Amsusarin
Un recluso usa seis asesinatos que pasaron inadvertidos para enfrentarse a un detective: un recuento completo de cómo, en Amsusarin, Kim Hyung-min verifica las confesiones de Kang Tae-oh, identifica a las víctimas e impulsa el caso hasta lograr una condena
Título
Amsusarin
암수살인
Año / Duración
2018 · 110 minutos
Género
Drama / Thriller / Crimen
Dirección
Kim Tae-gyun
Guion
Kwak Kyung-taek / Kim Tae-gyun
Calificación
Reparto
Kim Yoon-seok (como Kim Hyung-min), Ju Ji-hoon (como Kang Tae-oh), Jin Seon-kyu (como el detective Jo), Moon Jeong-Hee (como Kim Soo-min), Lee Bong-ryun (como Kang Sook-ja), Bae Hae-sun (como Park Mi-young)
Amsusarin (암수살인, Dark Figure of Crime) es una película surcoreana de drama criminal dirigida por Kim Tae-gyun y escrita por Kwak Kyung-taek y Kim Tae-gyun, basada en un caso real ocurrido en Busan. Kim Yoon-seok interpreta al detective Kim Hyung-min; Ju Ji-hoon, a Kang Tae-oh, quien sigue confesando asesinatos ocultos mientras cumple condena; y Jin Seon-kyu, Moon Jeong-Hee, Lee Bong-ryun y Bae Hae-sun interpretan, respectivamente, al detective Jo, la fiscal Kim Soo-min, Kang Sook-ja y Park Mi-young. La película se estrena en Corea del Sur el 3 de octubre de 2018 y dura 110 minutos.
Al 27 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 6.7 en IMDb, basada en 2 870 votos. De las 5 reseñas profesionales recopiladas por Rotten Tomatoes, el 80 % es positivo, y la puntuación del público es del 72 %; sin embargo, esta última se basa en menos de 50 valoraciones, por lo que ambas proporciones proceden de muestras pequeñas.
Detención en el restaurante y llamada desde la prisión
El detective antinarcóticos Kim Hyung-min conoce a Kang Tae-oh por medio de un informante. En un restaurante, Kang Tae-oh afirma que, años atrás, alguien lo contrató para matar y que también sabe dónde está enterrado el cuerpo. Antes de que termine la conversación, agentes de la unidad de delitos graves irrumpen y lo arrestan como sospechoso de asesinar a su exnovia. Kang Tae-oh confiesa después y recibe una condena de prisión, por lo que Kim Hyung-min cree que aquel encuentro ya ha terminado.
Meses más tarde, Kang Tae-oh llama desde la prisión y afirma que, además del crimen por el que cumple condena, ha matado a otras seis personas. No hay denuncias sobre estas víctimas y algunas ni siquiera han sido identificadas, de modo que hasta entonces no se han abierto investigaciones formales por asesinato. Kang Tae-oh solo acepta darle información a Kim Hyung-min y le exige que le compre artículos que necesita en la prisión, deposite dinero para sus gastos y luego busque las pruebas por su cuenta siguiendo las pistas.

Kim Hyung-min no acepta la confesión como un hecho sin comprobarla. Primero revisa el caso por el que Kang Tae-oh cumple condena y, en el lugar que este le indica, encuentra pruebas materiales auténticas que la policía desconocía. Los hallazgos también revelan que los agentes que llevaron la investigación original falsificaron pruebas. Kim Hyung-min declara la verdad ante el tribunal, los policías implicados son investigados y la condena de Kang Tae-oh se reduce. Solo cuando comprueba que el trato da resultado, Kang Tae-oh entrega las pistas de los demás casos.

Los seis asesinatos se convierten en moneda de cambio
Kang Tae-oh anota los seis asesinatos en una lista, pero deja incompletos a propósito los datos sobre fechas, lugares y personas. Mientras afirma que solo él sabe dónde están los cuerpos, cambia los detalles una y otra vez, lo que obliga a Kim Hyung-min a distinguir por sí mismo la verdad de la mentira en sus confesiones. La mayoría de sus encuentros ocurre en la sala de visitas de la prisión: Kim Hyung-min lleva mapas, fotografías y registros para interrogarlo punto por punto, mientras Kang Tae-oh aprovecha cada avance para seguir exigiendo objetos y atención.

Los compañeros de Kim Hyung-min creen que Kang Tae-oh usa las nuevas confesiones para poner en duda la sentencia original y hacer que el tribunal desconfíe aún más del caso por el que cumple condena. La fiscal también le advierte que, sin cadáveres, denuncias de desaparición ni pruebas materiales independientes, las declaraciones cambiantes de un recluso no bastan para presentar cargos. Kim Hyung-min sigue verificándolas porque en ellas ya aparecen lugares y detalles que solo el autor de los crímenes podría conocer.

La desaparición de Oh Ji-hee deja restos sin identificar
Kim Hyung-min investiga primero a Oh Ji-hee. Ella practicaba natación y luego empezó a trabajar en un club nocturno para mantener a su abuela, que vivía en el campo. Kang Tae-oh declara que, cuando trabajaba como taxista, la llevó fuera de la ciudad y la mató. Kim Hyung-min visita los lugares donde vivió Oh Ji-hee y también encuentra a su abuela, pero los antiguos registros de la desaparición y las descripciones fragmentarias de Kang Tae-oh todavía no bastan para esclarecer todo el caso.
Siguiendo las nuevas pistas, la policía excava en una zona montañosa y finalmente encuentra restos humanos. El hallazgo demuestra que no toda la confesión de Kang Tae-oh es inventada, pero no resuelve directamente el caso de Oh Ji-hee: las pruebas de ADN indican que los restos no le pertenecen y la identidad de la víctima sigue sin conocerse. Kim Hyung-min no puede devolver los restos a la familia de Oh Ji-hee ni usarlos para demostrar que Kang Tae-oh la mató.

