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Zona Cero

Un seminario de biotecnología se convierte en una infección colectiva: recorrido completo por Zona Cero, por cómo los sobrevivientes descubren la red compartida del micelio, escapan del edificio bloqueado y logran paralizar por un momento a la colonia infectada

Título

Zona Cero

군체 / Colony

También conocida como: Colony (España)

Año / Duración

2026 · 122 minutos

Género

Acción / Ciencia ficción / Misterio / Thriller

Dirección

Yeon Sang-ho

Guion

Yeon Sang-ho, Choi Gyu-seok

Calificación

Reparto

Jun Ji-hyun (como Kwon Se-jeong), Koo Kyo-hwan (como Seo Young-chul), Ji Chang-wook (como Choi Hyun-seok), Kim Shin-rock (como Choi Hyun-hee), Shin Hyeon-bin (como Gong Seol-hee), Go Soo (como Han Gyu-sung)

Zona Cero
Un grupo de personas avanza de noche por la azotea de un edificio con el rótulo DOONGWOORI Varias personas con la ropa manchada de sangre se apiñan en un estacionamiento subterráneo Un hombre con uniforme de seguridad está de pie detrás de una mujer sentada en una silla de ruedas Una mujer levanta un celular con la pantalla encendida y sostiene una linterna con la otra mano Un grupo de personas con la ropa ensangrentada se arrodilla frente a las puertas de vidrio del centro comercial Un hombre de traje sostiene entre sus brazos a una mujer dentro del centro comercial
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Zona Cero está dirigida por Yeon Sang-ho, que además escribe el guion junto a Choi Gyu-seok, y está protagonizada por Jun Ji-hyun, Koo Kyo-hwan, Ji Chang-wook, Kim Shin-rock, Shin Hyeon-bin y Go Soo. La película se estrenó el 15 de mayo de 2026 en la sección Sesiones de Medianoche del 79.º Festival de Cannes y llegó a los cines de Corea del Sur el 21 de mayo; dura 122 minutos.

Hasta el 25 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 6.5 en IMDb, con 11 646 votos, una nota que se queda en la franja de los seis puntos. Lo que sigue recorre la trama completa y el final en el mismo orden en que los presenta la película.

El seminario y el ataque biológico

El científico Seo Young-chul llama por adelantado a la policía y anuncia que va a lanzar un ataque bioterrorista en el edificio Doongwoori. Se inyecta la única dosis de la vacuna y sostiene que solo él sabe cómo detener la infección.

Al mismo tiempo, Chains Bio celebra un seminario dentro del edificio. Kang Woo-chul, el representante de la empresa, expone los resultados de una investigación en la que el moho mucilaginoso regenera las patas traseras de un ratón de laboratorio paralizado. Kwon Se-jeong, profesora de biotecnología que se quedó sin trabajo cuando la universidad no le renovó el contrato, llega hasta allí a buscar empleo por recomendación de su exmarido, Han Gyu-sung; además ha recibido una misteriosa invitación en la que se lee que una comunicación incompleta termina en tragedia. Choi Hyun-seok, guardia de seguridad del edificio, acompaña de compras por el centro comercial a su hermana mayor, Choi Hyun-hee, que tiene problemas de movilidad.

Terminado el seminario, Young-chul encara a Woo-chul en la sala VIP del tercer piso y lo acusa de haberse apropiado de su investigación. Young-chul le inyecta el patógeno en el cuello y Woo-chul muta enseguida y ataca a los empleados que están en el pasillo. La infección se extiende así con rapidez por el edificio y Lee Bong-seok, el jefe del equipo antiterrorista que acude al lugar, ordena bloquear la construcción entera; él mismo queda atrapado dentro junto con sus hombres.

Un grupo de personas avanza de noche por la azotea de un edificio con el rótulo DOONGWOORI

Varias personas con la ropa manchada de sangre se apiñan en un estacionamiento subterráneo

El apagón del centro comercial y la visión compartida

Se-jeong y Gyu-sung se topan con la multitud que huye justo cuando salen del restaurante. Junto con Hyun-seok, Hyun-hee, Bong-seok, So-eun —una estudiante víctima de acoso escolar— y otros civiles se refugian en una tienda de artículos de camping. En medio del caos se apagan las luces y los infectados que están al otro lado de la puerta pierden de inmediato su objetivo. Se-jeong deduce así que rastrean a los vivos sobre todo por la vista y por el movimiento.

Un hombre con uniforme de seguridad está de pie detrás de una mujer sentada en una silla de ruedas

Se-jeong usa la pantalla de su celular para hacerle señas al restaurante de enfrente y pedirles que apaguen las luces. Poco después, el anuncio digital del vidrio del restaurante se enciende solo y los infectados se lanzan otra vez en bloque contra la figura humana de la pantalla. Los sobrevivientes confirman así que estos infectados comparten entre ellos el objetivo que ven, pero que por ahora no distinguen a una persona real de una imagen.

