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Daddio

Un taxi, dos desconocidos, una conversación que cambia la vida: reseña completa de la trama de Daddio, donde una joven programadora regresa a casa desde el aeropuerto en taxi y, en una larga charla nocturna con el veterano taxista, se despoja de sus máscaras y revela toda la verdad sobre la ausencia de una figura paterna, una relación tóxica y un aborto espontáneo secreto

Título

Daddio

Año / Duración

2023 · 101 minutos

Género

Drama

Dirección

Christy Hall

Guion

Christy Hall

Calificación

Reparto

Dakota Johnson, Sean Penn

Daddio
Fotograma de Daddio Fotograma de Daddio Fotograma de Daddio Fotograma de Daddio Fotograma de Daddio
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Aeropuerto Kennedy de Nueva York, en plena noche. Una joven sale de la terminal arrastrando su maleta; en vez de pedir un auto por aplicación, camina hacia la fila de taxis y sube al asiento trasero de un taxi amarillo.

El taxista se llama Clark: lleva veinte años manejando y esta noche es su última carrera. La pasajera es una mujer rubia cuyo nombre real nunca se menciona en la película; Clark termina llamándola «Girlie». Su destino es la calle 44 Oeste, en Midtown Manhattan, un trayecto que desde el aeropuerto toma entre cuarenta minutos y una hora y media, según el tráfico.

Así queda montado el escenario de toda la película: un taxi, un conductor, una pasajera y un trayecto en plena noche.

Fotograma de Daddio

El comienzo de la charla

Clark es un hablador incansable. Se queja de que los pagos con tarjeta han reducido las propinas, habla sobre la historia del dinero y sobre el sistema económico. Es tosco, directo y algo anticuado, pero no resulta desagradable: tiene la franqueza de un neoyorquino de la vieja escuela.

En vez de quedarse absorta en el teléfono, la mujer le sigue la conversación. Le cuenta que es programadora y que acaba de volver en avión de su ciudad natal, en Oklahoma. A Clark le llama la atención que ella esté dispuesta a hablar y la considera alguien fuera de lo común. Se jacta de «leer a la gente» bien: dice que ella es de las que resuelven todo por sí mismas, sin necesitar que nadie se preocupe por ellas.

La mujer nota que Clark tiene una pequeña planta en el tablero, a la que riega mientras espera en los semáforos. El detalle le parece curioso.

Los secretos en el teléfono

Fotograma de Daddio

Durante el trayecto, el teléfono de la mujer no deja de vibrar. Un hombre guardado como «L» le escribe mensajes explícitos, provocadores y controladores. Le envía fotos desnudo y le exige que ella responda con una suya. Su expresión es ambigua: no disfruta esos mensajes, pero tampoco puede dejar de mirarlos ni de contestar. En algún momento del viaje, elige una foto íntima de su galería y se la envía.

Clark la observa por el espejo retrovisor, sometida a las órdenes del teléfono. No dice nada, pero lo entiende: esta mujer está atrapada en algo.

El pasado de Clark

La conversación se vuelve más profunda. Clark empieza a contar su propia historia.

Se casó dos veces y ambos matrimonios terminaron en divorcio. Su primera esposa era hermosa pero superficial; más adelante, cuando subió de peso, se negó a cumplir con sus «deberes conyugales» y la relación se rompió. Recuerda la primera vez que la conoció: ella y un grupo de amigos borrachos vomitaron dentro de su taxi. Al contar esto, a Clark se le humedecen los ojos.

Admite que durante sus matrimonios buscó a otras mujeres más de una vez. Incluso mantuvo a una chica de diecinueve años, en lo que él mismo describe como una relación típica de «sugar daddy». Precisamente porque él ha hecho ese tipo de cosas, es capaz de detectar de inmediato los juegos de los demás.

Fotograma de Daddio

El binario y la vida

Entre ambos surge una conversación clave. La mujer le explica en qué consiste su trabajo: el código binario, donde todo, en el fondo, se reduce a unos y ceros, a lo correcto y lo incorrecto.

Clark toma esa metáfora y la extiende a la psicología humana: las personas también están moldeadas por conjuntos de creencias de «correcto o incorrecto». Esas creencias se graban en nuestro sistema desde pequeños —sobre la fe, sobre el propio valor, sobre si merecemos ser amados— y determinan cómo funcionamos de adultos.

El accidente y el punto de giro

El taxi se topa con un grave accidente de tránsito que bloquea la vía. No se ven víctimas, pero los restos del choque resultan inquietantes.

Durante esta pausa forzada, Clark hace algo: se da vuelta y abre la mampara de acrílico que separa el asiento delantero del trasero. La mira directo a los ojos. Al desaparecer la barrera física, la conversación entra en un nivel completamente distinto.

El hombre casado

Fotograma de Daddio

La mujer por fin dice la verdad.

«L» es un hombre casado, con tres hijos, con edad suficiente para ser su padre. Cuando están juntos en la intimidad, ella lo llama «Daddy» —de ahí viene el título de la película—. Ella llegó a creer que la amaba de verdad, hasta que cometió un error: le dijo «te amo». Clark dice que esa frase fue el principio del desastre.

El juicio de Clark es simple y directo, pero certero: ese hombre solo quiere sexo, no amor. Los hombres son infieles por sexo; las mujeres, por necesidad de ser amadas.

La sombra del padre

La conversación deriva de forma natural hacia su familia.

Creció en Oklahoma, en una familia desintegrada, con un padre alcohólico. A los seis años, se fue de casa junto con su hermanastra de diecisiete y se mudaron a otra ciudad. Su padre no intentó detenerlas. La hermanastra no la trataba bien: una vez la ató de las manos y la encerró en la bañera, con el pretexto de «enseñarle a escapar».

Pero guarda un recuerdo preciado de su padre: el día que se fue, él se quedó de pie en el porche, como un vaquero, le extendió la mano y se la estrechó. Fue la única vez que sintió calidez de su parte.

Más adelante le contó ese recuerdo a su hermanastra. Esta le respondió: eso nunca ocurrió. Su padre jamás le estrechó la mano.

La imagen que más atesora es una que ella misma inventó: un recuerdo falso sobre el amor paterno, creado por una niña que lo anhelaba desesperadamente. Toda su vida posterior —perseguir a hombres mayores, llamarlos «Daddy» en la cama— nace de ese vacío.

El último secreto

Fotograma de Daddio

La verdad más pesada queda para el final.

Dos semanas atrás, en Oklahoma, descubrió que estaba embarazada: el hijo era del hombre casado. Pensaba hacerse un aborto, pero antes de que le diera tiempo, tuvo un aborto espontáneo. En sus propias palabras: «el bebé decidió deshacerse de mí», igual que todos en su vida, que optaron por marcharse.

Sangró durante dos semanas en Oklahoma sin decírselo a nadie. En ese tiempo participó en un ritual para pedir lluvia, «para que el cielo me lave con agua». A la mañana siguiente, el sangrado se detuvo.

Clark es la primera persona que escucha todo esto. Un taxista, un completo desconocido.

Llegada a destino

El taxi llega a su destino. Durante el trayecto, ambos se han desnudado por completo el uno frente al otro: no físicamente, sino en el alma.

Clark es rudo, anticuado y está lleno de defectos, pero durante esta hora y pico ha interpretado un papel que ella nunca tuvo: el de un «padre» que de verdad se preocupa por ella. En la película hay tres «Daddio»: el padre biológico ausente, el amante que la trató como un juguete y este taxista con el que se cruzó por azar. Solo el último es real.

Antes de que ella baje del taxi, Clark le extiende la mano y se la estrecha.

Esta vez, es real.