

Por la última ubicación de su celular, Young-yi confirma que Su-chan sigue en el edificio Cheongun. Dong-won se ata una cuerda al cuerpo y baja por el hueco del ascensor hasta el estacionamiento para buscar a su hijo. En ese momento vuelve a llover con fuerza, se rompen los cables de tracción del edificio Jangsu y todo el edificio termina cayendo también al hoyo; el impacto hace que los de arriba suelten la cuerda de Dong-won, y obliga al equipo de rescate a detener otra vez el descenso.
Su-chan ha estado escondido todo este tiempo dentro del auto. Ve aparecer al niño vecino Sung-hoon con una vela, sale del auto y lo sigue, y justo entonces el auto queda destrozado por unos escombros que caen. Dong-won recobra el conocimiento, sigue gritando y encuentra a Su-chan junto a una tubería. Ahí descubre también a la abuela Oh, que vela a su familia ya muerta y a Sung-hoon. La abuela Oh se niega a irse con ellos; corta la cuerda que ata el cuerpo de Sung-hoon, le entrega a Dong-won un mechón de su cabello y le pide que lo lleve a la superficie.

El final
El agua de lluvia entra al hoyo cada vez más rápido. Dong-won carga a Su-chan en la espalda y trepa por las tuberías y la estructura del edificio; Man-soo, Seung-tae, Seung-hyun y Eun-joo escuchan sus voces y entre todos cavan para abrir paso entre el lodo y los escombros, hasta que padre e hijo llegan de vuelta a la azotea. El agua sigue subiendo, y al ver que una botellita flota, Eun-joo tiene la idea de escapar dentro de un recipiente cerrado. Todos juntan lo que flota, y Man-soo consigue un gran tanque de agua amarillo que cayó del edificio vecino.

Dong-won, Su-chan, Seung-tae, Seung-hyun y Eun-joo entran uno por uno al tanque. La tapa solo se puede cerrar desde afuera, así que Man-soo se queda solo, fuera del tanque. El agua lo hace flotar, pero unos cables enredados lo detienen un momento; los de adentro saltan al mismo tiempo hasta que el tanque logra soltarse de los cables y sigue subiendo. Después, un tubo que sobresale del edificio perfora la pared del tanque, y Seung-hyun tapa la entrada de agua con el brazo. Man-soo, con un equipo de respiración, los alcanza por debajo del agua, empuja el tanque desde afuera para separarlo del tubo y, sujetándose de una cuerda enrollada al tanque, sube junto con él hasta la superficie del agua. Los rescatistas encuentran el tanque y lo sacan del hoyo con maquinaria; Dong-won y los otros tres adultos, junto con los dos niños, regresan todos a la superficie. Dong-won se reencuentra con Young-yi y Su-chan, y le entrega a la madre de Sung-hoon el mechón de cabello de su hijo.

Tiempo después, Seung-hyun y Eun-joo se casan y convierten una casa rodante en su nuevo hogar móvil. Invitan a Dong-won, Young-yi y Man-soo a una reunión. De pronto se oye una explosión a lo lejos, y quienes vivieron el hundimiento se meten de inmediato debajo de la mesa; cuando confirman que el sonido viene de fuegos artificiales, todos salen de la casa rodante y juntos miran el cielo nocturno.