Una mujer levanta un celular con la pantalla encendida y sostiene una linterna con la otra mano

Un grupo de personas con la ropa ensangrentada se arrodilla frente a las puertas de vidrio del centro comercial

La silla de ruedas como señuelo y la muerte de Gyu-sung

Hyun-hee propone montar un recorte de cartón con forma humana en su silla de ruedas eléctrica y lanzarla después por el centro comercial como señuelo móvil. Cuando los infectados se van detrás del recorte, Se-jeong abre la puerta de la tienda y hace que la gente del restaurante cruce el centro comercial de a uno. So-eun llega sin problemas a la tienda de camping, pero Na-yoon, la que la acosaba, se vuelve al restaurante por miedo.

Gyu-sung regresa a buscar a Na-yoon. En cuanto los infectados descubren que el recorte de la silla de ruedas es falso, toda la colonia se detiene a la vez y actualiza la información; uno de ellos, que hasta entonces se desplazaba a cuatro patas, también cambia de postura y empieza a perseguir a su objetivo sobre las dos piernas. Gyu-sung consigue dejar a Na-yoon en el lado seguro, pero lo atacan de costado y los infectados que llegan en tropel lo matan. Por la noche, Se-jeong contesta la videollamada de Gong Seol-hee, la esposa actual de Gyu-sung, y le da la noticia de su muerte.

Un hombre de traje sostiene entre sus brazos a una mujer dentro del centro comercial

El engaño del perfume y los rociadores

Bong-seok admite que la policía no va a entrar en el edificio mientras el brote no esté bajo control y cuenta que Young-chul tiene la supuesta vacuna. Se-jeong observa que los infectados comparten el olfato, la vista y el resultado de cada acción a través de la red de micelio, igual que una colonia de hormigas. Por eso hace que un anciano que en su momento practicaba atletismo se rocíe con perfume y se lleve lejos a los infectados, de modo que la colonia marque por error el olor del perfume como olor humano; los demás se cubren el suyo con anticongelante y rocían el perfume sobre un maniquí.

Varios hombres y mujeres miran hacia la derecha del encuadre junto a una silla de ruedas y a los artículos de camping

Una mujer de pie junto a un maniquí verde mira a otra mujer sentada con el rostro ensangrentado

Los infectados descubren el engaño del maniquí y vuelven a lanzarse contra los sobrevivientes. Se-jeong activa los rociadores contra incendios y el agua, al tocar el micelio, deja la red compartida fuera de servicio unos instantes; el grupo aprovecha para tomar el ascensor hasta el tercer piso y encuentra esposado en la sala VIP a Young-chul. Todos lo ven como la pista hacia la vacuna y se preparan para seguir la evacuación con él.

Varios hombres y mujeres se aprietan en un pasillo estrecho cubierto de micelio; el hombre de la derecha lleva las manos esposadas

Young-chul advierte que, cuando el agua se evapore, las esporas van a pasar al aire y la información va a circular todavía más rápido. Además atrae a los infectados cuando el ascensor pasa por el noveno piso, provoca la muerte de varios sobrevivientes y se escapa caminando entre la colonia.

Young-chul toma el mando de la colonia y cae la sala de control

Cuando los sobrevivientes llegan a los pisos altos descubren que los infectados ya aprendieron a imitar el gesto de Hyun-seok cargando a su hermana y se trepan unos sobre otros para acercarse a la entrada de la azotea. Al grupo no le queda más remedio que replegarse a la sala de control del segundo subsuelo y buscar a Young-chul por los monitores. Hyun-hee se queda en la sala de control y les indica el camino a los demás por el chat grupal y el circuito cerrado de cámaras; Se-jeong y los suyos vuelven a atrapar a Young-chul y le tapan los ojos con una corbata para interrumpir por un rato la información que recibe la colonia.

Un hombre con el pelo mojado y revuelto está de pie frente a una luz roja

En los monitores se ve que Young-chul deja que Woo-chul, el primero en mutar, lo muerda, y obtiene así el control absoluto sobre los infectados. Bong-seok se niega a bajar otra vez al subsuelo a rescatar a Hyun-hee y en plena discusión deja escapar la ubicación de la sala de control. Young-chul ordena de inmediato a los infectados que bajen en masa. Hyun-hee sabe que su hermano menor ya no llega a tiempo, le da a propósito una ruta que lleva a una salida segura y se queda en la sala de control, donde los infectados la devoran.

