Solace
Dos personas agobiadas por las responsabilidades familiares intentan amarse: un recorrido completo por la película surcoreana Solace, desde que In-gu y Hye-ran se conocen en una farmacia y viven un breve acercamiento hasta que cada uno cumple el deseo de un ser querido y llegan a un final abierto.
Título
Solace
사랑할 때 이야기하는 것들
Año / Duración
2006 · 114 minutos
Género
Drama / Romance
Dirección
Seung-wook Byeon
Guion
Seung-wook Byeon y Lee Hyang-hee
Calificación
Reparto
Han Suk-kyu (como In-gu), Kim Ji-Soo (como Hye-ran), Lee Han-wi (como In-seop), Jung Hye Sun (como la madre de In-gu), Kim Seong-nyeo (como la madre de Hye-ran)
Solace es una película surcoreana de drama y romance dirigida por Seung-wook Byeon, quien también escribió el guion junto con Lee Hyang-hee, y protagonizada por Han Suk-kyu, Kim Ji-Soo y Lee Han-wi. Se estrenó en Corea del Sur el 30 de noviembre de 2006 y dura 114 minutos.
Al 16 de octubre de 2026, la película tiene una calificación de 5.8 en IMDb, basada en 126 votos.
Las cargas de In-gu y Hye-ran
In-gu administra una farmacia de barrio, tiene un trabajo estable y trata a los demás con amabilidad. Vive con su madre anciana y con su hermano mayor In-seop; como este necesita cuidados constantes de su familia, In-gu siempre deja el matrimonio para después. Una mujer con quien tuvo una relación está a punto de casarse, y esa relación ya terminada le hace ver una vez más que le resulta difícil dejar sus responsabilidades familiares en manos de otra persona.

In-gu cuida a In-seop con paciencia todos los días, lo acompaña mientras come y se ocupa de las distintas situaciones de su vida cotidiana. Su madre aún asume la mayor parte de los cuidados, pero está envejeciendo e In-gu sabe que, tarde o temprano, toda esa responsabilidad recaerá sobre él.

Hye-ran diseña imitaciones para una empresa de ropa. Su padre dejó una enorme deuda al morir, y ella carga con la presión de pagarla junto con su madre y su hermana menor. Cuando su hermana queda embarazada y se prepara para casarse, Hye-ran teme que su decisión complique aún más la situación familiar y adopta una postura muy dura frente a la boda. Dedica casi toda su energía al trabajo y a la deuda, y tampoco quiere volver a incluir el amor en sus planes de vida.

Cerveza en la farmacia
Después de enterarse de la próxima boda de su exnovia, In-gu bebe solo en la farmacia. Hye-ran, que no puede dormir, llega para comprar somníferos; In-gu no se los entrega de inmediato y, en cambio, comparte una cerveza con ella. Los dos hablan de los problemas de sus respectivas familias y descubren que ambos están atrapados por responsabilidades prolongadas y presiones económicas.

No comienzan su relación con promesas apasionadas, sino que se van conociendo a medida que se encuentran una y otra vez. Logran hablar del agotamiento que rara vez mencionan ante otras personas y también empiezan a reservar tiempo para estar juntos fuera de sus ocupadas vidas.

Cine, viaje y un breve acercamiento
In-gu y Hye-ran comienzan a salir, van al cine, hacen un viaje y pasan un tiempo junto a un lago. Hye-ran habla de una canción sobre el regreso a casa que escuchó en la escuela cuando era estudiante; In-gu, por su parte, dice que espera poder llevar algún día a su hermano mayor a escalar una montaña. Los deseos de ambos están relacionados con el pasado y la familia, pero en ese momento ninguno se ha cumplido todavía.

Mientras están juntos, algunos asuntos familiares imprevistos también los obligan a interrumpir sus planes. A pesar de ello, confirman lo que sienten el uno por el otro e intentan seguir con su relación aunque las presiones de la realidad no hayan desaparecido.

La boda de la hermana y el accidente de la madre
La hermana menor de Hye-ran vacila por las deudas y la presión familiar, y considera cancelar la boda. Por un lado, Hye-ran teme que su hermana termine atrapada en las mismas dificultades que ella; por otro, comprende que no debería seguir sacrificándose por toda la familia. La discusión entre las hermanas lleva a Hye-ran a relegar una vez más sus sentimientos personales.

Después ocurre una tragedia más grave en la familia de In-gu. Cuando In-seop se pierde, su madre sale a buscarlo, pero muere en un accidente de tránsito en el camino. In-gu pierde a su madre y también a la persona que compartía con él el cuidado de su hermano. Durante un tiempo, deja a In-seop en un centro de cuidados y ordena a solas las pertenencias de su madre.

Los dos dejan de verse
Tras la muerte de su madre, In-gu debe decidir si se hará cargo solo de la vida de In-seop; Hye-ran aún tiene que afrontar la deuda que dejó su padre y la boda de su hermana. Ambos saben que sus sentimientos no han resuelto ninguno de sus problemas reales y que continuar juntos implicaría llevar las cargas de los dos a la relación.
Hye-ran va a la farmacia para saldar un pequeño préstamo pendiente entre ambos, y ese gesto también marca el momento en que dejan de verse. Ninguno culpa al otro por la separación; simplemente, cada uno vuelve a sus responsabilidades de antes. Después de marcharse, Hye-ran todavía tiene que trabajar para pagar la deuda, mientras In-gu se enfrenta a la habitación, las fotografías y las cintas de audio que dejó su madre.

El final
Mientras ordena las pertenencias de su madre, In-gu ve fotografías de In-seop escalando montañas cuando era joven y también escucha las voces que su madre y su hermano grabaron tiempo atrás. Entonces comprende de nuevo que, antes de necesitar cuidados, In-seop también tuvo sus propias experiencias y deseos. In-gu saca a su hermano del centro y lo lleva a escalar una montaña. Al final, los dos llegan a la cima e In-seop sonríe.


Mientras tanto, Hye-ran deja de exigirle a su hermana que renuncie al matrimonio y le permite celebrar la boda según su propia decisión, mientras ella sigue haciéndose cargo de la deuda. También regresa a la escuela donde estudió y espera volver a escuchar la canción que recuerda. Más adelante, In-gu y Hye-ran retoman el contacto y comparten las fotografías de la montaña y esa canción, pero la película no aclara si reanudan su relación amorosa.
