Upon Entry (La llegada)
Un control migratorio saca a la luz los secretos y las sospechas de una pareja: recorrido completo por la inspección, los interrogatorios por separado y la autorización final de entrada de Diego y Elena en el aeropuerto de Newark en Upon Entry (La llegada)
Título
Upon Entry (La llegada)
Upon Entry
Año / Duración
2022 · 77 minutos
Género
Drama / Thriller
Dirección
Alejandro Rojas, Juan Sebastián Vásquez
Guion
Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez
Calificación
Reparto
Alberto Ammann (Diego), Bruna Cusí (Elena), Laura Gómez (agente Vásquez), Ben Temple (agente Barrett)
Premios
26.º Festival de Cine Black Nights de Tallin: Premio FIPRESCI
Upon Entry (La llegada) es una película dramática española coescrita y codirigida por Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez, inspirada en las experiencias migratorias de ambos directores. Alberto Ammann y Bruna Cusí interpretan a Diego y Elena, una pareja que se prepara para mudarse a Estados Unidos, mientras que Laura Gómez y Ben Temple encarnan a los dos agentes fronterizos que los interrogan. La película se estrena en noviembre de 2022 en el Festival de Cine Black Nights de Tallin y dura 77 minutos.
Al 23 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 7.0 en IMDb, basada en alrededor de 5 100 votos; las 10 críticas profesionales registradas en Rotten Tomatoes son positivas y su Popcornmeter del público es del 92 %, aunque la muestra de valoraciones del público es inferior a 50. Los datos disponibles de la crítica y del público son favorables en conjunto, si bien la muestra de Rotten Tomatoes es reducida.
Diego es un urbanista venezolano y Elena, una bailarina contemporánea de Barcelona. Elena gana la lotería de visas de diversidad de Estados Unidos y ambos parten de España como pareja de hecho, con la intención de hacer escala en Nueva York antes de viajar a Miami, donde planean trabajar y formar una familia.
Llegada al aeropuerto de Newark
Después de que aterriza el avión, Diego y Elena entran con su equipaje en la zona de inmigración del aeropuerto de Newark. Diego no encuentra el formulario de declaración que había llenado, por lo que Elena tiene que tomar otro y completarlo. Ambos observan la rapidez con la que avanzan las distintas filas y eligen una que parece moverse más rápido, convencidos de que solo tienen que cumplir con los trámites habituales para alcanzar su próximo vuelo.

Después de revisar sus pasaportes, el funcionario del mostrador no les permite continuar, sino que toma sus huellas digitales, los fotografía y los conduce a la zona de inspección secundaria. Diego y Elena explican que deben tomar un vuelo de conexión a Miami, pero el personal no acelera el proceso. Sentados en una sala de espera desconocida, sienten cómo la inquietud empieza a sustituir sus expectativas ante la nueva vida.

Inspección secundaria y larga espera
Después de esperar alrededor de media hora, aún no reciben una explicación clara. Elena no ha comido en el avión y pregunta si puede conseguir comida o agua, pero solo recibe una negativa. Diego teme que seguir preguntando empeore la situación y le aconseja que coopere por el momento. En la sala hay otros viajeros retenidos, pero el personal no informa cuánto tendrá que esperar cada uno.

El personal los lleva después a una sala de inspección cerrada, vuelve a registrar su equipaje y exige a Diego que apague el teléfono y lo deje bajo llave. Diego pensaba ver a su hermano durante la escala en Nueva York, pero entonces comprende que ya no controla el itinerario. Después de que un perro detector revisa a la pareja y su equipaje, ambos pasan por registros corporales por separado; la insulina y las agujas que Elena lleva consigo también quedan guardadas temporalmente en una bolsa.

La agente Vásquez verifica la relación de la pareja
La pareja queda sola en una habitación pequeña. Elena se enfurece por la forma del registro y porque nadie les explica el motivo de la demora, mientras Diego le advierte que puede haber cámaras de vigilancia. Cuando entra la agente Vásquez, primero les pide sus documentos y cuentas de redes sociales y luego verifica sus fechas de nacimiento, nacionalidades, trabajos y planes en Estados Unidos. Al oír a Elena quejarse en español, Vásquez le responde de inmediato en un español fluido y les advierte que no pueden proporcionar información falsa.