Un hombre esposado camina entre varias personas con la ropa ensangrentada

La traición de Bong-seok y la venganza de Hyun-seok

Hyun-seok se entera dentro del ascensor de que su hermana murió y se derrumba. Anuncia por el chat grupal que va a acabar con Young-chul y con la supuesta vacuna, se pone una protección improvisada, toma unos cuchillos y sale a matar infectados. Bong-seok, en cambio, le dispara a un civil en uno de los pisos altos y deja al herido como señuelo; pero Young-chul lo engaña para que abra una puerta, el herido lo agarra de la pierna y los infectados los sepultan a los dos.

Un hombre con uniforme de seguridad sujeta dos varas largas y detrás de él hay varias personas

Se-jeong se esconde en un almacén con Young-chul, So-eun y Na-yoon. Young-chul lee el plan de los sobrevivientes en la pantalla de un celular a través de los ojos de los infectados y después hace que estos imiten la voz de los rescatistas para engañar a Na-yoon y que abra la puerta. Na-yoon empuja a So-eun hacia los infectados y aun así no consigue escapar: So-eun, ya mutada, se vuelve contra ella y la ataca.

Cuando Hyun-seok alcanza a Young-chul, este llama a Hyun-hee, que ya está infectada. Al ver a su hermana otra vez de pie, Hyun-seok renuncia a defenderse; Hyun-hee, bajo el control de la colonia, toma el cuchillo de él y mata a puñaladas a su propio hermano menor.

La verdad de la venganza y la infección que se expande

Young-chul le explica a Se-jeong que esa misteriosa invitación la mandó él. Cuenta que años atrás ella denunció a su padre por el manejo de los fondos de investigación; tal como él lo ve, su padre solo les pagó a los estudiantes una remuneración que nunca habían cobrado, y Se-jeong tomó ese gesto por una irregularidad. El padre perdió después su puesto y se suicidó cuando la prensa siguió el caso. Young-chul toma ese malentendido, como él lo considera, por el punto de partida de su venganza contra Se-jeong, aunque su objetivo final sigue siendo usar el moho mucilaginoso para crear una nueva humanidad capaz de compartir la conciencia y de evolucionar sin parar.

Una mujer con una mochila negra se inclina y mira hacia un costado del centro comercial

Fuera del edificio, Seol-hee se suma al equipo de investigación y descubre, en unos monos de laboratorio infectados, que cuando muere el individuo que funciona como origen, la colonia conectada con él deja de moverse. Un equipo especial de la policía entra en el edificio y detiene a Young-chul, pero pasa por alto a Se-jeong, que pide ayuda detrás de una reja. Durante el traslado, Young-chul controla a los agentes ya infectados para tender una emboscada y los convierte después en su escolta armada. Se lanza con el auto contra la multitud reunida afuera, aparta el autobús policial que bloquea la entrada y suelta sobre la ciudad a todos los infectados del edificio.

Se-jeong se pone un abrigo cubierto de micelio que le quita a un infectado y con él atraviesa la colonia. Seol-hee se queda en la carpa de mando y le informa la posición de Young-chul a través de las cámaras de tráfico. Se-jeong alcanza a Young-chul en auto y, cuando el vehículo queda bloqueado, se baja y sigue acercándose a él.

Una mujer con la ropa manchada de sangre sujeta el volante y mira por la ventanilla

El final

Young-chul ordena a los infectados que ataquen el abrigo de micelio que lleva Se-jeong. Ella se lo quita de inmediato y se lo encaja en la cabeza a uno de los infectados. Todos los infectados toman ese abrigo por su nuevo objetivo y empiezan a perseguir sin descanso al individuo que lo lleva puesto, hasta formar poco a poco una espiral cerrada que gira sobre sí misma, como el molino de la muerte de las hormigas.

Una multitud forma un remolino en un cruce de calles mientras varios autos arden alrededor

Young-chul entra en el centro del remolino y arranca el abrigo, y la avalancha de información contradictoria que llega de golpe sobrecarga la red compartida. Los infectados pierden la capacidad de juicio que habían aprendido y toman por personas reales el anuncio de un grupo masculino pegado en un autobús. Se-jeong se mete debajo del autobús y la masa descontrolada, al embestir contra el anuncio, empuja a Young-chul hacia un auto en llamas. Young-chul se prende fuego y le pide ayuda a Se-jeong, pero ella lo empuja de vuelta hacia el fuego con un trozo suelto de carrocería. Young-chul muere quemado y, con él, todos los infectados de la ciudad quedan petrificados.

Con la muerte de Young-chul, los sobrevivientes pierden también la única pista conocida hacia la vacuna. Se-jeong cruza entre la multitud inmóvil y habla por teléfono con Seol-hee: a las dos les queda todavía mucho trabajo por delante. Después de que ella se aleja, uno de los infectados que estaban quietos da una sacudida y vuelve a rugir, y la película termina en el momento en que despierta un nuevo individuo mutado.

Una mujer con una blusa blanca está de pie en medio de la calle, con varias personas tiradas alrededor y un resplandor de fuego junto a los autos