Terror en Chernóbil
Un viaje extremo a una ciudad abandonada se convierte en una cacería nocturna sin escapatoria: relato completo de cómo los turistas quedan atrapados en Prípiat, sus compañeros desaparecen uno tras otro y el hospital encubre lo ocurrido en Terror en Chernóbil
Título
Terror en Chernóbil
Chernobyl Diaries
También conocida como: Atrapados en Chernóbil
Año / Duración
2012 · 86 minutos
Género
Terror / Thriller
Dirección
Bradley Parker
Calificación
Reparto
Jesse McCartney (como Chris), Jonathan Sadowski (como Paul), Olivia Taylor Dudley (como Natalie), Devin Kelley (como Amanda), Ingrid Bolsø Berdal (como Zoe)
Terror en Chernóbil es una película estadounidense de terror dirigida por Bradley Parker y protagonizada por Jesse McCartney, Jonathan Sadowski, Olivia Taylor Dudley, Devin Kelley, Ingrid Bolsø Berdal y Nathan Phillips, entre otros. Se estrena en Estados Unidos en mayo de 2012 e IMDb registra una duración de 86 minutos.
Al 6 de noviembre de 2026, la película tiene una calificación de 5.1 en IMDb, con 71 253 votos; Rotten Tomatoes recopila 91 reseñas profesionales, con un 19 % de aprobación de la crítica y una puntuación del público del 28 %. Los tres indicadores están por debajo del 60 %, lo que refleja una recepción general negativa.
Reencuentro en Kiev y cambio de planes
Chris viaja por Europa con su novia, Natalie, y su amiga Amanda. Llegan a Kiev, Ucrania, para visitar a Paul, el hermano de Chris, antes de seguir rumbo a Moscú, donde Chris planea pedirle matrimonio a Natalie. Paul propone que primero hagan un tour extremo por Prípiat, la ciudad fantasma evacuada tras el accidente nuclear de Chernóbil. Al principio, Chris no quiere alterar sus planes, pero finalmente se inscribe con sus compañeros.

El día del tour conocen a Yuri, el guía local, y se unen a la pareja de mochileros formada por Michael y Zoe, con lo que el grupo queda compuesto por siete personas. Yuri los lleva en una furgoneta hacia la zona de exclusión y, durante el trayecto, explica que Prípiat albergaba a los trabajadores de la central nuclear de Chernóbil y a sus familias, obligados a evacuar tras el accidente de 1986.

Entrada a Prípiat por un camino alterno
El grupo es detenido en un puesto militar y los soldados se niegan a dejarlo entrar. Yuri no cancela el tour, sino que toma un camino sin vigilancia que conoce bien. Durante el trayecto hace una parada junto al río; dos hombres encuentran entre las hojas caídas y la maleza un pez muerto de tamaño anormal, mientras otros peces se disputan en el agua la comida que les arrojan. Yuri revisa el entorno con un contador Geiger y luego continúa hacia la ciudad abandonada.

Una vez en Prípiat, el grupo camina por las calles entre bloques de apartamentos abandonados. Los edificios vacíos, la maleza y los objetos dispersos aún conservan las huellas de la evacuación apresurada de los habitantes, pero no se ve a ningún otro turista ni al personal de vigilancia.

La rueda de la fortuna, el edificio abandonado y la furgoneta averiada
Yuri lleva al grupo junto a una rueda de la fortuna inmóvil y luego entra con ellos en un edificio de apartamentos. Mientras contemplan la central nuclear desde un piso alto, de pronto se oye un ruido en el interior; Yuri va a investigar y un oso cruza corriendo el pasillo. El incidente lo lleva a decidir que deben terminar el tour antes de lo previsto.


Cuando regresan a la furgoneta, Yuri descubre que los cables de encendido están dañados y el vehículo no arranca. Intenta pedir ayuda por radio, pero no recibe respuesta. El puesto de control más cercano todavía queda lejos, y los compañeros de Chris discuten si deben caminar durante la noche o esperar hasta el amanecer; mientras cae la oscuridad, comienzan a oírse ruidos imposibles de identificar fuera del vehículo.

La desaparición de Yuri y la herida de Chris
Yuri baja armado para investigar y Chris lo sigue. Poco después se oyen disparos en la oscuridad; Paul sale corriendo para auxiliarlos, pero solo regresa con Chris, gravemente herido en una pierna, mientras Yuri ha desaparecido. Unos perros salvajes atacan entonces la furgoneta, por lo que el grupo cierra bien las puertas y permanece dentro del estrecho vehículo hasta el amanecer.

Al día siguiente, Paul, Michael y Amanda siguen el rastro de sangre en busca de Yuri y encuentran su cadáver dentro de un edificio abandonado. Se llevan su pistola y el contador Geiger, pero unas figuras desconocidas ocultas en el edificio los persiguen y se ven obligados a huir de regreso a la furgoneta. Chris ya no puede caminar y Natalie decide quedarse para cuidarlo; Paul, Michael, Zoe y Amanda parten en busca del puesto de control y de ayuda.
Un hallazgo aún más inquietante mientras buscan repuestos
Los cuatro buscan piezas útiles entre varios vehículos abandonados y descubren un autobús acribillado, armas dañadas y uniformes manchados de sangre. Sacan de uno de los vehículos los cables necesarios para reparar la furgoneta y se preparan para regresar por Chris y Natalie.

Cuando vuelven al lugar, encuentran la furgoneta volcada y destrozada, y Chris y Natalie han desaparecido. Una cámara abandonada contiene imágenes de ambos siendo atacados y arrastrados. Paul y los demás deben adentrarse de nuevo en la ciudad para buscar a sus compañeros; encuentran brevemente a una Natalie aterrorizada dentro de un edificio oscuro, pero la figura de una niña distrae al grupo y Natalie vuelve a ser arrastrada.

El pasadizo subterráneo conduce a la central nuclear
Un grupo de atacantes humanoides obliga a Paul, Michael, Zoe y Amanda a entrar en un pasadizo subterráneo. Michael se queda atrás y es capturado; los tres restantes encuentran en el suelo el anillo que Chris pensaba darle a Natalie, pero no hallan a Chris. Los atacantes vuelven a abalanzarse sobre ellos y arrastran a Zoe hacia la oscuridad mientras sube por una escalera, por lo que solo Paul y Amanda continúan avanzando.

Ambos continúan por las instalaciones subterráneas y, cerca del reactor número cuatro, encuentran a Natalie muerta. Después entran en una enorme sala repleta de consolas e instrumentos. La lectura del contador Geiger no deja de aumentar y la intensa radiación comienza a causarles quemaduras en la piel. La salida los lleva a la zona de la central nuclear, donde unos hombres armados les ordenan detenerse; Paul, con la vista ya dañada, sigue avanzando y los soldados le disparan. Amanda también pierde el conocimiento.

El final
Amanda despierta en una camilla rodeada de personal médico con trajes protectores. Cree que la han rescatado, pero no entiende la conversación de los trabajadores. Ellos confirman que las criaturas humanoides de la zona de exclusión son pacientes que escaparon de unas instalaciones cercanas y que la operación para capturarlos ha terminado; como Amanda los ha visto, deciden que no pueden dejarla salir.
Amanda es llevada a una habitación cerrada y sin luz. Cuando la puerta se cierra, se oyen movimientos en la oscuridad y varias figuras la rodean; los trabajadores del exterior miran por la ventanilla de la puerta y luego cierran la cubierta. La película termina mientras Amanda grita y los atacantes se acercan, sin que ninguno de sus otros compañeros regrese.
