Historia de un matrimonio
De la separación de común acuerdo a la disputa por la custodia entre dos estados: recorrido completo por la trama de la película Historia de un matrimonio, en la que Nicole y Charlie terminan su matrimonio entre abogados, tribunales y dos ciudades, y reorganizan la crianza compartida de su hijo
Título
Historia de un matrimonio
Marriage Story
Año / Duración
2019 · 137 minutos
Género
Drama / Romance
Dirección
Noah Baumbach
Guion
Noah Baumbach
Calificación
Reparto
Scarlett Johansson (como Nicole), Adam Driver (como Charlie), Laura Dern (como Nora), Azhy Robertson (como Henry), Alan Alda (como Bert), Ray Liotta (como Jay)
Premios
92.ª edición de los Premios Óscar: mejor actriz de reparto (Laura Dern); además, nominaciones a mejor película, mejor actor, mejor actriz, mejor guion original y mejor banda sonora original
Historia de un matrimonio (Marriage Story) es un drama escrito y dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Azhy Robertson, Alan Alda y Ray Liotta. La película se estrenó en 2019, dura 137 minutos y cuenta cómo un matrimonio dedicado al teatro tramita su divorcio entre Nueva York y Los Ángeles y pelea por el tiempo de crianza de su hijo. Por este papel, Laura Dern ganó el premio a la mejor actriz de reparto en la 92.ª edición de los Premios Óscar, y la película sumó otras cinco nominaciones, entre ellas la de mejor película.
Hasta el 6 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 7.9 en IMDb, con 375 146 votos; Rotten Tomatoes reúne 407 reseñas profesionales, con un índice de aprobación del 95 %, y los espectadores verificados le dan un 85 %. La respuesta en las distintas plataformas es positiva en conjunto, y destaca sobre todo las actuaciones de los dos protagonistas y el retrato minucioso que la película hace del proceso de divorcio.
La lista de virtudes que quedó sin leer
Charlie Barber dirige su propia compañía de teatro en Nueva York; Nicole es actriz de la compañía y además su esposa. Llevan diez años casados y tienen un hijo, Henry. Cuando el matrimonio empieza a fallar, acuden a un mediador, que les pide escribir por separado lo que les gusta del otro, con la idea de arrancar la conversación desde esas virtudes. Charlie está dispuesto a leer su lista, pero Nicole no quiere leer en voz alta lo que escribió, y la sesión se interrumpe.

Nicole fue actriz de cine en Los Ángeles y, desde que llegó a Nueva York, actúa desde hace años en las obras que dirige Charlie. Con el tiempo siente que sus opiniones no cuentan y sospecha que Charlie tuvo una relación con Mary Ann, la directora de escena de la compañía. Los dos quieren separarse en paz y sin abogados, pero en realidad no se han puesto de acuerdo sobre en qué ciudad debe quedarse la familia.

Nicole vuelve a Los Ángeles con Henry
Nicole consigue el protagónico de un piloto de televisión, se muda de vuelta a Los Ángeles con Henry y se instala por un tiempo en casa de su madre, Sandra. Charlie se queda en Nueva York, porque su obra está a punto de dar el salto a Broadway. Él cree que la partida de madre e hijo es solo un arreglo temporal, pero Nicole se prepara para rehacer su trabajo y su vida en Los Ángeles.

Quien produce el proyecto de televisión le sugiere a Nicole que consulte a una abogada de divorcios. Así llega hasta Nora Fanshaw, especialista en litigios de familia, y le cuenta con detalle cómo se mudó de Los Ángeles a Nueva York, cómo fue cediendo ante la compañía y los planes de Charlie, y sus ganas de volver a trabajar en su ciudad natal. Nora decide representarla e incorpora a la negociación del divorcio el lugar de residencia permanente de Henry.

Los papeles del divorcio llegan a manos de Charlie
Después de recibir la beca MacArthur, Charlie viaja a Los Ángeles a visitar a su familia. Nicole no quiere entregarle los documentos legales en persona y le pide a su hermana Cassie que la ayude con la notificación. Cassie se pone muy nerviosa al principio, pero al final le entrega a Charlie el sobre con los papeles. Recién entonces Charlie entiende que el acuerdo privado entre los dos ya entró en un procedimiento legal formal.

Charlie consulta primero a Jay Marotta, un abogado caro y de métodos agresivos, pero no lo contrata de inmediato. Poco después Nora le advierte que, si no responde dentro del plazo, puede quedar en desventaja en el régimen de custodia. Charlie vuela otra vez a Los Ángeles y contrata a Bert Spitz, un abogado veterano de trato conciliador. Bert le aconseja alquilar un departamento en la ciudad y buscar un acuerdo, para demostrar que puede ocuparse de Henry de forma estable.

