El abismo secreto
Dos francotiradores se enamoran a través de un abismo y luego saltan a él: reseña detallada de El abismo secreto — dos francotiradores de élite son enviados a vigilar un desfiladero sin fondo, se enamoran en la soledad y descubren una verdad aterradora en las profundidades del abismo. Contiene spoilers completos.
Título
El abismo secreto
The Gorge
Año / Duración
2025 · 127 minutos
Género
Acción / Romance / Ciencia ficción / Aventura / Terror
Dirección
Scott Derrickson
Guion
Zach Dean
Calificación
Reparto
Miles Teller, Anya Taylor-Joy, Sigourney Weaver
Dos torres, dos personas
En la escena inicial, la francotiradora lituana Drasa (interpretada por Anya Taylor-Joy) lleva a cabo una misión de asesinato: desde una distancia extrema, abate con precisión a un oligarca ruso y demuestra un talento excepcional para el tiro. La operación llama la atención de una misteriosa mujer llamada Bartholomew (Sigourney Weaver), quien le ofrece a Drasa una misión especial: viajar hasta un desfiladero remoto y vigilar, durante un año, la torre de observación del lado este. La tarea es simple: impedir que algo salga trepando del desfiladero. No necesita saber qué hay dentro, y tiene prohibido establecer contacto con quien vigile la torre del otro lado.
Al mismo tiempo, Levi Kane (Miles Teller), un exfrancotirador de reconocimiento de la Infantería de Marina estadounidense, también es reclutado por Bartholomew y enviado a vigilar la torre del lado oeste del desfiladero. Levi es un veterano de aire algo intelectual que, tras llegar a la torre, talla máximas budistas en las paredes para pasar los largos días en soledad.
Ambos llegan a sus respectivas torres de vigilancia, a los dos lados del desfiladero. Las torres se alzan en medio de bosques y montañas interminables, alejadas de todo rastro humano; el desfiladero es tan profundo que no se le ve el fondo, y una neblina púrpura asciende desde sus entrañas. El único «vecino» que pueden ver es la silueta borrosa de quien ocupa la torre de enfrente.
De las notas a la cena

Durante los primeros meses, ambos cumplen la norma al pie de la letra y realizan su tarea en una soledad absoluta. De vez en cuando, alguna criatura desconocida intenta trepar para salir del desfiladero, y ellos la abaten con el rifle de francotirador, sin llegar nunca a ver bien qué son en realidad esas cosas.
Es Drasa quien rompe el silencio. El día de su cumpleaños, viola la norma de «no contacto» y escribe algo en un papel que muestra hacia el otro lado. Levi responde. Los dos comienzan a comunicarse alzando carteles y, además, libran una especie de competencia de tiro a distancia para poner a prueba la puntería del otro. Las palabras y las balas se convierten en su forma particular de comunicarse, y estas dos personas aisladas en el fin del mundo empiezan, poco a poco, a acercarse.
Seis meses después, Levi toma una decisión audaz: cruza el desfiladero por la tirolina hasta la torre de Drasa para cenar con ella, cara a cara. Drasa prepara un pastel de conejo para recibirlo. Los dos asesinos se sientan a una mesa pequeña, torpes pero sinceros, como dos personas comunes en su primera cita. Esa noche, su relación pasa de la insinuación a distancia a una intimidad real.
Caída al abismo

El giro llega de repente. Una noche, las criaturas del desfiladero lanzan un ataque masivo, muy superior a cualquiera de los anteriores. Levi y Drasa disparan con todo lo que tienen y apenas logran contener el asalto. Pero cuando Levi cruza de vuelta a su torre por la tirolina, los Hombres Huecos (Hollow Men) detonan una mina colocada en el cable, que se rompe. Levi abre el paracaídas de emergencia y cae hacia el fondo insondable del desfiladero.
Drasa apenas duda. Se coloca el equipo y las armas y salta tras él, también en paracaídas. No sabe qué hay realmente en el desfiladero, ni si Levi sigue con vida, pero decide saltar.
Las profundidades del desfiladero son un mundo completamente distinto. Una espesa neblina púrpura lo envuelve todo, y el suelo está sembrado de huesos y de equipo militar oxidado. Toda la flora y la fauna ha sufrido mutaciones espantosas: los genes de plantas y animales se han fusionado entre sí y han dado lugar a híbridos grotescos. Y lo más peligroso de todo son esos Hombres Huecos.

