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Instintos asesinos

Un accidente en un balcón resquebraja la amistad entre dos madres: Alice protege a su hijo entre la culpa y la sospecha, mientras descubre que el acercamiento de su vecina Céline esconde un peligro.

Título

Instintos asesinos

Mothers' Instinct

También conocida como: Vidas perfectas (España)

Año / Duración

2024 · 94 minutos

Género

Misterio / Thriller

Dirección

Benoît Delhomme

Guion

Sarah Conradt

Calificación

Reparto

Jessica Chastain (como Alice), Anne Hathaway (como Céline), Anders Danielsen Lie (como Simon), Josh Charles (como Damian), Eamon Patrick O'Connell (como Theo)

Obra original

Basada en la novela Derrière la haine, de Barbara Abel, y nueva versión de Instinto maternal (título original: Duelles), la película belga de 2018 dirigida por Olivier Masset-Depasse.

Instintos asesinos
Alice y Céline sentadas a la mesa del jardín Céline conduce mientras Max y Theo van en el asiento trasero Max de pie solo en el balcón del segundo piso Céline y Damian de pie junto al cuerpo cubierto con una sábana blanca Damian y Céline sentados en el sofá de la sala Céline, Alice y Theo de pie junto al balcón
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Instintos asesinos (Mothers’ Instinct) es un thriller psicológico estadounidense de 2024, dirigido por Benoît Delhomme y escrito por Sarah Conradt, protagonizado por Jessica Chastain, Anne Hathaway, Anders Danielsen Lie y Josh Charles. La película es una nueva versión del filme belga de 2018 Instinto maternal, basado a su vez en la novela de Barbara Abel Derrière la haine. Dura 94 minutos y tiene una puntuación de 6.3 en IMDb; de las 66 reseñas registradas en Rotten Tomatoes, el 55 % son positivas, mientras que el índice de audiencia (Popcornmeter) es del 47 %, lo que refleja una recepción claramente dividida.

Dos familias vecinas

En un suburbio estadounidense de la década de 1960, Alice y Céline viven en dos casas contiguas. Son buenas amigas y madres de dos niños de edades cercanas, Theo y Max. Los pequeños van juntos a la escuela y tienen una relación muy cercana; desde el arranque de la película se establece que Theo sufre una alergia grave a ciertos alimentos. Alice organiza una sorpresa de cumpleaños para Céline, y ambas familias la celebran juntas en el jardín: la vida cotidiana se ve íntima y estable.

Alice y Céline sentadas a la mesa del jardín

Céline conduce mientras Max y Theo van en el asiento trasero

Alice cría a Theo junto a su esposo Simon, mientras que Céline cría a Max junto a su esposo Damian. Céline tuvo dificultades para concebir, y Max es su único hijo. Los jardines de ambas casas están separados por un seto, con un estrecho pasaje en medio; ese hueco aparentemente insignificante pronto se convertirá en un obstáculo decisivo cuando ocurra la tragedia.

Max cae desde el balcón

Al día siguiente de la fiesta de cumpleaños, Max se queda en casa por estar enfermo. Sube solo al balcón del segundo piso para colgar una casita de pájaros que hizo en la escuela. Alice, que en ese momento poda rosas en su propio jardín, advierte el peligro y trata de cruzar de inmediato por el pasaje del seto, pero un sombrero de ala ancha se lo impide, así que tiene que rodear hasta la puerta principal de la casa de Céline.

Max de pie solo en el balcón del segundo piso

En ese momento, Céline está pasando la aspiradora dentro de la casa y no escucha a tiempo los gritos de Alice. Ninguna de las dos madres logra llegar al balcón, y Max cae y muere. Aunque Alice presenció el peligro e intentó ayudar, carga con una culpa profunda por no haber podido salvarlo; Céline, por su parte, se distancia de ella tras la pérdida de su hijo.

Una grieta después del funeral

En el funeral de Max, Theo se altera al descubrir que uno de sus juguetes fue colocado dentro del ataúd de su amigo. Céline desaparece durante cerca de un mes sin que se explique adónde fue. Reaparece en una función escolar, donde se desmaya al recordar a Max; Alice se acerca a consolarla, y así retoman el contacto de manera tentativa. A partir de entonces, Céline se acerca cada vez más a Theo, y la antigua amistad entre las dos madres se transforma poco a poco en una relación cargada de recelo.

Céline y Damian de pie junto al cuerpo cubierto con una sábana blanca

De niña, Alice perdió a sus padres en un accidente automovilístico y desde entonces carga con una culpa de superviviente; tras el nacimiento de Theo, llegó a ser incapaz de cargarlo en brazos y estuvo hospitalizada. Por eso, cuando Alice empieza a sospechar de Céline, Simon tiende a ver sus temores como una recaída de su antiguo malestar, e incluso se plantea pedirle una cita con un psiquiatra. Damian, por su parte, cae en un profundo abatimiento tras la muerte de su hijo; ninguno de los dos esposos logra apaciguar la hostilidad que se acumula entre las familias vecinas.

