Niña mala
Una cita en línea se convierte en un interrogatorio dentro de una casa aislada: recorrido completo por la trama de Niña mala, en la que una adolescente tiende una trampa a un fotógrafo, sigue el rastro de una chica desaparecida y lo empuja hacia el desenlace
Título
Niña mala
Hard Candy
También conocida como: Hard Candy (España)
Año / Duración
2005 · 104 minutos
Género
Drama / Thriller / Crimen
Dirección
David Slade
Guion
Brian Nelson
Calificación
Reparto
Elliot Page (como Hayley Stark), Patrick Wilson (como Jeff Kohlver), Sandra Oh (como Judy), Odessa Rae (como Janelle Rogers)
Niña mala (Hard Candy) es una película estadounidense de suspenso psicológico dirigida por David Slade y escrita por Brian Nelson, protagonizada por Elliot Page, Patrick Wilson y Sandra Oh. Se estrenó el 21 de enero de 2005 en el Festival de Cine de Sundance, llegó a las salas de Estados Unidos el 14 de abril de 2006 y dura 104 minutos.
Hasta el 8 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 7.0 en IMDb, con 175 186 votos; Rotten Tomatoes reúne 147 reseñas profesionales, con un 67 % de frescura y un 77 % en el índice Popcornmeter del público. La respuesta en ambas plataformas es en general positiva, aunque el reconocimiento de la crítica profesional resulta algo más moderado.
Del chat al encuentro
Hayley Stark, de catorce años, conversa bajo un seudónimo en internet con Jeff Kohlver, un fotógrafo de treinta y dos. Después de un intercambio de tono insinuante, quedan en verse esa misma mañana en una cafetería.

Cuando Jeff llega al local, Hayley está comiendo un pastel de chocolate. Los dos entran en confianza enseguida y él le paga un café y una camiseta de Nighthawks que venden ahí mismo. Es ella quien propone ir a casa de Jeff a escuchar música y hacerse unas fotos; él menciona la diferencia de edad que hay entre ambos, pero de todos modos acepta la propuesta.

Al salir de la cafetería, los dos se detienen un momento en un estacionamiento vacío y luego viajan en el auto de Jeff hasta la casa de él.

La casa del fotógrafo
Jeff vive en una casa moderna alejada del vecindario, con grandes fotografías suyas de modelos jóvenes colgadas por toda la vivienda. A Hayley le llama la atención una foto de Janelle marcada con «3/19»; Jeff no quiere que la toque y le explica que Janelle es su exnovia.

Hayley le pide a Jeff que le tome fotos. La zona de fotografía ya tiene montados el fondo de papel y los soportes de luces, y los dos siguen conversando frente a la cámara. Mientras Jeff prepara las bebidas, Hayley insiste en tomar solo un trago preparado por ella misma y sirve uno para cada uno.

Hayley echa a escondidas un fármaco en la bebida de Jeff. Él empieza a marearse enseguida y pierde el conocimiento antes de llegar a tomar una sola foto.

El interrogatorio al despertar
Cuando Jeff recupera el conocimiento, se encuentra atado a una silla. Hayley abandona la actitud ingenua de antes y le explica que lo ha observado con varias cuentas de distintas edades y que está convencida de que se acerca a propósito a chicas menores de edad. Jeff sostiene que nunca ha cruzado la línea y la acusa a ella de haberlo seducido y tendido una trampa deliberadamente.

Hayley se pone a revisar la casa, el correo electrónico y los archivos de la computadora. Señala que los registros del sistema muestran que Jeff descargó imágenes, pero que esos archivos ya fueron borrados. Jeff sigue negando que guarde material ilegal.

La caja fuerte y la chica desaparecida
Hayley encuentra una pistola en el dormitorio y, en la sala, una caja fuerte escondida dentro de una mesa cubierta de piedras. La abre con la fecha anotada en la foto de Janelle: adentro hay fotos explícitas de chicas menores de edad y también una imagen de Donna Mauer, una chica desaparecida, tomada afuera de una cafetería. Jeff admite haber visto a Donna, pero niega haberla secuestrado o asesinado y se ofrece a declarar ante la policía.
Aprovechando un descuido de Hayley, Jeff la derriba de un golpe e intenta alcanzar la pistola. Ella pasa por detrás de él y le envuelve la cabeza con plástico transparente hasta que vuelve a quedar inconsciente.

La operación fingida
Cuando Jeff despierta de nuevo, está sujeto a una mesa de metal, sin pantalones y con una bolsa de hielo sobre la ingle. Hayley se pone ropa quirúrgica, dispone libros de medicina e instrumental y anuncia que va a castrarlo. Le hace seguir el procedimiento a través de la imagen del equipo fotográfico, de modo que parezca que la operación está en curso.

Cuando Hayley se marcha, Jeff logra soltarse de las ataduras y descubre que su cuerpo está intacto: la supuesta operación era solo un video y unos efectos de sonido preparados de antemano. Con un bisturí en la mano entra corriendo al baño, pero ahí solo encuentra la ducha vacía. Hayley lo ataca por la espalda y, después de un forcejeo, vuelve a reducirlo con una pistola eléctrica y se pone a limpiar las huellas dactilares que puedan haber quedado en la casa.
Janelle, la vecina y la persecución
Hayley llama por teléfono a Janelle, se hace pasar por policía y le pide que vaya de inmediato a casa de Jeff. Al despertar, Jeff se encuentra de pie sobre una silla de la cocina, con una soga al cuello. Hayley le plantea una condición: si él mismo se quita la vida, ella destruirá las pruebas que encontró y dejará que los demás crean que murió porque no pudo recuperar a Janelle; si se niega, le entregará el material a Janelle y a la policía.

En ese momento la vecina, Judy, toca a la puerta. Hayley dice ser la sobrina de Jeff e intenta explicar por qué Judy la vio antes en la azotea. Judy le hace notar que su versión no concuerda con el clima, y Hayley corta entonces la conversación y vuelve a entrar en la casa.

Esa interrupción le da a Jeff la oportunidad de soltarse. Toma un cuchillo de la cocina y sale tras Hayley; los dos atraviesan la casa hasta llegar a la azotea. Ella ya se ha llevado la pistola y la soga, ha fijado el lazo junto a la chimenea y con el arma obliga a Jeff a detenerse.
El final
Cuando Janelle llega en auto a la casa, Hayley y Jeff siguen enfrentados en la azotea. Jeff admite que estuvo presente y vio cómo violaban y asesinaban a Donna, e incluso quiso fotografiar lo que ocurría, pero insiste en que quien cometió realmente el crimen fue Aaron. Ofrece entregar el nombre de Aaron a cambio de salvar la vida.

Hayley le responde que hace tiempo fue a buscar a Aaron y que él, antes de ahorcarse, señaló en cambio a Jeff como el asesino de Donna. Le dice que las acusaciones cruzadas entre los dos no van a cambiar su decisión. Jeff entiende que Hayley ya tiene esa pista y ve además que Janelle está abajo, así que al final deja que ella le acomode el lazo y da el paso al vacío desde el borde de la azotea.

Tras la caída de Jeff, Hayley aclara que no va a cumplir la promesa de destruir las pruebas. Recoge sus cosas, se va de la azotea y se aleja cruzando el bosque que hay detrás de la casa; Janelle sigue abajo.
