Cafarnaúm: la ciudad olvidada
Un niño sin certificado de nacimiento lleva a sus padres ante el tribunal: recorrido completo por la trama de Cafarnaúm: la ciudad olvidada, en la que Zain protege a su hermana, termina en la calle, cuida a Yonas y pelea por una identidad
Título
Cafarnaúm: la ciudad olvidada
كفرناحوم (Capharnaüm)
También conocida como: Cafarnaúm
Año / Duración
2018 · 126 minutos (117 minutos en la versión estrenada en China continental)
Género
Drama
Dirección
Nadine Labaki
Guion
Nadine Labaki, Jihad Hojeily, Michelle Keserwany
Calificación
Reparto
Zain Al Rafeea (como Zain), Yordanos Shiferaw (como Rahil), Boluwatife Treasure Bankole (como Yonas), Kawsar Al Haddad (como Souad), Fadi Yousef (como Selim), Cedra Izzam (como Sahar), Alaa Chouchnieh (como Aspro)
Premios
71.º Festival de Cannes: Premio del Jurado; 91.ª edición de los Premios Óscar: nominación a mejor película de habla no inglesa
Cafarnaúm: la ciudad olvidada es un drama libanés dirigido y coescrito por Nadine Labaki, protagonizado por Zain Al Rafeea, Yordanos Shiferaw, Boluwatife Treasure Bankole, Kawsar Al Haddad y Fadi Yousef, entre otros. La película se estrenó el 17 de mayo de 2018 en el Festival de Cannes, donde ganó el Premio del Jurado, y más tarde fue nominada a mejor película de habla no inglesa en la 91.ª edición de los Premios Óscar; la versión internacional dura 126 minutos y la de China continental, 117 minutos, y se estrenó en los cines de China continental el 29 de abril de 2019.
Hasta el 5 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 8.4 en IMDb, con 126 656 votos; de las 180 reseñas profesionales que reúne Rotten Tomatoes, el 89 % es positivo, y el índice de audiencia (Popcornmeter) llega al 93 %, sobre más de 1000 valoraciones. Los indicadores cuantitativos se ubican en niveles altos y la respuesta general es claramente positiva.
La demanda en el tribunal
Zain, de unos doce años, cumple una condena de cinco años en la prisión de Roumieh por haber apuñalado a un hombre. No tiene certificado de nacimiento y ni siquiera sus padres saben decir su edad exacta. Cuando lo llevan ante el tribunal, no va a apelar su causa penal, sino a demandar a sus padres, Souad y Selim; el motivo que da es que ellos lo trajeron al mundo sin estar en condiciones de cuidar a un hijo. El interrogatorio en la sala abre así el relato de lo que vivió antes de su arresto.

Una infancia sin documentos
Zain vive con sus padres y un montón de hermanos menores en una vivienda diminuta de un barrio marginal de Beirut. Los niños no van a la escuela: trabajan para la familia, hacen repartos o venden cosas en la calle. La familia compra tramadol con recetas falsificadas, tritura las pastillas, las disuelve en agua y empapa ropa con ese líquido; después Souad lleva las prendas a la cárcel para revenderlas.
Zain además hace repartos para el puesto de comestibles de Assaad, el casero de la familia. Assaad muestra interés por Sahar, la hermana de once años de Zain, y los padres ven en esa relación una manera de aliviar la carga de la casa.

No logra llevarse a Sahar
Cuando a Sahar le llega la primera menstruación, Zain entiende que, si sus padres se enteran, pueden casarla. Ayuda a su hermana a limpiar las manchas y se las arregla para conseguir toallas femeninas, con la intención de ocultar el asunto. Los dos hermanos hablan de irse de la casa, pero antes de que alcancen a hacerlo los padres descubren el cambio de Sahar.

Souad y Selim terminan casando a Sahar con Assaad. Zain llora, grita e intenta impedirlo, y aun así no consigue retener a su hermana. Cuando se la llevan, pierde por completo toda esperanza en sus padres y se va solo de la casa.

