Los hijos del diablo
La prospección del bosque despierta a las criaturas que roban bebés: recorrido completo de Los hijos del diablo, desde que la familia de Adam descubre el hongo negro y sufre el asedio en la casa vieja hasta que reconoce al bebé cambiado y lo paga con una vida
Título
Los hijos del diablo
The Hallow
Año / Duración
2015 · 97 minutos
Género
Terror / Fantasía / Thriller
Dirección
Corin Hardy
Guion
Corin Hardy, Felipe Marino
Calificación
Reparto
Joseph Mawle (como Adam Hitchens), Bojana Novakovic (como Clare Hitchens), Michael McElhatton (como Colm Donnelly), Michael Smiley (como el agente Davey)
Los hijos del diablo es una película de terror de coproducción británica e irlandesa dirigida por Corin Hardy, quien además escribió el guion junto con Felipe Marino, y protagonizada por Joseph Mawle, Bojana Novakovic, Michael McElhatton y Michael Smiley. Se estrenó el 25 de enero de 2015 en el Festival de Cine de Sundance, dura 97 minutos y enlaza a las hadas, la banshee y los «ladrones de bebés» del folclore irlandés con un hongo parásito capaz de controlar a su huésped.
Hasta antes de la publicación de este artículo, la película tiene una calificación de 5.7 en IMDb, con 20 277 votos; el índice de frescura de Rotten Tomatoes es del 69 %, sobre 59 reseñas, y la puntuación de Metacritic es de 65, a partir de 12 medios. La crítica valora sobre todo la atmósfera del bosque, las criaturas hechas con efectos prácticos y la presión sostenida de la segunda mitad, aunque algunas reseñas consideran que la construcción de los personajes y el trasfondo del folclore no se desarrollan lo suficiente.
Adentrarse en el bosque con Finn a la espalda
Adam Hitchens, un conservacionista británico de recursos naturales, se muda de Londres a una aldea remota de Irlanda con su esposa Clare, su hijo Finn, todavía un bebé, y el perro de la familia. A Adam lo contratan para hacer la prospección de un bosque cercano que pronto quedará en manos de una empresa privada para su explotación, y la familia se instala en un viejo molino al borde de la arboleda.

La primera vez que Adam entra al bosque con Finn, encuentra dentro de un edificio abandonado el cadáver putrefacto de un ciervo. El cuerpo está cubierto por una sustancia negra y viscosa, y esa materia extraña ya creció desde el interior del cadáver hacia afuera. Adam toma una muestra y se la lleva a casa; después, bajo el microscopio, ve que el hongo parásito que contiene ataca y controla otras células.

La reja de hierro, la ventana rota y el libro viejo
Mientras Clare ordena la casa, desmonta la reja de hierro que protege una ventana. El vecino Colm llega al patio, se opone abiertamente a que Adam entre al bosque y advierte que ese lugar pertenece a unas criaturas antiguas a las que los lugareños llaman «the Hallow». Adam y Clare toman su actitud por rechazo a los forasteros y no cambian el plan de prospección.

Esa misma noche, la ventana del cuarto de Finn se rompe de golpe. El agente Davey, que acude al llamado, explica lo ocurrido como un pájaro que se metió en la casa y, al mismo tiempo, les cuenta al matrimonio las leyendas del bosque sobre las hadas, la banshee, los ladrones de bebés y los niños cambiados. Al día siguiente, los aldeanos vuelven a exigirle a Adam que reinstale la reja de hierro; Colm, por su parte, le deja a Clare un libro viejo en el que se describen esas criaturas.

El ataque en el baúl del auto
Cuando Adam sale en auto con Finn, el motor se apaga de repente en un camino del bosque. Al revisarlo, descubre que el hongo negro ya se metió en las piezas mecánicas. Justo mientras mira la parte trasera del vehículo, una fuerza lo empuja dentro del baúl y lo encierra ahí. Finn llora en el asiento de atrás y la carrocería recibe golpe tras golpe; cuando Adam logra salir por los asientos traseros, encuentra al bebé ileso, pero por fuera el auto ya quedó cubierto de arañazos y de una baba negra.

