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Contagio

Un virus nuevo se propaga desde Hong Kong a todo el mundo: repaso completo de las cinco líneas de Contagio, la familia, la salud pública, el laboratorio, la opinión pública y la investigación internacional, y de todo el proceso hasta que llega la vacuna y se revela el origen del virus

Título

Contagio

Contagion

Año / Duración

2011 · 106 minutos

Género

Drama / Ciencia ficción / Thriller

Dirección

Steven Soderbergh

Guion

Scott Z. Burns

Calificación

Reparto

Marion Cotillard (como la doctora Leonora Orantes), Matt Damon (como Mitch Emhoff), Laurence Fishburne (como el doctor Ellis Cheever), Jude Law (como Alan Krumwiede), Gwyneth Paltrow (como Beth Emhoff), Kate Winslet (como la doctora Erin Mears), Jennifer Ehle (como la doctora Ally Hextall), Chin Han (como Sun Feng)

Contagio
Una mujer rubia con blusa negra está sentada en un interior y se lleva el celular a la oreja con la mano izquierda Un hombre de pelo corto se asoma junto a una ventana, con la cabeza gacha y la mirada al frente, con gesto de tensión Un hombre de saco oscuro y una mujer rubia con suéter azul conversan sentados a una mesa cubierta de documentos Una mujer rubia está de pie junto a la puerta abierta de un auto y se lleva el celular a la oreja con la mano derecha Un hombre de pelo canoso con traje de protección amarillo está sentado junto a un microscopio, con guantes blancos en las dos manos Una mujer y un hombre con batas blancas acomodan el equipo en una sala donde hay trajes de protección herméticos de color naranja
Aviso de spoilers: Lo que sigue cuenta la trama completa, los giros clave y el final. Puedes saltar por capítulos a la parte que quieras recordar.

Contagio (Contagion) es una película estadounidense de catástrofes y suspenso de 2011, dirigida por Steven Soderbergh y escrita por Scott Z. Burns, con las actuaciones de Marion Cotillard, Matt Damon, Laurence Fishburne, Jude Law, Gwyneth Paltrow, Kate Winslet y Jennifer Ehle, entre otros. Se estrenó el 3 de septiembre de 2011 en el Festival de Venecia y llegó a las salas de Estados Unidos el día 9 de ese mismo mes; dura 106 minutos.

Hasta el 14 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 6.8 en IMDb, con 334.056 votos; en Rotten Tomatoes, la crítica especializada le otorga un 85% de aprobación sobre 279 reseñas, mientras que el índice del público llega al 63%, con más de 50.000 calificaciones registradas. La crítica especializada es en general bastante positiva y el público se muestra más moderado.

Beth vuelve a casa desde Hong Kong

La película arranca en el segundo día del brote. Beth Emhoff termina un viaje de negocios en Hong Kong y vuelve a Minneapolis haciendo escala en Chicago. En el aeropuerto tose, habla por teléfono con un antiguo amante y le entrega su tarjeta bancaria a un empleado. Síntomas parecidos ya aparecieron en Hong Kong, Londres y Tokio, pero por ahora nadie relaciona entre sí esos casos dispersos.

Una mujer rubia con blusa negra está sentada en un interior y se lleva el celular a la oreja con la mano izquierda

Ya en casa, Beth empieza con cansancio y fiebre, y de pronto sufre convulsiones. Su esposo, Mitch, la lleva al hospital, donde los médicos no logran reanimarla ni explicar la causa de la muerte. Al regresar a casa, Mitch se entera de que el pequeño Clark también murió. El hospital lo aísla en observación, pero las pruebas muestran que no está infectado; los médicos concluyen que tiene inmunidad natural a ese virus desconocido. Después de reencontrarse con Jory, su hija de un matrimonio anterior, Mitch se la lleva a casa para aislarse por su cuenta, al mismo tiempo que debe aceptar que Beth se vio en Chicago con su antiguo amante.

Un hombre de pelo corto se asoma junto a una ventana, con la cabeza gacha y la mirada al frente, con gesto de tensión

El rastreo de contactos no alcanza la velocidad del contagio

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos teme que los casos tengan que ver con un ataque biológico, mientras que el doctor Ellis Cheever, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, prefiere tratarlos de entrada como una enfermedad infecciosa emergente. Cheever envía a Minneapolis a la doctora Erin Mears, oficial del Servicio de Inteligencia Epidemiológica. Mears rastrea los contactos a partir del itinerario de Beth, de sus compañeros de trabajo y de su familia, confirma que el colega que la llevó a su casa ya quedó expuesto y les explica a los funcionarios locales que la cantidad de enfermos va a subir muy rápido con cada nueva ronda de transmisión.

