El renacido
Un regreso por tierras heladas después de ser enterrado vivo: la trama completa de El renacido, en la que Hugh Glass sobrevive al ataque de una osa, presencia el asesinato de su hijo y atraviesa la naturaleza salvaje tras el asesino
Título
El renacido
The Revenant
Año / Duración
2015 · 156 minutos
Género
Drama / Acción / Aventura
Dirección
Alejandro G. Iñárritu
Guion
Mark L. Smith, Alejandro G. Iñárritu
Calificación
Reparto
Leonardo DiCaprio (como Hugh Glass), Tom Hardy (como John Fitzgerald), Domhnall Gleeson (como Andrew Henry), Will Poulter (como Jim Bridger), Forrest Goodluck (como Hawk)
Obra original
La novela El renacido, de Michael Punke
Premios
88.ª edición de los Premios Óscar: mejor director, mejor actor y mejor fotografía
El renacido es una película estadounidense de aventura y drama dirigida por Alejandro G. Iñárritu, quien también escribe el guion junto con Mark L. Smith, y está basada en la novela homónima de Michael Punke. Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Domhnall Gleeson, Will Poulter y Forrest Goodluck interpretan los papeles principales. La película se estrena en Estados Unidos en diciembre de 2015, dura 156 minutos y obtiene tres premios en la 88.ª edición de los Óscar: mejor director, mejor actor y mejor fotografía.
Al 7 de noviembre de 2026, la película tiene una calificación de 8.0 en IMDb, con 967 634 votos; Rotten Tomatoes reúne 402 reseñas profesionales, con un 78 % de aprobación y una puntuación del público del 84 %. Tanto las valoraciones de la crítica profesional como las del público superan el 70 %, por lo que la recepción general es bastante positiva.
Ataque al campamento junto al río
Hugh Glass forma una familia con una mujer pawnee y tienen un hijo, Hawk; más tarde, unos soldados incendian la aldea donde viven y la esposa de Glass muere en el ataque. En 1823, Glass, acompañado por Hawk, ya adulto, trabaja como guía para un grupo de tramperos encabezado por Andrew Henry.
Mientras los tramperos procesan las presas junto al río, un grupo de guerreros arikara ataca de improviso el campamento. Buscan a Powaqa, la hija desaparecida de su jefe, y consideran que los tramperos que encuentran en el camino son tanto posibles pistas como obstáculos. Las flechas y los disparos hacen que el campamento caiga con rapidez y muchas personas mueren allí mismo; Glass, Hawk, Henry, Fitzgerald, Bridger y otros sobrevivientes suben a una embarcación con unos pocos suministros y escapan.

Glass considera que seguir navegando por el río dejará al grupo expuesto a sus perseguidores y propone abandonar la embarcación para continuar por tierra. Los sobrevivientes esconden en la orilla las pieles que no pueden llevarse y emprenden el difícil camino hacia el fuerte Kiowa. Fitzgerald se enfurece por tener que abandonar las pieles y, debido a un ataque que sufrió en el pasado a manos de indígenas, también se muestra hostil con Hawk; Glass le pide a su hijo que no responda a sus provocaciones.

Desacuerdos tras abandonar la embarcación
El grupo avanza lentamente entre la nieve y los bosques montañosos. Henry sigue tomando las decisiones de Glass sobre la ruta como su principal referencia, pero Fitzgerald las cuestiona sin cesar y cree que cada parada aumenta el riesgo de que sus perseguidores los alcancen. El desacuerdo entre ambos, que comienza por la pérdida de las pieles, pasa a centrarse en quién tiene derecho a decidir el siguiente paso del grupo.

Mientras tanto, los arikara continúan buscando a Powaqa. Encuentran junto al río las pieles escondidas por los tramperos y comercian con un grupo de tramperos franceses, pero aun así no hallan a la joven desaparecida.
El ataque de la osa y el herido imposible de transportar
Mientras explora a solas, Glass entra en una zona boscosa donde hay una osa con sus crías. La osa lo derriba, lo muerde y lo arrastra repetidas veces; Glass dispara y se defiende con un cuchillo hasta que ambos caen rodando por una pendiente. La osa muere en el fondo de una hondonada y Glass queda atrapado debajo de ella, con heridas en el cuello, la espalda y las extremidades.

Cuando los tramperos encuentran a Glass, le suturan las heridas y lo atan a una camilla improvisada. El grupo intenta subir la camilla por pendientes pronunciadas, pero resbala una y otra vez. Fitzgerald está convencido de que Glass no sobrevivirá y propone poner fin cuanto antes a su sufrimiento; Henry se niega a dispararle y finalmente decide dejar a varios hombres con él para que lo acompañen en sus últimos momentos y después lo entierren.

La traición de quienes se quedan
Hawk y Bridger se ofrecen a quedarse, y Fitzgerald también se suma a cambio de una recompensa. Henry conduce a los demás de regreso al fuerte y encarga a los tres que cuiden de Glass y le den una sepultura adecuada cuando muera.

