Los próximos tres días
Sacar en tres días de prisión a su esposa, condenada a cadena perpetua: un recorrido completo por Los próximos tres días, desde los preparativos de John para la fuga y el traslado médico que provoca hasta el cruce del cerco rumbo a Venezuela y la verdad que descubre la policía al volver a la escena del crimen.
Título
Los próximos tres días
The Next Three Days
Año / Duración
2010 · 133 minutos
Género
Drama / Acción / Romance / Thriller / Crimen
Dirección
Paul Haggis
Guion
Paul Haggis
Calificación
Reparto
Russell Crowe (como John Brennan), Elizabeth Banks (como Lara Brennan), Ty Simpkins (como Luke), Olivia Wilde (como Nicole), Liam Neeson (como Damon Pennington), RZA (como Mouss), Jason Beghe (como el detective Quinn), Aisha Hinds (como la detective Collero)
Los próximos tres días es un thriller policial franco-estadounidense escrito y dirigido por Paul Haggis, adaptación de la película francesa de 2008 Pour elle. Russell Crowe y Elizabeth Banks interpretan a John y Lara Brennan, Ty Simpkins encarna a su hijo Luke y Liam Neeson interpreta a Damon Pennington, quien se ha fugado varias veces de prisión. La película se estrena en Estados Unidos el 19 de noviembre de 2010 y dura 133 minutos.
Al 18 de octubre de 2026, la película tiene una calificación de 7.3 en IMDb, basada en 217 155 votos. Esta puntuación de los usuarios supera los 7 puntos.
Sangre, un extintor y un arresto
John, profesor de literatura en una universidad comunitaria de Pittsburgh, lleva una vida normal con su esposa Lara y su hijo pequeño Luke. Durante una cena, Lara comenta que acaba de tener una fuerte discusión con su jefa. A la mañana siguiente, la policía irrumpe en su casa y se la lleva acusada de asesinarla.

El crimen ocurre en el estacionamiento de un edificio de oficinas. Una compañera de Lara la ve alejarse en auto antes de que encuentren el cadáver; sus huellas quedan en el extintor utilizado como arma y la sangre de la víctima aparece en su abrigo. Lara insiste en que, al doblar una esquina del estacionamiento, choca con una mujer que se marcha apresurada y oye cómo se desprende un botón cuando su bolso se engancha en el abrigo de la desconocida, pero la policía no encuentra el botón. Las pruebas circunstanciales finalmente hacen que la condenen a cadena perpetua.
Una visita tres años después y la última apelación
Tres años después, John da clases mientras cría solo a Luke. Sigue apelando la condena de Lara y lleva al niño a visitarla a la cárcel del condado, pero Luke poco a poco deja de responderle a su madre. El abogado Meyer Fisk le dice a John que las pruebas existentes no pueden refutarse mediante un nuevo proceso judicial y que ya agotaron todas las vías legales.

Cuando John le comunica el resultado a Lara, ella se corta las venas en un intento de suicidio, pero recibe atención médica a tiempo. Tras salir del hospital, Lara sigue convencida de que no puede continuar viviendo bajo una condena perpetua. John se niega a perder así a su esposa y cambia su objetivo: ya no intenta revertir la sentencia, sino sacarla de prisión.
Las condiciones de Damon para escapar
John busca a Damon Pennington, quien ha escrito sobre sus fugas de prisión. Damon le explica que salir de la celda es apenas el primer paso: cuando suene la alarma, tendrá muy poco tiempo para abandonar el centro y el área metropolitana, y además necesitará documentos de identidad capaces de superar una inspección, mucho dinero en efectivo y un lugar donde instalarse en el extranjero. Una vez que empiece el plan, también deberá afrontar la posibilidad de herir a inocentes o dispararles a los guardias.

Durante los meses siguientes, John registra las entradas y salidas de la cárcel del condado, los cambios de guardia, las carreteras y el transporte público, y cubre la pared de su dormitorio con mapas, fotografías y horarios. No le cuenta el plan a Lara, ni tampoco a sus padres o a Luke.
Documentos falsos, una llave de percusión y Nicole
Para conseguir pasaportes falsos, John primero compra pastillas en la calle y sondea al vendedor. Después de que lo llevan a un bar, lo golpean y le roban; más tarde, un motociclista sordo que estaba allí se pone en contacto con él y le vende tres pasaportes, licencias de conducir y números del Seguro Social. John también compra una pistola y practica cómo usarla en la habitación cubierta con los materiales del plan.