Un hombre de saco oscuro y una mujer rubia con suéter azul conversan sentados a una mesa cubierta de documentos

El gobierno local tarda en decidirse a montar grandes instalaciones de aislamiento mientras los casos todavía son pocos. Mears busca camas, personal médico e insumos al mismo tiempo que atiende a un número creciente de enfermos, hasta que en su cuarto de hotel se descubre con fiebre y tos. La ingresan en el área médica provisional que ella misma ayudó a levantar, pero el transporte está paralizado y faltan recursos, así que no pueden trasladarla; su estado se agrava enseguida y muere. En el lugar ya se acabaron las bolsas para cadáveres, y el personal solo puede envolver su cuerpo en plástico y llevarlo, junto con el de otros muertos, a una fosa común.

Una mujer rubia está de pie junto a la puerta abierta de un auto y se lleva el celular a la oreja con la mano derecha

Mientras tanto, las escuelas suspenden las clases, la ciudad entra en cuarentena, los estantes de las tiendas quedan vacíos y las fronteras y el transporte público van cerrando uno tras otro. Mitch intenta sacar a Jory de Minnesota, pero lo devuelven en el límite estatal. No le queda más que atrancar la puerta de la casa, almacenar comida e impedir que Jory vea a su novio, Andrew, porque todavía no se sabe si ella es inmune.

El laboratorio encuentra el punto débil del virus

La autopsia de Beth revela que el virus ataca con fuerza el cerebro y el sistema nervioso central. Tras analizar las muestras, la doctora Ally Hextall descubre que el nuevo virus combina material genético de virus de murciélago y de cerdo, y lo bautiza como MEV-1. Como es extremadamente peligroso, Cheever ordena que solo los laboratorios del nivel más alto sigan investigándolo y le exige al investigador Ian Sussman, de San Francisco, que destruya sus muestras.

Un hombre de pelo canoso con traje de protección amarillo está sentado junto a un microscopio, con guantes blancos en las dos manos

Sussman cree que está cerca de dar con una línea celular donde el virus crezca de manera estable, así que desobedece la orden y continúa con sus experimentos. Al final logra cultivar el MEV-1 en células de murciélago y entrega el resultado a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Contar con un cultivo utilizable les permite a los equipos de investigación comparar estrategias de vacuna y hacer pruebas en animales, y Hextall y David Eisenberg se meten de lleno en la selección de las candidatas. Los investigadores confirman además que el MEV-1 se transmite por gotas respiratorias y por objetos contaminados; después de mutar, su número básico de reproducción sube a 4. A partir de eso, los modelos calculan que se infectará alrededor de una de cada 12 personas en el mundo, con una tasa de mortalidad de entre 25% y 30%.

Una mujer y un hombre con batas blancas acomodan el equipo en una sala donde hay trajes de protección herméticos de color naranja

El fraude de la Forsythia agrava el pánico

El bloguero Alan Krumwiede ve en la epidemia una oportunidad para ampliar su influencia. En su blog acusa al gobierno y a las farmacéuticas de ocultar la verdad, y además se graba enfermo tomando un preparado de Forsythia para luego afirmar que ese remedio homeopático lo curó. Muchísimos espectadores le creen, y frente a las farmacias se forman enseguida filas y compras de pánico; cuando el producto escasea, la gente irrumpe en los locales para disputárselo, y la violencia y el miedo se extienden todavía más.

Varias personas con la boca y la nariz cubiertas por telas y mascarillas miran hacia el interior de una tienda a través del vidrio

Antes de que las autoridades anuncien el cierre de Chicago, Cheever le avisa en privado a su esposa, Aubrey, que salga cuanto antes. El aviso se transmite a otras personas y se difunde en internet, y por eso lo investigan. Krumwiede, por su parte, lo ataca abiertamente en una entrevista televisiva y convierte esa filtración en la prueba de que no se puede confiar en el gobierno. Los saqueos y la escasez de insumos siguen propagándose durante la epidemia; en el barrio de Mitch también estallan disturbios, y cuando llama a la policía no recibe ayuda a tiempo.

Más adelante, los agentes analizan la sangre de Krumwiede y comprueban que no tiene ninguno de los anticuerpos que deberían quedar después de contagiarse de MEV-1. Nunca estuvo enfermo: el supuesto video de su recuperación buscaba disparar la demanda de Forsythia y acompañar ciertas operaciones financieras. La policía lo detiene por fraude, conspiración y otros cargos, pero sus numerosos seguidores pagan la fianza y lo sacan enseguida.