Vásquez se entera de que Diego obtuvo la residencia en España gracias a su relación de pareja y le pregunta por qué no esperó a completar la solicitud de ciudadanía española antes de viajar a Estados Unidos. Diego explica que la visa de diversidad de Elena tiene fecha límite y que deben ingresar al país antes de su vencimiento. La agente señala entonces que Diego ya ha solicitado dos veces, sin éxito, una visa estadounidense y que otros familiares suyos también han presentado solicitudes fallidas.

Antecedentes de viajes a Estados Unidos y Kate
El interrogatorio profundiza en la vida privada de la pareja. La agente les pide que expliquen por qué registraron una unión de hecho en vez de casarse e insiste en preguntarles por sus profesiones, por qué eligen Estados Unidos en lugar de otro país europeo y cómo serán sus ingresos y su vivienda en el futuro. Elena señala que ya respondieron esas preguntas durante la solicitud en la embajada, pero Vásquez solo dice que las autoridades fronterizas recibieron información que deben verificar de nuevo.

La agente menciona entonces que Diego estuvo en Estados Unidos cuatro años antes y que también fue sometido a una inspección secundaria similar. Para mayor sorpresa de Elena, Diego conoció por internet a una mujer llamada Kate, residente en Miami y diez años mayor que él, y llegó a planear su viaje a Estados Unidos con una visa de prometido. Diego admite que solo terminó su relación con Kate después de conocer a Elena; ella ignoraba esos planes y queda impactada al descubrir que nunca se los contó.

Interrogatorios por separado
Cuando se incorpora el agente Barrett, el interrogatorio deja de centrarse en la verificación de documentos y se convierte en una presión más directa. Los dos agentes exigen que Diego admita que solo utiliza a Elena para obtener la residencia permanente y lo amenazan con deportarlo. Diego explica que fue secuestrado por las autoridades en Venezuela y que volver allí no sería un simple cambio de itinerario, pero los agentes siguen repitiendo las preguntas para tratar de encontrar contradicciones en su nerviosismo y en la forma en que formula sus respuestas.

Durante el interrogatorio a solas de Elena, los agentes se concentran en cómo será su vida después de mudarse: tendrá menos tiempo con su familia, criar hijos en el futuro implicará gastos elevados y la obsesión de Diego por Estados Unidos puede ocultar otros motivos. Barrett también le pide que baile para demostrar su profesión. El interrogatorio continuo hace que Elena pierda la calma poco a poco y empiece a reconsiderar el pasado que Diego nunca le reveló.

Regreso a la sala de espera
Después de los interrogatorios por separado, la pareja vuelve a la sala de espera. Diego nota que Elena ha llorado e intenta acercarse, pero ella dice que ya no quiere seguir hacia Miami y que solo desea regresar a Barcelona. La inspección fronteriza ha convertido sus planes de viaje en una crisis de confianza entre ambos.

Al repasar el interrogatorio, descubren que dieron respuestas distintas sobre si Elena sabía de Kate. La contradicción puede interpretarse como una mentira y también confirma para Elena que Diego le ocultó una experiencia importante. Mientras tanto, el vuelo que debían tomar a Miami ya ha despegado, por lo que, incluso si reciben autorización para entrar, no podrán llegar a su destino como habían planeado.
El final
Por fin, un funcionario llama a la pareja por su nombre. Diego y Elena se acercan al mostrador pensando que tendrán que responder nuevas preguntas, pero reciben la notificación de que pueden ingresar a Estados Unidos. Tras el largo registro y los interrogatorios, ya tienen autorización formal para entrar, aunque han perdido el vuelo de conexión y Elena ya no quiere correr junto a Diego hacia la nueva vida en Miami como cuando llegaron.

La película concluye en ese momento: los agentes fronterizos no acusan a la pareja de ningún delito ni explican el fundamento concreto de la inspección; una breve autorización de entrada pone fin al procedimiento oficial, pero no disipa los secretos y las sospechas revelados por el interrogatorio. No se aclara si ambos podrán continuar su vida juntos.