Manchester junto al mar
Un testamento de tutela obliga a Lee a volver al pueblo donde lo perdió todo: recorrido completo por la trama de Manchester junto al mar, con la muerte del hermano, el incendio de la casa y la nueva forma de vida que acuerdan tío y sobrino
Título
Manchester junto al mar
Manchester by the Sea
También conocida como: Manchester frente al mar (España)
Año / Duración
2016 · 137 minutos
Género
Drama / Familia
Dirección
Kenneth Lonergan
Guion
Kenneth Lonergan
Calificación
Reparto
Casey Affleck (como Lee Chandler), Lucas Hedges (como Patrick Chandler), Michelle Williams (como Randi), Kyle Chandler (como Joe Chandler), Gretchen Mol (como Elise), C.J. Wilson (como George)
Premios
89.ª edición de los Premios Óscar: mejor actor (Casey Affleck) y mejor guion original
Manchester junto al mar es un drama estadounidense escrito y dirigido por Kenneth Lonergan, protagonizado por Casey Affleck, Lucas Hedges, Michelle Williams, Kyle Chandler y Gretchen Mol. La película se estrenó en el Festival de Cine de Sundance en enero de 2016 y llegó a las salas de Estados Unidos en noviembre de ese mismo año, con una duración de 137 minutos. Casey Affleck ganó por este papel el premio al mejor actor en la 89.ª edición de los Premios Óscar, y Lonergan se llevó el de mejor guion original.
Hasta el 29 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 7.8 en IMDb, con 362 312 votos; en Rotten Tomatoes, el índice de aprobación de la crítica profesional es del 96 % y el de los espectadores, del 78 %. Las cifras son altas en todas las plataformas y la valoración de la crítica destaca de manera especial. A continuación se repasa, en el orden en que la película los presenta, el regreso de Lee a su pueblo natal, la tutela que termina asumiendo y la tragedia familiar que vuelve a enfrentar.
La vida solitaria en Boston
Lee Chandler vive solo en Quincy, Massachusetts, en un departamento diminuto en el sótano, y se encarga de quitar la nieve, destapar cañerías y reparar instalaciones en varios edificios de vivienda. Habla poco con los demás y a menudo se muestra impaciente con los inquilinos; al salir del trabajo rechaza a quienes se le acercan en el bar y se pelea con desconocidos por roces mínimos.

Una llamada interrumpe esa vida cerrada. George, un amigo de la familia, le avisa a Lee que su hermano Joe fue llevado al hospital por un paro cardíaco. Lee maneja de inmediato hacia Manchester, el pueblo costero, pero cuando llega Joe ya ha muerto. A Joe le habían diagnosticado tiempo atrás una enfermedad cardíaca grave y la familia sabía que eso podía acortarle la vida, aunque nadie esperaba que ese día llegara tan de repente.

La muerte de Joe y lo que dispone el testamento
Lee se instala por un tiempo en la casa de Joe y va personalmente a la pista de hockey para darle la noticia a Patrick, su sobrino de dieciséis años. Como en invierno la tierra está congelada, el cuerpo de Joe no puede enterrarse hasta la primavera y debe conservarse mientras tanto. Por eso Lee tiene que quedarse en el pueblo a ocuparse de los trámites y acompañar a Patrick durante esa espera.
El abogado de Joe lee después el testamento: Joe no deja a su hijo al cuidado de los parientes que viven en otro estado, sino que nombra a Lee tutor legal y le deja dinero con la idea de que se mude de vuelta a Manchester. Lee no sabía nada de esa disposición y tampoco está preparado para rehacer su vida en el pueblo donde creció. Propone llevarse a Patrick a Boston, pero el chico no quiere dejar la escuela, a sus amigos, el equipo de hockey, la banda ni el barco que le dejó su padre. A los dos no les queda más que aplazar la decisión hasta el final del año escolar.

La antigua familia y el incendio
Los recuerdos intercalados en la película muestran que Lee vivía en Manchester con su esposa Randi y sus tres hijos pequeños. En esa época era una persona extrovertida, salía a menudo a navegar con Joe y bromeaba con Patrick, todavía un niño, a bordo del barco. Elise, la exesposa de Joe, bebía en exceso desde hacía años y, tras el quiebre del matrimonio, dejó a la familia, de modo que Joe crió solo a Patrick; Lee, por su parte, seguía siendo una presencia cercana en la vida cotidiana de su sobrino.

Una noche fría, Lee recibe a unos amigos en su casa. Cuando la reunión termina, echa leña a la chimenea, olvida volver a colocar la pantalla protectora y sale caminando a comprar cerveza. Al regresar, la casa ya está en llamas. Randi logra salir, pero los tres niños mueren en el incendio. La policía investiga, concluye que fue un accidente y no presenta cargos contra Lee; al escuchar esa conclusión en la comisaría, Lee le arrebata la pistola a un agente e intenta suicidarse, y los policías que están alrededor lo detienen a tiempo.