A un hombre de camisa azul y corbata lo sujetan de los brazos, al aire libre, varias personas con mascarilla

La investigación en el casino termina en un secuestro

Leonora Orantes, epidemióloga de la Organización Mundial de la Salud, viaja a Hong Kong para investigar qué hizo Beth antes de salir del país. Junto con el personal local consigue las grabaciones de vigilancia del casino de Macao y revisa en orden cronológico a los jugadores, los empleados y los cocineros con los que Beth tuvo contacto. Varias de las personas que murieron después habían estado esa misma noche en contacto con ella o con objetos que ella tocó, y así el equipo de investigación la identifica como el caso índice de la epidemia.

Dos hombres de traje y una mujer de pelo corto con conjunto gris caminan juntos por un vestíbulo muy iluminado

Sun Feng, que colabora en la investigación, viene de un pueblo donde ya hay muchos enfermos. Como está convencido de que los países ricos se quedarán primero con las vacunas, él y sus compañeros retienen a Orantes y la llevan al pueblo para usarla como moneda de cambio por el primer lote. Durante los meses que pasa retenida, Orantes vive allí y les enseña a dibujar a los niños, y también ve las muertes y la espera que soportan las familias del lugar.

Una mujer de pelo corto abraza a otra persona mientras dos hombres con mascarilla están de pie junto a una reja en la calle

Cuando la vacuna ya existe, la Organización Mundial de la Salud entrega un lote de dosis a cambio de Orantes. Recién al llegar al aeropuerto le avisan que todas las dosis que le dieron al pueblo eran placebos. Orantes no se va con el personal de la organización: da media vuelta y corre de regreso al pueblo para advertirles.

La vacuna funciona y se reparte por sorteo

En las pruebas con animales, un mono al que le aplican la vacuna candidata número 57 no se enferma. Para saltarse la larga espera de los ensayos en humanos, Hextall se inyecta la vacuna y enseguida entra al hospital a visitar a su padre, ya infectado, y comprueba así la protección por contacto directo. No se enferma, y la vacuna recibe una aprobación acelerada y pasa a producción. Cuando empieza el reparto, en Estados Unidos ya se acumulan 2,5 millones de muertos y en todo el mundo la cifra llega a 26 millones.

Una mujer y un hombre con batas blancas de laboratorio están de pie en una sala a oscuras y miran hacia un equipo fuera de cuadro

La producción no alcanza para cubrir de inmediato a toda la población, así que el gobierno sortea el orden de vacunación según la fecha de nacimiento y marca con una pulsera a quienes ya recibieron la dosis. Cuando Cheever obtiene las dos dosis que les corresponden a él y a su esposa, le cede una al hijo de Roger, el encargado de limpieza de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y se pone la pulsera para disimular esa cesión; la otra dosis se la reserva a Aubrey. A medida que avanza la vacunación, los espacios públicos vuelven a abrir poco a poco y el orden social empieza a recuperarse.

Un hombre de traje y una mujer de abrigo rojo se inclinan para mirar una laptop sobre el escritorio

La fecha de nacimiento de Jory no sale en la primera ronda del sorteo, así que tiene que seguir aislada. Cuando Mitch se entera de que Andrew, ya vacunado, puede entrar a la casa sin riesgo, les prepara a los dos jóvenes un baile en la sala al que no asiste nadie más. Le consigue a Jory un vestido de fiesta, les toma fotos en la planta baja y mira a solas cómo su hija vuelve a tener contacto con el mundo de afuera.

Una joven con vestido rosa está de pie en una sala decorada con series de luces y letras colgantes

Un joven de traje negro y corbatín sonríe de pie en la puerta

El final

Orantes da media vuelta y regresa al pueblo. En otro lado, Krumwiede sale de la comisaría tras pagar la fianza, mientras Hextall y Eisenberg guardan las muestras de MEV-1 en una cámara criogénica. La crisis más aguda de la epidemia va quedando atrás, y en ninguna de las líneas de investigación se muestra a un personaje que reconstruya por completo cómo entró el virus en el cuerpo humano por primera vez.

Una mujer de pelo corto y dos hombres están de pie junto a una mesa y revisan con la cabeza inclinada fotos y papeles extendidos

El último flashback lleva el tiempo de vuelta al primer día. En China, la maquinaria de obra de la empresa donde trabaja Beth desmonta un bosque y espanta a los murciélagos que anidan ahí. Uno de ellos, portador del virus, se lleva un plátano y, mientras come sobre una pocilga, deja caer un trozo; un cerdo se lo traga y poco después lo envían a la cocina del casino de Macao.

El cocinero manipula con las manos desnudas el hocico del animal y, cuando lo llaman, entra al salón sin lavárselas. Lo invitan a tomarse una foto con Beth y, al darse la mano, el virus pasa de las manos del cocinero a ella. Ese contacto brevísimo es el origen de toda la cadena de transmisión mundial de la película, y la imagen cierra el relato con el rótulo «Día 1».

Un hombre levanta el celular para tomarle una foto a una mujer rubia y a un hombre con uniforme de cocinero