Damian y Céline sentados en el sofá de la sala

Céline se acerca cada vez más a Theo

En una ocasión, Alice deja a Theo en casa de Céline y luego lo ve jugando con burbujas en el mismo balcón donde murió Max. Corre de nuevo hacia el pasaje del seto, y esta vez logra cruzarlo con rapidez. Céline aparece enseguida junto a Theo, asegura que no ha dejado de vigilarlo y señala que, esta vez, Alice sí pudo atravesar el seto a tiempo. Alice sospecha entonces que Céline organizó deliberadamente esa escena para ponerla a prueba.

Céline, Alice y Theo de pie junto al balcón

El apego de Theo hacia Céline sigue creciendo, y el niño incluso la invita a su propia fiesta de cumpleaños. Cuanto más intenta Alice limitar el contacto entre ambos, menos entiende Theo por qué discuten las dos madres, y la relación familiar se deteriora aún más.

Una serie de incidentes sospechosos

En la fiesta de cumpleaños de Theo, Jean, la madre de Simon, se opone abiertamente a que Céline siga acercándose al niño; poco después, Céline le sirve una taza de té. Jean se desploma de pronto tras la fiesta y muere de un infarto. Alice exige una autopsia, que solo confirma que en la sangre de Jean no había rastro del medicamento para el corazón que debía tomar de forma continua. Alice sospecha que alguien cambió el medicamento, pero no encuentra pruebas que impliquen a Céline.

Alice pregunta en la oficina del forense por los resultados del análisis del medicamento de Jean

Poco después, Alice le pide a Theo que no coma nada antes de la cena, pero Céline lo deja buscar comida en la cocina; tras comer una galleta, al niño se le hincha la garganta y le cuesta respirar, por lo que lo llevan de urgencia al hospital. Alice sospecha que Céline pudo haber expuesto al niño a un alimento alergénico a propósito, y aprovecha una ausencia de Céline para entrar en su casa en busca de pruebas, pero esta regresa de improviso, la sorprende y la echa. Como sigue sin haber pruebas concretas, para Simon las acusaciones de Alice parecen cada vez más una paranoia en aumento.

Simon y Alice conversan en el pasillo del hospital

La decisión de mudarse

El conflicto entre Alice y Céline somete a Theo a una enorme presión. El niño corre hasta el borde del balcón desde donde cayó Max y dice que quiere estar con Max y con Jean; Céline logra convencerlo de que se aleje, y el incidente obliga a las dos madres a reconciliarse, al menos por un tiempo.

Céline pone su mano sobre el hombro de Theo, de pie tras la baranda del balcón

Aun así, Alice y Simon deciden mudarse de la zona: Simon ya ha encontrado una nueva casa y planean irse en unas dos semanas. Alice le da la noticia a Céline en persona; Damian, por su parte, acusa a su esposa de tratar a Theo como un sustituto de Max y le exige que deje de verlo. Esa misma noche, Céline ataca a Damian. El asesinato que comete a partir de entonces confirma que el juicio central de Alice sobre su peligrosidad no era pura obsesión, aunque la película nunca revela de forma directa si Céline también estuvo detrás de la desaparición del medicamento de Jean y de la alergia de Theo.

El final

Céline primero incapacita a su esposo Damian con cloroformo y luego le corta las muñecas, simulando un suicidio. Alice y Simon, creyendo que acaba de perder a su marido, la dejan quedarse temporalmente en su casa. Alice va después a la casa de Céline a buscar el resto de sus pertenencias y allí encuentra la llave del botiquín y el cloroformo, consiguiendo por fin una prueba concreta. Mientras tanto, Céline convence a Theo de que esa sustancia es una «poción mágica» que hace dormir, deja inconsciente a Simon con ella y luego también hace dormir a Theo.

Al llegar a casa y notar que algo anda mal, Alice se enfrenta a Céline y logra frustrar un primer intento de someterla con cloroformo, pero Céline la ataca de nuevo y finalmente la deja indefensa. Céline sabotea la caldera para llenar la casa de gas; Alice y Simon mueren a causa de ello, y la escena parece un accidente. A Theo, que sigue dormido, no le hace ningún daño.

Una mujer tendida en una habitación en penumbra, con una mano que se extiende hacia su rostro

Tras quedarse sin sus padres, le preguntan a Theo si acepta que Céline se convierta en su madre, y él dice que sí. Céline termina por adoptarlo: al disfrazar la muerte de Damian como un suicidio y la de Alice y Simon como un accidente de gas, se convierte en la única cuidadora que le queda a Theo. En la escena final, Céline, ya convertida en su madre adoptiva, está de pie junto al mar, viendo cómo Theo corre hacia ella por la playa.

Céline, ya como madre adoptiva de Theo, de pie junto al mar mientras lo ve correr por la playa