The Assistant
Un día cualquiera en una productora de cine revela una estructura de poder silenciosa: el recorrido completo de Jane, desde las tareas de la madrugada y el traslado de una nueva empleada al hotel hasta la denuncia ante recursos humanos y su salida a altas horas de la noche
Título
The Assistant
Año / Duración
2019 · 87 minutos
Género
Drama
Dirección
Kitty Green
Guion
Kitty Green
Calificación
Reparto
Julia Garner (como Jane), Matthew Macfadyen (como Wilcock), Kristine Froseth (como Sienna), Makenzie Leigh (como Ruby), Noah Robbins (como asistente masculino)
The Assistant es una película dramática estadounidense escrita y dirigida por Kitty Green. Julia Garner interpreta a Jane, una asistente junior en una productora de cine de Nueva York; Matthew Macfadyen encarna a Wilcock, el director de recursos humanos, y Kristine Froseth, a Sienna, una asistente recién contratada. La película se estrenó en el Festival de Cine de Telluride el 30 de agosto de 2019 y llegó a los cines de Estados Unidos el 31 de enero de 2020. Tiene una duración de 87 minutos.
La película tiene una calificación de 6.3 en IMDb, basada en unas 30 000 valoraciones; en Rotten Tomatoes alcanza un 93 % de reseñas profesionales favorables, con 243 críticas, y un 25 % de aprobación entre la audiencia verificada. En general, la crítica profesional la recibe favorablemente, mientras que las opiniones del público están claramente divididas.
Un día que comienza antes del amanecer
Cinco semanas después de entrar a trabajar en la productora de cine, un vehículo de la empresa sigue recogiendo a Jane todos los días antes del amanecer para llevarla a la oficina. Es la primera en llegar: enciende las luces y los equipos, prepara café e imprime el horario y los materiales para las reuniones. En la oficina vacía solo se oyen la fotocopiadora, el teléfono y los teclados mientras ella coloca cada cosa en su sitio y espera a que lleguen los demás empleados.

También debe revisar la sala de reuniones, reponer el agua y los artículos de oficina, retirar la comida que quedó de la reunión anterior y encargarse de los objetos desordenados en la oficina del jefe. Cuando llegan los dos asistentes varones, comparten con ella el área de recepción; los tres ocupan puestos similares, pero servir bebidas, limpiar y atender a la familia del jefe son tareas que con frecuencia recaen en Jane.

Horarios, comidas y rastros borrados
Una vez que empieza la jornada laboral, Jane ajusta sin cesar las reuniones y los viajes del jefe. Reserva vuelos y hotel para que él y dos acompañantes viajen esa noche a Los Ángeles, y también debe conseguir otro conductor que los recoja de madrugada. Cuando el jefe cambia los planes a último momento, ella avisa a las personas involucradas, reorganiza los horarios y añade gastos personales, como la lavandería, a los documentos de reembolso de la empresa.

Pide el almuerzo, limpia la sala de reuniones y prepara bebidas en la pequeña cocina. Cuando el jefe recibe visitas en su oficina, Jane solo puede deducir qué sucede dentro por la puerta cerrada, las reuniones canceladas y los comentarios de sus colegas. Los empleados varones de la empresa bromean sobre las relaciones del jefe con mujeres jóvenes; los demás los oyen, pero no intervienen, y la agenda continúa como si nada.

El poder al otro lado del teléfono
La esposa del jefe llama para exigir una explicación sobre la desactivación de su tarjeta de crédito y transfieren la llamada a Jane. Ella no puede darle una respuesta y poco después recibe otra llamada, esta vez del jefe, quien la acusa de haberle contado a su esposa algo que no debía y menosprecia su capacidad profesional. Mientras los dos asistentes varones escuchan la conversación, la guían con soltura para que redacte un correo en el que admita su error ante el jefe y le agradezca la oportunidad de trabajar allí, lo que deja claro que no es la primera vez que alguien debe resolver así una situación semejante.

A lo largo del día entran y salen de la oficina distintas personas, entre ellas familiares del jefe, una niñera, actores, productores y visitantes que acuden a hablar de proyectos. Jane se encarga de abrir la puerta, transmitir mensajes, indicar el camino y encubrir los motivos de la ausencia del jefe; él nunca aparece ante ella, pero todos actúan de acuerdo con su agenda.

Sienna es alojada en un hotel
Por la tarde, Sienna, una joven llegada a Nueva York desde Idaho, se presenta en la empresa. No tiene experiencia en el sector, pero ya consiguió un puesto como asistente junior. Jane recibe la orden de llevarla a un hotel de lujo pagado por la empresa; cuando Jane empezó a trabajar allí no recibió el mismo trato, y en la agenda del jefe para ese día también aparece un bloque de tiempo privado sin explicación.

Luego, el jefe deja de asistir a las reuniones programadas. Su esposa vuelve a preguntar dónde está y Jane solo puede responder que no lo sabe. Aunque no puede ver directamente lo que sucede en la habitación del hotel, la forma en que contrataron a la joven, su alojamiento, la conducta pasada del jefe y la reacción de indiferencia habitual en la empresa hacen que se preocupe por Sienna. Jane sale de su planta y decide exponer la situación ante el departamento de recursos humanos.
La reunión en la oficina de recursos humanos
Wilcock, el director de recursos humanos, le pide a Jane que tome asiento y explique concretamente su denuncia. Jane relata la contratación repentina de Sienna, su alojamiento en un hotel de lujo y el patrón de conducta del jefe con las mujeres jóvenes, además de expresar su temor de que Sienna esté sufriendo algún tipo de abuso. Wilcock le exige repetidamente pruebas de lo que ha visto con sus propios ojos; cuando Jane no logra demostrar qué sucede dentro de la habitación del hotel, él transforma su preocupación en supuestos celos hacia la nueva empleada.

Wilcock le explica que, si presenta una acusación formal, su carrera en la industria cinematográfica podría terminar allí mismo. No registra la denuncia y, antes de que ella salga, incluso le dice que no debe preocuparse porque no es el tipo de mujer que le gusta al jefe. Jane comprende que el departamento de recursos humanos no investigará el caso y no le queda más opción que volver a su planta.

El final
En cuanto Jane regresa a su lugar, el jefe la llama para exigirle que explique por qué fue al departamento de recursos humanos, lo que demuestra que Wilcock ya le contó el contenido de la reunión. Jane vuelve a escribir un correo de disculpa siguiendo el método que los dos asistentes varones conocen tan bien. El jefe responde que es especialmente duro con ella porque sabe que tiene capacidad. Nadie vuelve a mencionar una investigación y el trabajo en la oficina tampoco se detiene.
Más tarde, Sienna llega a la oficina y Jane le enseña a usar el sistema telefónico. Los demás empleados se marchan poco a poco mientras Jane prepara su propia cena en la pequeña cocina; una actriz joven sigue dentro de la oficina del jefe. El jefe le comunica por el intercomunicador que ya no la necesita por ese día, y ella recoge sus cosas y sale del edificio.


Jane va a comer a la cafetería de enfrente y llama a su padre. Ese mismo día, una llamada de su madre le hizo saber que había olvidado su cumpleaños, y ahora por fin lo felicita. Al terminar la conversación, mira al otro lado de la calle y ve dos siluetas detrás de la ventana de la oficina del jefe que parecen estar manteniendo relaciones sexuales. Jane no consigue las pruebas necesarias para que su denuncia prospere ni logra cambiar el funcionamiento de la empresa; se pone el abrigo, se marcha sola y la película concluye al terminar la jornada laboral.
