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El silencio

El sonido se vuelve una señal mortal: recorrido completo por cómo la familia Andrews de El silencio escapa de las criaturas aladas, busca medicamentos y huye de la secta de los Silenciados

Título

El silencio

The Silence

Año / Duración

2019 · 90 minutos

Género

Terror / Ciencia ficción / Thriller

Dirección

John R. Leonetti

Guion

Carey Van Dyke, Shane Van Dyke

Calificación

—

Reparto

Stanley Tucci (como Hugh Andrews), Kiernan Shipka (como Ally Andrews), Miranda Otto (como Kelly Andrews), Kate Trotter (como Lynn), John Corbett (como Glenn), Kyle Breitkopf (como Jude Andrews), Dempsey Bryk (como Rob), Billy MacLellan (como el Reverendo)

Obra original

The Silence, novela de Tim Lebbon publicada en 2015

El silencio
Al fondo de un túnel circular oscuro, un hombre examina con una linterna el espacio que hay detrás de una reja Un joven con mochila conversa en la acera con una muchacha de abrigo verde claro Un hombre con lentes, de pie en la puerta de un dormitorio, mira a la mujer que está dentro Una mujer de cabello largo, sentada junto a una computadora y un teléfono, levanta la mano mientras conversa De noche, frente a una gasolinera, una camioneta familiar está detenida bajo las luces con las puertas abiertas Un hombre y una mujer se alejan trepando por una ladera boscosa, con el auto volcado detrás
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

El silencio está dirigida por John R. Leonetti y escrita por Carey Van Dyke y Shane Van Dyke, a partir de la novela homónima que Tim Lebbon publicó en 2015. En el reparto figuran Stanley Tucci, Kiernan Shipka, Miranda Otto, Kate Trotter y John Corbett, entre otros. Netflix la estrenó el 10 de abril de 2019 y dura 90 minutos.

Al 3 de septiembre de 2026, de las 37 reseñas profesionales que reúne Rotten Tomatoes solo el 30 % es positivo, y el índice Popcornmeter del público llega al 25 %, a partir de más de 500 calificaciones. Ambas cifras quedan por debajo del 50 %, así que la recepción general es más bien negativa. La calificación en tiempo real de IMDb no se pudo obtener de forma confiable, por lo que no se incluye en estos datos.

La mina libera a unas criaturas que cazan por el sonido

En las profundidades de Pensilvania, un equipo de espeleología perfora un estrato sellado y entra en una enorme cavidad que nadie había descubierto hasta entonces. Las linternas de los exploradores iluminan una colonia apiñada de criaturas voladoras prehistóricas; el ruido de los equipos y de las personas las alerta, y la bandada sale disparada de la mina y se extiende con rapidez hacia la superficie. Más adelante, la gente empieza a llamar «vesps» a estos animales.

Al fondo de un túnel circular oscuro, un hombre examina con una linterna el espacio que hay detrás de una reja

Los vesps no tienen vista, pero rastrean el sonido y atacan en bandada todo lo que lo produce. Se lanzan primero sobre las zonas donde se concentran la población y el ruido: en las carreteras, el transporte público y las calles de las ciudades aparecen enseguida numerosas víctimas, y el tránsito y las comunicaciones habituales empiezan a desarticularse.

Las noticias del desastre sacan de la ciudad a la familia Andrews

Ally Andrews vive en Nueva Jersey y perdió la audición en un accidente de tránsito; habla, lee los labios y además se comunica en lengua de señas con su familia. Poco antes del desastre ha formalizado su relación con Rob, su novio; con ella viven su padre, Hugh, su madre, Kelly, su hermano menor, Jude, su abuela materna, Lynn, enferma de cáncer de pulmón, y Otis, el perro de la casa.

Un joven con mochila conversa en la acera con una muchacha de abrigo verde claro

Un hombre con lentes, de pie en la puerta de un dormitorio, mira a la mujer que está dentro

Por los noticieros de televisión y las imágenes que circulan en internet, la familia se entera de que los ataques se están extendiendo y de que el gobierno pide a la población quedarse bajo techo y hacer el menor ruido posible. Ally concluye que la ciudad, con su densidad de habitantes y su ruido constante, resulta todavía más peligrosa si se quedan ahí, y propone que todos se vayan a una zona apartada. Glenn, amigo de Hugh, llega con un arma y con su propio auto y se suma a la evacuación.

Una mujer de cabello largo, sentada junto a una computadora y un teléfono, levanta la mano mientras conversa

El asalto en la gasolinera y la volcadura en el bosque

La familia de Hugh y Glenn salen de la ciudad en dos autos. En el camino, un hombre armado intenta quitarle el suyo a Hugh; Glenn le dispara en una pierna y solo entonces pueden seguir adelante. Otis viaja con ellos, pero, ahora que los vesps se expanden por las carreteras, sus ladridos se vuelven un peligro capaz de delatar en cualquier momento a todos los que van en el auto.

De noche, frente a una gasolinera, una camioneta familiar está detenida bajo las luces con las puertas abiertas

La autopista interestatal no tarda en quedar bloqueada por el tránsito. Glenn encabeza la marcha por un camino entre los árboles; una manada de venados cruza de golpe frente a él y, al esquivarla, se sale del terraplén y queda atrapado dentro del auto deformado. Hugh y Ally trepan hasta el vehículo para intentar rescatarlo, pero no logran sacarlo del asiento del conductor antes de que lleguen los vesps.