Cuando Kim Hyung-min se dispone a formalizar los resultados de la investigación en una declaración, Kang Tae-oh se retracta de repente. Afirma que Kim Hyung-min lo sobornó y lo obligó a hacer una confesión falsa, y convierte el hecho de haber aceptado objetos en una acusación contra el detective. Como la identidad de los restos no coincide y la confesión ha sido retirada, la fiscal considera insuficiente la cadena de pruebas y el primer intento de presentar cargos adicionales no prospera.

El antiguo caso del padre y la segunda víctima
Después de la retractación, Kim Hyung-min reorganiza las seis confesiones y descarta las partes que se superponen o no pueden verificarse. Consulta a su colega veterano Song Kyung-soo, quien considera que el principal objetivo de Kang Tae-oh es crear la impresión de que la sentencia original también podría ser errónea para, finalmente, salir de prisión. Esta interpretación explica por qué Kang Tae-oh ofrece pistas verdaderas, pero siempre cambia su versión justo cuando las pruebas están a punto de cerrar el caso.

Kim Hyung-min encuentra después a Kang Sook-ja, la segunda hermana mayor de Kang Tae-oh. Ella cuenta que Kang Tae-oh mató a su padre durante la adolescencia y que en aquel momento lo ayudó a ocultar lo sucedido. La policía ya no puede procesarlo por este antiguo caso, pero el testimonio familiar confirma para Kim Hyung-min que podría haber muertes aún no descubiertas fuera de la lista.
Kim Hyung-min concentra las pistas que todavía pueden investigarse en un hombre de apellido Hwang. Kang Tae-oh declara que lo mató empujándolo por unas escaleras. Kim Hyung-min y su nuevo compañero, el detective Jo, revisan expedientes antiguos, encuentran un caso sin resolver que coincide con las circunstancias y continúan investigando el lugar de los hechos y a las personas relacionadas.

El caso del hombre de apellido Hwang tampoco conduce a una condena
Kim Hyung-min y el detective Jo llevan a juicio el caso del hombre de apellido Hwang, pero solo consiguen reunir pruebas circunstanciales. Kang Tae-oh niega su confesión y el caso carece de pruebas materiales que lo señalen de manera independiente, por lo que el tribunal finalmente no considera probado el cargo de asesinato. Tras dos reveses consecutivos, Kim Hyung-min es degradado y el detective Jo es trasladado de vuelta a la unidad antinarcóticos, lo que elimina las condiciones que les permitían investigar juntos los asesinatos no registrados.

El departamento de investigación empieza a dudar del criterio de Kim Hyung-min, y a la fiscal también le preocupa que Kang Tae-oh ya lo haya manipulado. Kim Hyung-min deja de intentar demostrar que toda la lista es verdadera y vuelve a los restos sin identificar que ya han aparecido: si primero logra saber quién es la víctima, podrá construir pruebas a partir de sus relaciones y registros personales sin depender de quien se retractó.

Un dispositivo intrauterino confirma la identidad de Park Mi-young
Mientras ordena su escritorio, Kim Hyung-min vuelve a mirar las fotografías de los restos y advierte que entre ellos hay un dispositivo intrauterino. Mediante el dispositivo y los registros médicos, reduce el campo de búsqueda y finalmente identifica a la víctima desconocida como la desaparecida Park Mi-young. La investigación revela que Park Mi-young llegó a la ciudad con su hijo pequeño y mantuvo una relación con Kang Tae-oh; conforme el niño crecía, ella empezó a pensar que una vida de discusiones constantes lo perjudicaría y se preparaba para terminar la relación.
La identidad de Park Mi-young da por primera vez una dirección clara a las pistas dispersas. Kim Hyung-min encuentra a su hijo, ahora adolescente. Hasta entonces, el joven creía que su madre se había marchado con otro hombre; ahora descubre que fue asesinada y también confirma que Kang Tae-oh formó parte de su vida. Con esta información, Kim Hyung-min vuelve a impulsar el caso por la vía judicial.

El final
La identidad de Park Mi-young, su relación con Kang Tae-oh, los restos y el testimonio de su hijo completan en conjunto la cadena de pruebas. Cuando el caso vuelve a juicio, el tribunal determina que Kang Tae-oh asesinó a Park Mi-young y cambia su condena por cadena perpetua. Kang Tae-oh pretendía usar confesiones que mezclaban verdad y mentira para poner en duda la sentencia existente, pero, en cambio, la recuperación de la identidad de una víctima desconocida hace que permanezca en prisión durante mucho tiempo.
Kim Hyung-min no considera que la cadena perpetua sea el final de toda la investigación. Oh Ji-hee sigue desaparecida y las demás confesiones de la lista tampoco se han verificado por completo, así que continúa organizando los expedientes y buscando a las víctimas que aún no han sido identificadas. Al final, la película lo devuelve a una investigación inconclusa, en lugar de cerrar todos los casos con una sola sentencia.

Los créditos finales añaden que el detective del caso real sigue buscando a las demás víctimas, mientras que el verdadero culpable se suicidó en prisión cuando cumplía condena por el primer caso. Los casos confirmados han recibido sentencia, pero todavía quedan confesiones, cuerpos e identidades fuera de la investigación.