Disconnect
Las pantallas conectan a desconocidos y a la vez amplifican el engaño y el daño: recorrido completo por Disconnect y por la forma en que se cruzan sus tres historias, la investigación sobre la pornografía en internet, el acoso en línea entre compañeros de escuela y el robo de identidad
Título
Disconnect
También conocida como: Desconexión (España)
Año / Duración
2012 · 115 minutos
Género
Drama / Thriller
Dirección
Henry Alex Rubin
Guion
Andrew Stern
Calificación
Reparto
Jason Bateman (como Rich Boyd), Hope Davis (como Lydia Boyd), Frank Grillo (como Mike Dixon), Paula Patton (como Cindy Hull), Andrea Riseborough (como Nina Dunham), Alexander Skarsgård (como Derek Hull), Max Thieriot (como Kyle), Colin Ford (como Jason Dixon), Jonah Bobo (como Ben Boyd), Michael Nyqvist (como Stephen Schumacher)
Disconnect está dirigida por Henry Alex Rubin, escrita por Andrew Stern y protagonizada por Jason Bateman, Hope Davis, Frank Grillo, Paula Patton, Andrea Riseborough y Alexander Skarsgård, entre otros. La película se presentó el 3 de septiembre de 2012 en la sección fuera de competencia del 69.º Festival Internacional de Cine de Venecia y se proyectó el 11 de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto; se estrenó en Estados Unidos el 12 de abril de 2013 y dura 115 minutos.
Hasta el 3 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 7.5 en IMDb; en Rotten Tomatoes el índice de aprobación de la crítica profesional es del 70 % (77 reseñas) y el del público llega al 75 % (más de 10 000 calificaciones), mientras que la puntuación global en Metacritic es de 64 (24 reseñas). Todas las cifras se ubican en una franja media-alta y la respuesta general es más bien positiva.
Tres familias que se quedan sin comunicación
El abogado Rich Boyd trabaja sin descanso y su atención cotidiana suele estar puesta en el teléfono y en sus asuntos. Su esposa, Lydia, se preocupa porque Ben, el hijo de quince años, cada vez habla menos, y porque Abby, la hija, casi no participa en las conversaciones familiares; Rich, en cambio, no alcanza a notar a tiempo lo aislado que está Ben. Los cuatro viven en la misma casa, pero se comunican cada vez menos.

Derek Hull y su esposa, Cindy, siguen cargando con el golpe de la muerte de su hijo pequeño, ocurrida dos años antes por el síndrome de muerte súbita del lactante. Cindy se desahoga con desconocidos en una comunidad de apoyo en internet; Derek evita hablar de esa pérdida y dedica el tiempo a apostar en línea. Los dos siguen viviendo juntos, pero no logran enfrentar de manera directa el mismo duelo.

Por otro lado, la periodista de televisión Nina Dunham busca a alguien sobre quien construir un reportaje acerca de la industria de la pornografía en internet; el expolicía Mike Dixon lleva un negocio de investigación de delitos informáticos y, al mismo tiempo, cría solo a su hijo Jason. Los distintos grupos de personajes todavía no se conocen, pero su trabajo, su familia y su actividad en internet no tardan en unir las tres historias.
Nina entra en contacto con Kyle, actor de un chat para adultos
Nina descubre a Kyle, un joven que actúa en un sitio de chat para adultos. Paga para entrar en su sala privada y enseguida le dice que es periodista: quiere entender cómo el sitio recluta y maneja a los chicos. Kyle vive en una casa donde se concentran varios jóvenes que trabajan para el sitio y cuyo día a día administra Harvey; al principio desconfía, pero después acepta la entrevista.

Durante la entrevista, Kyle le explica a Nina en qué consiste su trabajo y cómo es el lugar donde vive. Nina incorpora la conversación a su reportaje, pero además sigue escribiéndole en privado. Lo que hay entre ellos deja de ser una entrevista formal: Nina quiere sacar a Kyle de la vida que controla Harvey, y Kyle la ve como una de las pocas personas del mundo exterior dispuestas a escucharlo.

Una cuenta falsa arrastra a Ben a un engaño
Jason y su amigo Frye eligen como blanco de una broma a Ben, un chico solitario y aficionado a la música. Crean una cuenta falsa de adolescente con el nombre «Jessica Rhony» y le escriben a partir de los intereses que él mismo publica. Del otro lado de la pantalla, Ben cree haber encontrado a alguien que lo entiende y empieza a confiarle todo a esa «chica» que nunca ha visto.

Jason y Frye se van ganando la confianza de Ben hasta que consiguen que les mande una foto desnudo. Después se la reenvían a sus compañeros y la imagen circula rápidamente por la escuela. Jason empieza a darse cuenta de que el asunto ya superó la broma inicial, pero no confiesa la verdad de inmediato ni hace nada para frenar la difusión de la foto.