La disputa por la custodia entre dos ciudades
Charlie va y viene sin parar entre las dos ciudades: ensaya su obra en Nueva York y, al mismo tiempo, trata de acompañar a Henry todo lo que puede. Durante Halloween, Henry le cuenta que Nicole piensa quedarse a vivir en California. Charlie se lo reclama a Nicole y ella le explica que revisó su correo electrónico y que así confirmó su relación con Mary Ann. En esa conversación los dos comprueban además que entienden de maneras completamente distintas si Los Ángeles es una parada temporal o una residencia definitiva.

Bert organiza una reunión entre las dos partes y sus abogados con la intención de cerrar un acuerdo antes del juicio. Nora plantea que Nicole venía expresando desde hacía tiempo su deseo de volver a Los Ángeles y que Henry ya estudia y vive allí. En privado, Bert le aconseja a Charlie aceptar que madre e hijo se queden en California, pero Charlie no está dispuesto a convertirse por eso en un padre que solo puede visitar a su hijo a distancia, así que lo despide y usa el dinero de la beca para contratar a Jay.

Los ataques mutuos en el tribunal
Cuando el caso llega al tribunal, Jay y Nora dejan de discutir únicamente el lugar de residencia. Nora insiste en que Charlie puso durante años a la familia por detrás de su propia carrera y saca a relucir su relación extramatrimonial; Jay, en cambio, presenta el hecho de que Nicole beba de vez en cuando como un problema mucho más grave y contraataca con que ella revisó el correo electrónico de Charlie. Los abogados convierten las debilidades de la vida de cada uno en material del litigio, y Nicole y Charlie solo pueden escuchar esas acusaciones sentados cada uno en su lugar.


Fuera del tribunal, los dos siguen hablándose directamente y turnándose para cuidar a Henry, a quien le cansa cada vez más pasar de un padre al otro. Los gastos del juicio no dejan de crecer, el departamento que Charlie alquiló en Los Ángeles apenas tiene muebles y los avances profesionales que consigue en Nueva York tampoco resuelven la disputa inmediata por la residencia y la custodia.
La visita de la evaluadora familiar
El tribunal designa a una evaluadora familiar para observar cómo se relacionan Charlie y Henry. Desde que llega al departamento de Charlie, hasta los gestos más cotidianos entre padre e hijo se convierten en una actuación sometida a examen. Henry le pide a su padre que repita el truco con la navaja plegable con el que finge cortarse; al cerrarla, Charlie se corta de verdad el brazo, pero disimula la herida hasta que la evaluadora se va.

Apenas se va la evaluadora, Charlie se envuelve con servilletas de papel el brazo que todavía sangra y después se desploma en el piso de la cocina. La visita no cambia la situación de fondo: para seguir peleando por estar con Henry, Charlie tiene que invertir cada vez más tiempo y más dinero en el proceso legal de Los Ángeles.
La pelea sin abogados de por medio
Más adelante, Nicole y Charlie deciden verse en privado para intentar negociar sin los abogados. La conversación pasa de la vivienda y el régimen de custodia a los reproches acumulados durante años. Nicole le echa en cara a Charlie que organizara la familia solo según sus propias necesidades, y Charlie considera que Nicole está reescribiendo las decisiones que tomaron juntos. El tono sube cada vez más, Charlie golpea la pared y, en plena furia, llega a decir que ojalá Nicole se muriera.

Enseguida se derrumba, cae de rodillas y pide perdón por lo que dijo. Nicole se acerca y lo consuela. Poco después de esa pelea, los dos aceptan relajar sus condiciones y cerrar el divorcio; Nora termina consiguiéndole a Nicole algo más de la mitad del tiempo de crianza, y ese resultado adicional no la deja del todo tranquila.

El final
Un año después, en Halloween, Charlie vuelve a Los Ángeles. Nicole ya tiene una nueva pareja y el episodio de serie que dirigió está nominado al Emmy; la obra de Charlie completó sin problemas su temporada en Broadway y él aceptó una residencia de un año en la Universidad de California en Los Ángeles, así que vivirá una temporada en la ciudad para estar más cerca de Henry.
En casa de su abuela, Henry encuentra la lista que Nicole había escrito para la mediación. Todavía no lee con soltura, así que le pide a Charlie que le lea en voz alta el resto. Charlie lee por primera vez las virtudes que Nicole anotó y, mientras avanza, se le llenan los ojos de lágrimas; Nicole ve la escena desde la puerta y no interrumpe a padre e hijo.

Cuando termina la actividad de esa noche, Nicole propone ella misma que Charlie se lleve a Henry, que ya se quedó dormido, aunque según el reparto acordado esa noche le tocaba a ella cuidarlo. Mientras Charlie se dispone a salir con el niño en brazos, Nicole ve que tiene un cordón desatado y se agacha a atárselo. Charlie camina hacia el auto con Henry en brazos y Nicole se da la vuelta y se marcha; la película termina en ese punto, con los dos ya divorciados pero criando juntos a Henry.