Fitzgerald pierde la paciencia muy pronto. Cuando Hawk y Bridger no están a su lado, intenta asfixiar a Glass, pero Hawk regresa, descubre lo que ocurre y pide ayuda a gritos. Tras forcejear con él, Fitzgerald apuñala a Hawk y lo deja morir ante su padre, incapaz de moverse, para luego ocultar el cadáver.

Bridger no sabe que Hawk ha sido asesinado. Fitzgerald miente al decir que los arikara se acercan, arrastra a Glass hasta una fosa poco profunda, lo cubre apenas con un poco de tierra y se marcha con Bridger. Aunque duda, Bridger lo sigue de regreso al fuerte; antes de partir, deja junto a Glass una cantimplora con un dibujo en espiral. Durante el trayecto, Fitzgerald admite que en realidad no había perseguidores cerca.

La salida de la tumba poco profunda
Glass logra salir de la fosa y encuentra cerca el cadáver de Hawk. No puede enterrar a su hijo, así que se limita a llevarse una piel de oso y continúa su camino. Sus heridas apenas le permiten mantenerse erguido; sobrevive comiendo raíces, la médula de huesos abandonados y peces que consigue atrapar, y también cauteriza con pólvora la herida del cuello.

Cuando los arikara descubren su rastro, comienzan a perseguirlo. Glass se arroja a un torrente, usa la corriente para escapar de ellos y vuelve a tierra río abajo; aun así, el hambre, el frío y la infección continúan agotando sus fuerzas.
El compañero pawnee y el campamento francés
Glass se encuentra con un pawnee llamado Hikuc. Hikuc también ha perdido a su familia, pero cree que la venganza debe dejarse en manos del Creador. Comparte con Glass carne de bisonte, lo lleva a caballo y, antes de que llegue una tormenta de nieve, construye una cabaña de sudación para que Glass, con fiebre alta, pueda descansar.

Cuando Glass recobra el conocimiento, descubre que los tramperos franceses han ahorcado a Hikuc. Se infiltra en el campamento y ve que el jefe de los franceses está agrediendo sexualmente a Powaqa. Glass provoca una confusión y libera a la joven; Powaqa se defiende del agresor y huye, mientras Glass se abre paso para salir del campamento, suelta los caballos y escapa montado en uno de ellos, pero deja allí la cantimplora de Bridger.
El refugio en el vientre del caballo y la pista de la cantimplora
Los arikara vuelven a alcanzar a Glass y lo acorralan al borde de un precipicio. Glass y su montura caen juntos; unas ramas detienen la caída de él, pero el caballo se estrella y muere abajo. La temperatura sigue descendiendo durante la noche, así que Glass abre el vientre del animal, retira las vísceras y se mete dentro del cadáver para protegerse del viento y la nieve.

Un trampero que escapa del campamento francés llega al fuerte Kiowa con la cantimplora que lleva un dibujo en espiral. Cuando Bridger la reconoce, Henry cree que Hawk podría seguir vivo y organiza de inmediato una búsqueda. Fitzgerald comprende que Glass sigue vivo, roba el dinero del fuerte y se prepara para huir a Texas.

La persecución tras el regreso al fuerte
El grupo de búsqueda encuentra a Glass exhausto junto al río y lo lleva de vuelta al fuerte. Henry se dispone a castigar a Bridger por haber participado en la mentira sobre la muerte de Glass, pero Glass explica que Fitzgerald engañó a Bridger y que el verdadero asesino de Hawk es Fitzgerald.

Glass insiste en perseguir al fugitivo junto con Henry. Ambos siguen las huellas y después se separan para rodearlo. Fitzgerald embosca primero a Henry, lo mata y le arranca el cuero cabelludo; cuando Glass encuentra el cadáver, sujeta el cuerpo de Henry a un caballo para usarlo como señuelo y dispara contra Fitzgerald cuando este se acerca, hiriéndolo en el hombro.
El final
Glass acorrala a Fitzgerald en la ribera y ambos luchan cuerpo a cuerpo entre la nieve y el agua poco profunda. Glass toma la ventaja y entonces ve al grupo arikara río abajo; también recuerda lo que Hikuc pensaba sobre la venganza. En vez de darle el golpe final con sus propias manos, empuja deliberadamente a Fitzgerald, que está herido, hacia los arikara.

El grupo arikara que aparece río abajo ya ha encontrado a Powaqa. El jefe captura a Fitzgerald, lo mata y le arranca el cuero cabelludo; Powaqa también está entre ellos. Ven a Glass en la orilla, pero no vuelven a atacarlo y después continúan río abajo.
Glass se interna solo en el bosque, donde las heridas y el agotamiento vuelven a derribarlo. Ve la figura de su esposa fallecida adentrándose entre los árboles, mientras él permanece en la nieve, respirando con dificultad, y la película termina con su mirada.