Siguiendo un video de internet, lima una llave de percusión e intenta abrir el elevador de la cárcel, pero la llave se rompe dentro de la cerradura. Las cámaras no captan sus movimientos con claridad y el personal penitenciario tiene que dejarlo ir; afuera, los detectives Quinn y Collero lo ven vomitar de los nervios y empiezan a sospechar de él.
Durante los preparativos, John conoce a Nicole en el parque. Su hija Carrie tiene una edad parecida a la de Luke e invita al niño a su fiesta de cumpleaños. John no le revela el plan de fuga y solo admite que Lara está en prisión por asesinato.

La cuenta regresiva de tres días y el dinero de los narcotraficantes
La cárcel le informa de repente a John que Lara será trasladada a una prisión estatal de máxima seguridad dentro de tres días. No puede esperar a que se concrete la venta de la casa y el efectivo que tiene está muy lejos de ser suficiente. John llega armado hasta la entrada de un banco, pero se arrepiente y, al retroceder con el auto, casi atropella a una madre y su hijo.
Mouss, el vendedor de drogas de antes, había engañado a John para llevarlo al bar y, junto con un cómplice, le había robado el dinero. John no vuelve a buscar efectivo con Mouss, sino que sigue a otro narcotraficante callejero hasta una casa donde fabrican drogas.

John entra armado en la casa y provoca un incendio para obligarlos a revelar dónde esconden el dinero. Después del tiroteo, un narcotraficante muere en el lugar y otro queda gravemente herido. John recoge el efectivo junto a la caja fuerte abierta e intenta llevar al herido al hospital; este muere durante el trayecto, así que John deja el cadáver en una parada de autobús. Al salir en reversa de la casa, rompe una luz trasera del auto.
La despedida de su padre y un análisis de sangre falsificado
George, el padre de John, ve por casualidad los pasaportes falsos y los boletos de avión, y comprende lo que su hijo está a punto de hacer. No le hace preguntas; al despedirse, solo le estrecha la mano y lo abraza. John le pide luego a Luke que prepare sus cosas y retira de la pared los materiales del plan para meterlos en varias bolsas de basura. Primero arroja la mayoría de los papeles en un contenedor de residuos de construcción alejado, pero deja deliberadamente en el bote de basura de un vecino una bolsa que la policía pueda encontrar. Los fragmentos de mapas y fotografías que contiene apuntan a Haití y crean el destino falso que prepara para sus perseguidores.

Lara tiene diabetes y un centro médico externo envía periódicamente los resultados de sus análisis de sangre. John ya ha observado el vehículo de reparto y ha copiado el informe de laboratorio de Lara. El día de la operación, irrumpe en el vehículo y sustituye el original por un informe falso que señala una hiperpotasemia grave, a la vez que corta las líneas telefónicas del laboratorio. Como el médico de la cárcel no puede confirmar el resultado por teléfono, dispone el traslado urgente de Lara al hospital universitario.

Después de completar estos preparativos, John deja a Luke con anticipación en la fiesta de cumpleaños de Carrie.
Una luz trasera rota conduce a la policía al hospital
Mientras investiga el tiroteo en la casa de drogas, la policía encuentra fragmentos de una luz trasera rota y rastrea el modelo hasta el auto de los Brennan. Al mismo tiempo, Lara acaba de ser trasladada al hospital. La policía comprende entonces que John quizá esté poniendo en marcha un plan de fuga.

La policía entra en la casa que John ya ha vaciado y encuentra rastros del montaje. Antes de que pase el camión recolector, un vecino entrega además la bolsa repleta de papeles, y los detectives empiezan a reconstruir en la pared los mapas, fotografías y rutas despedazados.

El hospital, el elevador y la fuga en metro
John entra armado en la habitación de Lara, reduce y ata a los dos guardias, y hace que ella se ponga la ropa de calle que ha preparado. Lara se niega al principio, pero John la obliga a afrontar que Luke sigue esperando el regreso de su madre, y entonces ella acepta irse con él. Primero cruzan los pasillos con batas blancas de personal médico y luego se las quitan para cambiar de apariencia.
Frente al elevador se topan cara a cara con Nabulsi. John lo mantiene a punta de pistola y le pide a Lara que presione el botón; cuando se cierran las puertas, ambos se mezclan en la calle con una multitud de aficionados al hockey sobre hielo y después entran en una estación de metro.

