Barbara
Una médica que solicita salir de Alemania Oriental es destinada a un pueblo costero y debe elegir entre una fuga secreta y los vínculos que ha formado en el hospital: un recorrido completo por la vida bajo vigilancia, las historias de los pacientes y el desenlace de Barbara
Título
Barbara
Año / Duración
2012 · 105 minutos
Género
Drama
Dirección
Christian Petzold
Guion
Christian Petzold
Calificación
Reparto
Nina Hoss (como Barbara Wolff), Ronald Zehrfeld (como André Reiser), Rainer Bock (como Klaus Schütz), Jasna Fritzi Bauer (como Stella), Mark Waschke (como Jörg), Jannik Schümann (como Mario)
Premios
Christian Petzold ganó el Oso de Plata a la mejor dirección en la 62.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín por esta película
Barbara es un drama alemán escrito y dirigido por Christian Petzold, con Harun Farocki como asesor de guion, y protagonizado por Nina Hoss, Ronald Zehrfeld, Rainer Bock y Jasna Fritzi Bauer, entre otros. La película se estrena en el Festival Internacional de Cine de Berlín el 11 de febrero de 2012 y llega a las salas alemanas el 8 de marzo del mismo año, con una duración de 105 minutos. La historia se sitúa en la Alemania Oriental de 1980 y gira en torno a una médica destinada a otra localidad, su plan para cruzar la frontera y las personas que conoce en el hospital de un pequeño pueblo.
La película tiene una calificación de 7.2 en IMDb; en Rotten Tomatoes registra un 94% de aprobación de la crítica y un 77% por parte del público. Las valoraciones son positivas en general: la película muestra la presión de la vigilancia mediante detalles cotidianos que avanzan lentamente y concentra el suspenso en si Barbara abandonará Alemania Oriental según lo planeado.
Destinada a un pueblo costero
Barbara trabajaba en el hospital Charité de Berlín Oriental. Después de presentar formalmente una solicitud para abandonar Alemania Oriental, es detenida y luego trasladada a un hospital de un pequeño pueblo cerca del mar Báltico. Los agentes de la Stasi vigilan constantemente su casa y sus movimientos; cada vez que pasa un tiempo fuera de su alcance, registran su vivienda y la someten a una inspección corporal. Por eso Barbara se mantiene alerta ante quienes la rodean y rara vez revela lo que piensa frente a sus colegas.

André Reiser dirige el área de pediatría del hospital. Se acerca a Barbara por iniciativa propia y le explica el trabajo del departamento, pero ella sospecha que informará sobre su situación a la Stasi. André sí tiene la tarea de presentar informes, aunque dedica más atención a los pacientes y al hospital. Había trabajado en el Hospital de Eberswalde, donde estaba a cargo de un equipo de incubación recién instalado y, cuando su asistente confundió los grados Fahrenheit con los Celsius, dos bebés prematuros quedaron ciegos; las autoridades encubrieron el accidente, lo trasladaron a este pueblo y le exigieron presentar informes.

Stella ingresa al hospital
La policía lleva al hospital a Stella, una adolescente que ha escapado de un centro de reeducación laboral. Ya ha huido varias veces y André piensa al principio que finge estar enferma, pero Barbara deduce por los síntomas que padece meningitis y exige que le quiten las ataduras y la atiendan de inmediato. André acepta el diagnóstico y el estado de Stella se estabiliza. El caso también le confirma que Barbara posee una sólida capacidad clínica.

Stella está embarazada, quiere conservar al bebé y desea dejar Alemania Oriental para vivir en otro lugar. Durante su hospitalización depende cada vez más de Barbara y le pide que algún día la lleve con ella. Barbara la cuida en la habitación y le lee Las aventuras de Huckleberry Finn, pero el hospital no encuentra motivos médicos para prolongar su estancia. Tras recuperarse, Stella es enviada de nuevo al centro de reeducación laboral.


El dinero escondido y el plan para cruzar la frontera
Barbara suele salir sola del pueblo en bicicleta. Esconde cerca de una cruz, en las afueras, el dinero que recibe en secreto y se reúne en el bosque con Jörg, su novio de Alemania Occidental. Él le lleva algunos artículos y organiza el cruce de la frontera junto con contactos externos. Más tarde vuelven a encontrarse en un hotel internacional destinado principalmente a extranjeros, donde Jörg le dice que el plan ya está definido: el fin de semana siguiente, alguien la llevará en una pequeña embarcación desde la costa del Báltico hasta Dinamarca.

Jörg imagina que él se hará cargo de los gastos de Barbara una vez que ella se marche, pero Barbara no responde de inmediato a esa propuesta. Sigue trabajando en el hospital mientras se prepara para escapar según lo previsto. Los registros de la Stasi no cesan y ella aún no puede determinar cuánto del interés de André nace de sus sentimientos personales y cuánto de su tarea de vigilancia.

André, Mario y la operación
Barbara y André atienden juntos a los pacientes cada vez con mayor frecuencia. En un hospital con recursos limitados, André instala un pequeño laboratorio para analizar muestras y preparar sueros por su cuenta; la colaboración entre ambos reduce poco a poco la desconfianza de Barbara. André intenta acercarse a ella y, aunque Barbara mantiene las distancias en varias ocasiones, comienza a aceptar su compañía.

El día anterior al cruce de la frontera, Mario, un adolescente hospitalizado tras un intento de suicidio, parece recuperarse, pero Barbara descubre que su lesión en la cabeza es más grave de lo que se había diagnosticado y requiere una operación cerebral inmediata. Cuando busca a André durante su día libre, lo encuentra en casa de Schütz, el hombre encargado de vigilarla, atendiendo a la esposa de este, que tiene cáncer. André le pide que vuelva al hospital esa noche para encargarse de la anestesia y ayudar en la operación de Mario, justo a la hora en que ella planea marcharse.

Barbara acepta ayudar en la operación, pero no renuncia de inmediato a cruzar la frontera. Ese mismo día acepta la invitación de André para comer en su casa. Él le confiesa que desea que se quede y, después de que ambos se besan, Barbara pone fin al encuentro de forma repentina y vuelve a su vivienda para seguir preparando el equipaje. Todavía piensa ir a la costa, pero los pacientes del hospital y André hacen que su partida ya no sea solo la ejecución de un plan establecido.

El final
La noche del cruce, Stella vuelve a escapar del centro de reeducación laboral y llega herida a casa de Barbara. Barbara escribe una nota y se la entrega a Stella; después la lleva a la costa donde había acordado encontrarse con sus contactos. Cuando el encargado de recogerla emerge del mar, Barbara deja que Stella suba en su lugar a la balsa inflable y que el buzo la saque de Alemania Oriental. Barbara no aborda el medio de escape que estaba preparado para ella.


Después de que Stella se marcha, Barbara regresa al hospital del pueblo. La operación de Mario ya ha terminado y André permanece de guardia junto a su cama. Barbara entra en la habitación y se sienta frente a André; ambos se miran a través de la cama. Ella le cede a Stella su única oportunidad de cruzar la frontera y se queda en Alemania Oriental para seguir enfrentando el trabajo en el hospital, su relación con André y una vigilancia que aún no termina.