Cuando oscurece, Adam vuelve a casa a pie con Finn en brazos. Clare le cuenta que Colm pasó otra vez por ahí, así que llaman a la policía y se preparan para irse. En ese momento se corta la luz dentro de la casa y los cuartos aparecen revueltos; apenas la familia sale manejando, las criaturas del bosque se lanzan contra el auto y terminan por hacerlo caer a una zanja. No les queda más remedio que regresar a refugiarse en la casa vieja.

El asedio después de volver a la casa vieja
Mientras Adam observa el exterior por la mirilla de la puerta, una púa le atraviesa el ojo derecho. Así descubre que la luz intensa es capaz de hacer retroceder a los atacantes. Clare sube al ático con Finn en brazos y Adam se arriesga a poner en marcha el generador de respaldo: las luces vuelven a encenderse y frenan por un momento el avance de las criaturas.

Las criaturas no tardan en seguir atacando por las grietas del techo y de los muros. Adam y Clare tapian puertas y ventanas, esconden a Finn dentro de un armario y hojean el libro que les dejó Colm. Recién entonces leen lo que dice sobre los «niños cambiados»: las criaturas del bosque se llevan a los bebés humanos y dejan en su lugar un sustituto de aspecto idéntico.

Se llevan a Finn al bosque
Una de las criaturas logra entrar al escondite y se lleva a Finn. Adam intenta perseguirla, se rompe una pierna y pierde el conocimiento; Clare se interna sola en el bosque y alcanza junto a un estanque a la criatura que carga al niño. Saca del agua a un bebé que parece ser Finn y lo lleva de vuelta a la casa vieja.

El bebé cambiado y la infección de Adam
Después de entablillarse la pierna rota, Adam empieza a sospechar que el niño que Clare rescató es un bebé cambiado. Ella se niega a aceptar ese juicio y los dos se enfrentan por el niño. Al mismo tiempo, el hongo que la púa metió en el cuerpo de Adam está transformándolo: el ojo herido se le pone negro, la piel se le altera y él también empieza a temerle a la luz intensa.

Clare hiere a Adam, huye al bosque con el niño en brazos y después llega a pedir ayuda a una casa cercana. El dueño resulta ser Colm. Él admite que a su hija Cora también se la llevaron las criaturas del bosque, pero aun así obliga a Clare a marcharse apuntándole con una escopeta. Adam, por su parte, arrastra su cuerpo herido y en plena mutación hacia el bosque, en busca del verdadero Finn que le arrebataron.

El verdadero Finn en la guarida
Adam llega a la guarida en lo profundo del bosque y ahí se encuentra con Cora, ya convertida por completo en una criatura, y junto a ella halla a otro bebé. Escapa hacia afuera con ese niño en brazos mientras Clare ahuyenta con el flash de la cámara, disparo tras disparo, a las criaturas que los persiguen.

Cuando el matrimonio se reencuentra, Adam le pide a Clare que distinga entre los dos niños. Él insiste en que el verdadero Finn es el que sacó de la guarida, y Clare termina por entregarle el bebé cambiado que tenía en brazos y recibir a su verdadero hijo. Justo después del intercambio, una criatura hiere gravemente a Adam por la espalda.

El final
Sale el sol y las criaturas del bosque se retiran ante la luz del día. El bebé cambiado que quedó junto a Adam se destruye bajo el sol, lo que demuestra que él tenía razón sobre cuál de los dos niños era cuál. Adam muere por la gravedad de sus heridas; Clare regresa a la casa vieja con el verdadero Finn en brazos, y madre e hijo sobreviven bajo la luz de la mañana.

La película cierra volviendo a la explotación del bosque: la empresa maderera empieza a talar los árboles y a sacar la madera de la zona. La cámara muestra que el hongo negro ya está adherido a los troncos que salen de ahí, lo que significa que ya no queda encerrado solo en ese bosque.