Drasa encuentra a Levi herido en el desfiladero. Una vez reunidos, ambos empiezan a sobrevivir con dificultad en esta selva mutante, esquivando a los Hombres Huecos mientras buscan la manera de salir. Los Hombres Huecos aparecen y desaparecen entre las sombras: fueron humanos alguna vez, pero ahora son monstruos fusionados genéticamente con plantas e insectos, veloces y sumamente agresivos.
La verdad en las profundidades del desfiladero

Mientras exploran el desfiladero, Levi y Drasa descubren un laboratorio subterráneo abandonado. Los registros del laboratorio revelan una verdad aterradora: el lugar fue, en su día, una base de investigación de armas biológicas construida durante la Segunda Guerra Mundial. Allí, un grupo de científicos llevaba a cabo experimentos genéticos peligrosos en un intento de crear súper soldados. Sin embargo, un terremoto provocó una fuga masiva de los contaminantes biológicos del laboratorio, y todo lo que había en el desfiladero, incluidos los soldados apostados allí, quedó infectado y mutó. Ese personal militar, desaparecido desde hace décadas, se convirtió así en los Hombres Huecos, atrapados para siempre en este abismo.
Más inquietante aún es que Bartholomew, su empleadora, no representa a ningún gobierno, sino a una empresa militar privada llamada Dark Lake. Dark Lake conocía desde hacía tiempo todo lo que ocurría en el desfiladero y, lejos de destruir ese lugar peligroso, ha seguido explotando los genes mutantes del desfiladero para continuar sus investigaciones sobre súper soldados. Levi y Drasa no son más que peones contratados para hacer guardia: piezas desechables una vez cumplida su función. Dark Lake incluso ha usado un sistema de camuflaje satelital para borrar el desfiladero de los mapas y ocultar su existencia al mundo exterior.
Se activa el «Protocolo Perro Callejero»
Levi y Drasa deciden destruir el lugar por completo. En el laboratorio encuentran una medida de seguridad definitiva conocida como el Protocolo Perro Callejero (Stray Dog Protocol): en esencia, un dispositivo de detonación nuclear diseñado para arrasar con todo el desfiladero, y con todo lo que contiene, si la situación se sale de control.
Los dos trazan un plan de fuga: primero activar la cuenta regresiva del Protocolo Perro Callejero y luego, con un viejo jeep que encuentran en el desfiladero y un sistema de cables de remolque, trepar por la pared del desfiladero para escapar. Durante la huida, destruyen también el sistema de camuflaje satelital que Dark Lake usaba para ocultar el desfiladero, dejando su existencia expuesta ante el mundo entero.
La huida es una carrera contra el tiempo. Los Hombres Huecos los persiguen sin descanso, y Bartholomew y el equipo de Dark Lake también intentan detenerlos. Al final, el Protocolo Perro Callejero se activa: una explosión colosal engulle todo el desfiladero y acaba, junto con él, con Bartholomew y su equipo.
Reencuentro en Francia

Cuando ocurre la explosión, Drasa cree que Levi no logró escapar. Sola, sigue el plan que habían acordado y termina, tras varias vueltas, instalándose en un pequeño restaurante en Francia, donde empieza una nueva vida bajo un nombre falso.
Un mes después, un día cualquiera, entra un cliente al restaurante. Se sienta y pide un pastel de conejo, el mismo plato que Drasa le preparó a Levi en la torre, tiempo atrás. Drasa levanta la vista y ve a Levi, vivo. Dos personas que lograron salir de las profundidades del desfiladero se reencuentran, por fin, en un mundo en calma.
Una opinión personal
El abismo secreto se estrenó en Apple TV+ el Día de San Valentín de 2025, dirigida por Scott Derrickson. Bajo una fachada de ciencia ficción y terror, esconde una historia de amor: dos personas aisladas que construyen una conexión genuina en un entorno extremo y que, juntas, terminan enfrentándose al sistema que intentaba usarlas. Como película pensada para streaming, logra algo interesante en su mezcla de géneros, sus escenas de acción son sólidas y la química entre Anya Taylor-Joy y Miles Teller resulta convincente.