La foto circula y Ben queda en coma
Al llegar a la escuela, Ben descubre que todos sus compañeros están viendo la foto: unos se burlan de él en la cara y otros comentan a su alrededor. La cercanía que le había dado la cuenta falsa se convierte de golpe en una humillación pública; no puede saber quién maneja a «Jessica» ni hacer desaparecer una imagen que ya fue copiada por todas partes.

De regreso en casa, Ben intenta ahorcarse; su familia lo encuentra y lo lleva al hospital. Lo salvan, pero queda en coma. Rich se pone a revisar las cuentas y las conversaciones de su hijo, y ve por primera vez lo que Ben nunca llegó a contarle. Sigue chateando con «Jessica» desde la cuenta de Ben con la intención de averiguar quién está del otro lado.

El robo de identidad que sufren los Hull
Cindy mantiene una conversación constante en el sitio de apoyo con un usuario que dice haber perdido también a un ser querido, y las apuestas en línea de Derek dejan además un rastro de datos financieros. Poco después, el matrimonio descubre que les robaron la identidad y los datos de sus cuentas, y que eso afecta sus ahorros y su historial crediticio. El banco no puede recuperar el dinero de inmediato, así que contratan a Mike para rastrear el origen de la intrusión.

Mike revisa las computadoras y el historial de navegación de ambos y dirige la investigación hacia Stephen Schumacher, el usuario que chateaba con Cindy. Derek y Cindy lo siguen por su cuenta y entran en su casa a buscar pruebas. Toman los documentos y los movimientos que ven como indicios sospechosos, pero todavía no encuentran nada que demuestre directamente que él les robó la identidad.

La investigación de Mike lleva hasta su propio hijo
Mientras ayuda al matrimonio Hull, Mike descubre que Jason y Frye tienen que ver con el acoso en línea que sufrió Ben. Encara a su hijo con furia y, sin embargo, borra de la tableta de Frye las pruebas del caso para que a Jason no lo investiguen. Como investigador de delitos informáticos sabe cuánto valen esos registros; como padre, no aplica en su propia casa los principios con los que trabaja.

La culpa lleva a Jason al hospital a visitar a Ben y, cuando se cruza con Rich afuera del cuarto, le miente y le dice que se llama «Mike». Rich no lo reconoce y sigue buscando respuestas a través de la cuenta falsa. A medida que los chats y los registros de los dispositivos empiezan a coincidir, Rich confirma que quien maneja a «Jessica» es Jason y averigua la dirección de Mike.

La presión que sigue al reportaje y la huida
El reportaje de Nina se emite y llama la atención: los investigadores federales le exigen que entregue la dirección de Kyle y de la casa desde donde transmiten. Como ella pagó para contactar a Kyle, los investigadores le señalan que también podría haber cometido un delito, y el canal de televisión le pide lo mismo, que colabore. Nina quiere proteger a Kyle y, al mismo tiempo, enfrenta la presión laboral y legal.

Kyle le da la dirección a Nina, pero Harvey se lleva enseguida a todos los que viven en la casa. La película no explica cómo se enteró Harvey de la investigación con tanta anticipación. Nina da con el motel donde se instalaron y trata de convencer a Kyle de irse con ella. Al principio él lo considera, pero cuando Nina no puede prometerle con claridad que lo dejará vivir en su casa, la rechaza. Harvey ve la discusión, golpea a Nina y después se marcha con todos hacia otro lugar.

El final
Kyle se queda parado afuera del motel y termina subiéndose al auto con Harvey y los demás chicos del sitio. Nina no los detiene ni consigue una alternativa donde alojarlo, y no le queda más que irse manejando sola.

Cuando Derek se prepara para encarar a Stephen, Mike lo llama para avisarle que la conclusión de la investigación era equivocada: Stephen no es quien les robó la identidad, sino otra víctima del mismo ladrón. Stephen, que ya notó que lo seguían y que alguien entró en su casa, se acerca armado al auto del matrimonio. Derek aprovecha su experiencia militar para desarmarlo y obligarlo a volver adentro; Cindy le explica que Stephen es justamente el usuario que la consolaba en el sitio de apoyo y luego logra que entregue el arma. Al verdadero ladrón de identidad todavía no lo encuentran.

Rich llega a casa de Mike y los dos forcejean. Cuando Jason se mete para separarlos, Rich lanza un golpe con un palo de hockey y le pega a él; Mike derriba entonces a Rich y ahí se detiene la pelea. La película no cuenta qué hace la policía ni qué responsabilidad le toca después a cada uno, y Ben sigue en coma. El cierre se queda solo en el momento en que varios de ellos por fin miran a quien tienen al lado: Mike revisa a Jason herido, Rich queda tendido en el suelo y los Hull salen juntos del peligro, mientras que ninguno de los tres casos ocurridos en internet llega a resolverse del todo.