La huida y el parque de diversiones
Zain corre por las calles y después se sube a un autobús. Dentro viaja un anciano con un disfraz que imita a Spider-Man y que se hace llamar «Hombre Cucaracha»; el hombre se baja en el Luna Park, a la orilla del mar, y Zain lo sigue hasta el interior del parque de diversiones, donde se queda hasta que anochece.

Rahil, la limpiadora etíope del parque, se fija en Zain, que no tiene adónde ir. Ella cría sola a Yonas, su hijo pequeño e indocumentado, y tiene que esconderlo mientras trabaja. Rahil deja que Zain se instale en su precaria casucha y le da comida y techo a cambio de que cuide a Yonas durante el día.

Los documentos de Rahil y una familia provisional
Rahil permanece en el Líbano con un permiso de residencia falsificado que está por vencer. Aspro, el intermediario que trafica con documentos falsos, le ofrece hacerle papeles nuevos sin cobrarle, con una condición: que le entregue a Yonas para darlo en adopción. Rahil rechaza el trato y sigue buscando la manera de juntar el dinero.

Mientras tanto, Zain le da de comer a Yonas, lo baña y lo lleva consigo dentro y fuera de la casucha. Tres personas sin una identidad estable forman por un tiempo una familia que se cuida entre sí.

Después del arresto de Rahil
Cuando sus documentos vencen, las autoridades detienen a Rahil. Zain la espera en la casucha y, al ver que no vuelve, queda solo a cargo de Yonas. Ante los demás dice que Yonas es su hermano menor, busca comida y leche, y vuelve a ganar dinero con el líquido de tramadol.

Pasan los días y la situación de los dos niños se vuelve cada vez más difícil. Zain arma un carrito improvisado con una olla y una patineta para llevar a Yonas de un lado a otro; más adelante el casero los deja afuera y cierra la casucha, de modo que Zain ni siquiera puede recuperar el dinero ni las cosas que tenía escondidas adentro.

Yonas a cambio de una salida
En el mercado donde se mueve Aspro, Zain conoce a Maysoun, una chica siria. Maysoun le cuenta que Aspro prometió mandarla a Suecia, y entonces Zain también quiere irse del Líbano. Aspro acepta conseguirle una salida, pero le sigue exigiendo que le entregue a Yonas.

Cuando pierde el lugar donde vivía, Zain termina entregándole Yonas a Aspro. El intermediario le dice que, para tramitar la salida del país, todavía hace falta una prueba de identidad. A Zain no le queda más remedio que volver a casa de sus padres a reclamar los papeles que acrediten quién es.

La noticia de la muerte de Sahar
Souad y Selim le dicen a Zain que nunca registraron su nacimiento y que, por lo tanto, no hay documento alguno que darle. Enseguida Zain se entera de que Sahar ya murió por complicaciones del embarazo. La noticia lo hace salir corriendo de la casa: toma un cuchillo, va a buscar a Assaad y lo apuñala; después lo arrestan, y la historia vuelve a la línea temporal de la cárcel con la que abre la película.


La decisión tomada en la cárcel
Souad visita a Zain en la cárcel y le cuenta que está embarazada otra vez y que piensa ponerle a la recién nacida el nombre de Sahar. Zain se niega a aceptar esa compensación y tampoco quiere volver a ver a su madre. Más adelante, ve en la cárcel un programa de televisión sobre niños maltratados, llama al programa para explicar su situación y declara públicamente que va a demandar a sus padres.
Cuando el caso llama la atención, Zain vuelve a presentarse ante el tribunal. Les pide a sus padres que dejen de tener hijos, porque tanto los que ya tienen como los que vengan pueden repetir la misma vida. También les explica a los investigadores cómo Aspro consigue niños indocumentados a cambio de documentos falsificados.

El final
El tribunal sigue escuchando las declaraciones de Zain y de sus padres; al mismo tiempo, las autoridades allanan la casa de Aspro y encuentran ahí a varios niños escondidos. Yonas es rescatado y Rahil por fin vuelve a ver a su hijo.
Más tarde, Zain tiene la oportunidad de que le tomen la foto para su documento de identidad. Al principio sigue serio frente a la cámara, hasta que el fotógrafo le recuerda que es una foto de identificación, no un certificado de defunción. Zain por fin relaja el gesto y sonríe a la cámara, y la película termina en esa foto.