El incendio destruye el matrimonio de Lee y Randi. Tras el divorcio, Randi se queda en el pueblo y Lee se muda a Boston, donde reduce su vida al trabajo, el alcohol y la soledad. Ahora el testamento de Joe le exige volver para hacerse cargo de la tutela y, con eso, pasar cada día otra vez por las calles y frente a los conocidos que están ligados a aquel accidente.
Patrick no quiere irse del pueblo
Patrick sigue yendo a los entrenamientos de hockey y a los ensayos de la banda, y mantiene además dos relaciones a la vez. Frente a la muerte de su padre se refugia en la actividad y las bromas para sostener la rutina, pero eso no significa que no le afecte. Una vez, al abrir el refrigerador, la comida congelada le recuerda que el cuerpo de su padre sigue conservado y sufre de golpe un ataque de pánico. Lee se queda a su lado para cuidarlo, y el trato entre ambos pasa poco a poco de los choques constantes a una relación cercana de tío y sobrino.


El barco pesquero que padre e hijo usaban juntos es otra de las razones por las que Patrick no quiere irse. El motor necesita reparación y Lee llega a pensar que conservarlo no es realista; Patrick, en cambio, quiere arreglar el barco que le dejó su padre. Al mismo tiempo, Lee mira viviendas en la zona e intenta considerar la idea de alargar su estadía en Manchester, pero nunca logra decidirse a quedarse a largo plazo.
El reencuentro con su madre
Patrick toma la iniciativa de contactar a Elise, la madre que no se ocupó de él durante años. Elise asegura que dejó de beber y que vive con Jeffrey, un hombre de fe cristiana. Lo invita a comer a su casa y lo abraza con efusividad al recibirlo, pero la comida de los tres transcurre con mucha rigidez. Elise se levanta pronto de la mesa porque se siente mal emocionalmente, y más tarde Jeffrey le escribe un correo a Patrick para pedirle que en adelante cualquier contacto con su madre pase primero por él.

El encuentro no le ofrece a Patrick ninguna nueva opción de vivienda. Lee tampoco le devuelve la tutela a Elise y sigue ocupándose de la casa de Joe, del barco y de los preparativos del funeral. Tío y sobrino continúan discutiendo, pero Lee ya no considera que sacar a Patrick del pueblo sea la única salida.
La disculpa de Randi
Randi ya se volvió a casar y tuvo un hijo. Cuando se cruza con Lee en la calle va empujando el cochecito del bebé y le pide disculpas por las palabras hirientes que le dijo en la época del divorcio; también le propone comer juntos alguna vez. Lee no puede aceptar su consuelo, esquiva una y otra vez la conversación y se marcha a toda prisa. Ese encuentro no cambia la relación entre los dos.

Imposible quedarse en el pueblo
Después de ese encuentro, Lee vuelve a perder el control. Se emborracha en un bar, provoca una pelea y varios hombres lo dejan tendido en el suelo.

George lleva a Lee herido a su casa y su esposa lo atiende junto al sofá; Lee rompe a llorar delante de sus amigos. Patrick ve después las heridas en la cara de su tío y también las fotos de los tres niños que se conservan en la casa, y a partir de entonces suaviza su actitud hacia él.

Lee termina por admitir que no puede quedarse allí a largo plazo. Acuerda con George y su esposa que sean ellos quienes asuman la tutela de Patrick, para que el chico siga viviendo en el pueblo que conoce, mientras él vuelve a trabajar a Boston. El arreglo no significa que Lee rompa el vínculo con su sobrino, sino que deja el cuidado diario en manos de personas dispuestas a quedarse en el lugar.
A Patrick al principio le cuesta aceptarlo, pero Lee ya no le promete que va a poder superar el pasado. Los dos siguen resolviendo juntos los asuntos que dejó Joe y reparan el barco pesquero que en algún momento podía haberse vendido.
El final
Con la llegada de la primavera, la tierra congelada se descongela y por fin pueden enterrar a Joe. Lee, Patrick, la familia de George y otros parientes y amigos asisten a la ceremonia en el cementerio, y el funeral que se había postergado queda así completado. Después, Lee sale a caminar con Patrick y le cuenta que está buscando en Boston una casa con un cuarto de más.

Al final de la película, Patrick hereda y repara el barco de su padre. Lee no se queda en Manchester como su tutor de todos los días, pero tío y sobrino salen igual a pescar juntos en el barco. La organización de sus vidas cambió, aunque el vínculo no se interrumpió; la película se detiene en ese momento en que los dos siguen juntos, de cara al mar.