Cuando el tren arranca, John activa el freno de emergencia y bajan en el lugar que ha inspeccionado de antemano. Atraviesan una cerca de alambre ya cortada, suben al vehículo todoterreno que dejó estacionado y salen de la ciudad antes de que la policía cierre los puentes.
La salida equivocada y el zoológico
John llega al lugar de la fiesta, pero descubre que Nicole ya ha llevado a los niños al zoológico. El límite de 35 minutos para el cerco policial que mencionó Damon está a punto de agotarse. Al acercarse a la intersección, una señal indica que la autopista interestatal está a la derecha y que hay que girar a la izquierda en el siguiente cruce para llegar al zoológico; John no se equivoca, sino que toma la autopista deliberadamente con la intención de encontrar después otra forma de recoger a Luke.
Cuando Lara descubre que van en la dirección contraria, se desabrocha el cinturón y abre la puerta. John la sujeta de la ropa y pisa el freno con fuerza; el vehículo gira y se detiene en el acotamiento. Lara baja solo cuando el auto se ha detenido y se sienta sobre la grava; tras permanecer en silencio por un momento, los dos deciden arriesgarse y regresar por su hijo.

John regresa por la primera salida y encuentra a Luke en la zona del acuario del zoológico. Nicole le entrega al niño, Lara se reencuentra con su hijo junto al vehículo y los tres se marchan juntos.

La cobertura en la estación y el aeropuerto de Toronto
La radio informa que el cierre de la estación ferroviaria del centro ha dejado varados a muchos pasajeros. John se dirige allí y encuentra entre quienes iban a Buffalo a una pareja de ancianos, a la que ofrece llevar. La policía detiene en el peaje a los vehículos ocupados por «dos adultos y un niño», pero los dos ancianos adicionales cambian la composición del grupo y los agentes les permiten pasar.

La familia deja a la pareja en Buffalo y continúa hacia Canadá. Una moneda canadiense hace que Nabulsi piense que quizá crucen la frontera y ordena a sus subordinados comunicarse con los aeropuertos de Ontario y Quebec; mientras tanto, los fragmentos del mapa hallados en la bolsa llevan a la policía a creer que volarán a Puerto Príncipe, Haití.
En el Aeropuerto Internacional Toronto Pearson, las monedas que lleva Luke activan el control de seguridad, pero los tres logran pasar. John se muestra demasiado nervioso en el control de pasaportes, por lo que Lara toma los documentos falsos y habla con el empleado. La alerta no aparece en la pantalla del siguiente trabajador sino hasta después de que ellos dejan el mostrador. La policía corre luego hacia la puerta de embarque del vuelo a Puerto Príncipe, pero no encuentra a la familia porque en realidad aborda un avión rumbo a Caracas, Venezuela.

El final
Quinn y Collero regresan al estacionamiento de tres años atrás. Quinn reconstruye los hechos según el relato de Lara: la verdadera asesina mata a la jefa con un extintor, se apodera del bolso de la víctima y se mancha las manos de sangre; al doblar la esquina, choca con Lara, el bolso de Lara se engancha en el abrigo de la asesina y la sangre pasa a la ropa de Lara mientras se desprende un botón del abrigo de la otra mujer. Después, Lara recoge el extintor que obstruye la rueda de su auto y lo aparta, por lo que deja sus huellas, pero no ve el cadáver al otro lado del vehículo.
Quinn arroja un envoltorio al agua de lluvia y observa que la corriente lo lleva hasta una alcantarilla situada media cuadra más allá. Él y Collero levantan la rejilla y buscan el botón en el agua lodosa, pero no encuentran nada. En realidad, el botón está atascado en el borde interior de la rejilla. Quinn confirma así que la versión de Lara podría ser cierta, aunque no obtiene la prueba material necesaria para demostrar formalmente su inocencia.

John, Lara y Luke ya están en Caracas, alojados en una habitación de hotel con dos camas individuales. Por primera vez, Luke besa a su madre en la mejilla sin que nadie se lo pida y luego se acurruca junto a ella para dormir. Sentado al borde de la otra cama, John toma una fotografía de su esposa y su hijo dormidos.

Más imágenes
Otras imágenes