Un hombre y una mujer se alejan trepando por una ladera boscosa, con el auto volcado detrás

El sonido atrae a las criaturas que devoran a Glenn y a Otis

Otis ladra sin parar dentro del otro auto y la bandada rodea de inmediato el vehículo. Glenn sabe que no va a poder salir: levanta el arma y dispara una y otra vez para desviar a los vesps del auto donde están los Andrews y atraerlos hacia él, y enseguida la bandada lo devora.

Dentro del auto volcado, un hombre con la cara llena de cortes levanta una pistola

Decenas de criaturas aladas rodean desde lo alto un auto de color claro

Hugh se ve obligado a dejar fuera del auto a Otis, que sigue ladrando, y los vesps se lanzan sobre él de inmediato. La tos de Lynn atrae a otro vesp; Hugh le arroja un objeto de metal y confirma que la criatura solo persigue el sonido, y después, con el encendedor de Lynn, prende fuego al auto de Glenn para arrastrar a la bandada hacia la explosión y las llamas. El motor del auto también hace ruido, así que a la familia no le queda más remedio que abandonarlo y seguir a pie.

Atraviesan el bosque y, tras una parada breve, siguen buscando dónde refugiarse. Hugh se encarga de vigilar los alrededores, mientras Ally, Kelly, Lynn y Jude procuran comunicarse sin emitir ningún sonido.

En un claro del bosque, un hombre con lentes y un niño están de pie y varias mujeres permanecen sentadas detrás

La herida en la cabaña y la búsqueda de antibióticos

La familia encuentra una cabaña rodeada por una cerca. El dueño sale con una escopeta para echarlos, pero el disparo atrae a los vesps y muere ahí mismo. Mientras los demás cruzan la cerca por un tubo de desagüe, el siseo de una serpiente de cascabel llama a las criaturas y Kelly termina con una pierna herida por sus garras y sus dientes. Hugh pone en marcha una trituradora de madera para generar un ruido continuo que atrae a la bandada hasta las cuchillas, y solo entonces la familia consigue meterse en la cabaña.

La herida de Kelly empieza a infectarse. Lynn concluye que necesita antibióticos, así que Hugh y Ally van a una tienda cercana a buscar medicamentos. Mientras avanzan entre los estantes a oscuras, descubren un cadáver con una gran cantidad de huevos translúcidos apiñados en su interior; uno de ellos eclosiona y vuelve a atraer a una bandada de vesps, de modo que los dos activan los rociadores automáticos para hacer ruido y aprovechan el desplazamiento de la bandada para escapar con las medicinas.

Una joven con abrigo café observa el interior a oscuras con la luz que llega desde abajo

Junto a una tela desgarrada se amontonan varios huevos translúcidos cubiertos de manchas

De regreso, los dos se cruzan con un hombre que se hace llamar «el Reverendo» y con sus seguidores. Esa gente forma una secta llamada «los Silenciados» y se ha cortado la lengua. El Reverendo se comunica con papel y lápiz e invita a Hugh y a Ally a unirse; Hugh se niega y vuelve a la cabaña con su hija. Los antibióticos contienen la infección de Kelly, y Ally se entera por los mensajes que aún circulan en la red de que a los vesps les cuesta soportar el frío extremo y de que Rob se dirige hacia un punto seguro del norte llamado «el Refugio».

Los Silenciados ponen la mira en Ally

Los Silenciados no tardan en dar con la cabaña. El Reverendo se planta afuera con su gente, declara que Ally es fértil y deja claro que se la van a llevar. Hugh levanta la escopeta y obliga a la secta a retirarse por el momento.

Un hombre con barba sostiene un papel con la palabra «Shhh» y cuatro personas están de pie detrás de él

Frente a la puerta de la cabaña, un hombre con lentes apunta con una escopeta a quienes tiene enfrente

Esa misma noche, una niña con el mentón herido y la lengua cortada llega hasta la puerta. La familia la deja entrar y solo después descubre que lleva varios celulares atados al cuerpo; los miembros de la secta también han dejado teléfonos alrededor de la cabaña. Todos suenan a la vez, una enorme bandada de vesps rompe las ventanas y, en medio del caos, los Silenciados entran en la cabaña y se llevan a Ally a rastras.

Afuera, Lynn sujeta a los secuestradores para que Ally pueda zafarse. Después grita con todas sus fuerzas y atrae a los vesps hacia ella y hacia varios de los sectarios: con su propia muerte le gana a su nieta el tiempo necesario para huir.

El final

Aun así, el resto de los sectarios se lleva a Ally al bosque. Hugh, Kelly y Jude los alcanzan y pelean con ellos bajo la lluvia nocturna. El Reverendo intenta someter y abusar de Ally, y la familia se lo impide entre los tres; Hugh acaba matándolo con la culata de la escopeta y Ally vuelve con sus padres y su hermano. Así termina la persecución de la secta, pero los vesps siguen reproduciéndose en amplias regiones.

Frente a la cabaña en plena noche, varias siluetas se mueven entre los árboles y las luces

Semanas después, Hugh, Kelly, Ally y Jude llegan al «Refugio» del norte. Allí se ha formado ya un asentamiento de sobrevivientes y Ally se reencuentra con Rob. Los dos cazan con arco y flecha a los vesps que quedan, en un bosque donde la nieve todavía no se derrite; los seres humanos empiezan a adaptarse a una vida en silencio, mientras que sigue sin respuesta la pregunta de si estas criaturas podrán adaptarse al frío.

Una joven con gorro de lana sostiene un arco de pie en un bosque nevado