Be Somebody
Una reunión de guion se adentra en un crimen que todavía no ha terminado: un repaso completo de Be Somebody, donde unos cineastas venidos a menos investigan el caso de los Tres Ancianos, protegen el secreto de Ye Ying y llevan la verdad al cine
Título
Be Somebody
Año / Duración
2021 · 123 minutos
Género
Drama / Comedia / Misterio
Dirección
Xunzimo Liu
Guion
Bashen Li, Xunzimo Liu, Benyu Zhang, Da Ke
Calificación
Reparto
Zheng Yin (como Li Jiahui), Jiajia Deng (como Su Mengdie), Entai Yu (como Zheng Qianli), Haoyu Yang (como Guan Jingnian), Minghao Chen (como Lu Ziye), Xiaoxian Qin (como Da Hai), Benyu Zhang (como Qi Leshan), Da Ke (como Chen Xiaoda)
Premios
35.ª edición de los Premios Golden Rooster del Cine Chino: nominaciones a mejor ópera prima, mejor actor de reparto y mejor dirección artística
Be Somebody es una comedia de misterio de China continental dirigida por Xunzimo Liu y escrita por Bashen Li, Xunzimo Liu, Benyu Zhang y Da Ke, protagonizada por Zheng Yin, Jiajia Deng, Entai Yu, Haoyu Yang, Minghao Chen, Xiaoxian Qin, Benyu Zhang y Da Ke. La película se estrenó en China continental el 11 de noviembre de 2021 y dura 123 minutos.
Al 8 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 6,9 en IMDb, con unos 2000 votos según la propia página, una nota por encima del aprobado que refleja una recepción en general positiva; Rotten Tomatoes solo reúne una reseña, insuficiente para formar una puntuación agregada, por lo que no entra en la comparación.
La reunión de guion de unos cineastas venidos a menos
En el Shanghái posterior al final de la Guerra de Resistencia contra Japón, el productor de cine Lu Ziye anda escaso de fondos y, aun así, compra los derechos de adaptación cinematográfica del sonado «caso de los Tres Ancianos». Reúne en una mansión al director Zheng Qianli, al guionista Li Jiahui, al actor de cine mudo Guan Jingnian, a la actriz Su Mengdie y al actor de acción Chen Xiaoda, recién llegado del extranjero, con la esperanza de convertir el caso en una película taquillera que relance las carreras de todos ellos, en horas bajas.

Cada uno arrastra sus propios problemas. Li Jiahui era periodista y perdió su empleo por destapar un escándalo de los departamentos militares y políticos; ya como guionista, sigue empeñado en llegar a los hechos. Zheng Qianli mantiene a su equipo rodando cine comercial, pero discute con Li Jiahui desde hace años. Guan Jingnian perdió su antiguo prestigio cuando se impuso el cine sonoro. Su Mengdie carga con la prensa del corazón y con los prejuicios del gremio. Antes de que la reunión entre en materia, todos se echan en cara sus miserias y sacan a la luz viejos rencores.

El asesino y la escena del crimen están presentes
Lu Ziye revela entonces la pieza clave del proyecto: Qi Leshan, el condenado a muerte por el caso de los Tres Ancianos, ya está en la casa, custodiado por Da Hai, un policía joven. Lu Ziye quiere que sea el propio Qi Leshan quien aporte los detalles, para que el guion resulte más escandaloso. Solo entonces descubren los cineastas que no tienen delante un expediente ordenado, sino a un implicado que puede descontrolarse en cualquier momento.

Enseguida sale a la luz un ocultamiento mayor: esa mansión es justamente el lugar donde asesinaron a los Tres Ancianos. Qi Leshan se zafa de sus captores y obliga a todos a subir al piso de arriba, donde las grandes manchas de sangre siguen sin limpiar. En apariencia el caso está cerrado —tres hombres poderosos asesinados, Qi Leshan acorralado en un cuarto cerrado y detenido en el acto—, pero los rastros de la escena no explican su motivo ni adónde fue la otra mujer que estaba allí cuando ocurrieron los hechos.

Reconstruir el caso de los Tres Ancianos a partir del cuarto cerrado
Li Jiahui interroga a Qi Leshan una y otra vez y, con los demás, examina la habitación, los cuadros, los conductos de ventilación y los objetos que quedaron en la escena. Todos proponen por turnos su versión de la película: unos buscan acción y espectáculo, otros encajan el caso en moldes criminales ya conocidos. Qi Leshan también añade detalles que siguen la corriente a sus suposiciones, de modo que la reunión se aleja por un tiempo de lo que de verdad ocurrió.

Las nuevas pistas van desmontando la versión inicial. La habitación no tiene una única entrada, como todos creían, y las supuestas pruebas de que la mujer fue asesinada y descuartizada no resisten la comprobación. Qi Leshan se sirve de la crónica de otro caso para armar un relato engañoso que desvía la atención de quienes investigan hacia un desenlace que nunca ocurrió en esa casa. Li Jiahui comprende así que Qi Leshan admite haber matado a los Tres Ancianos, pero lleva todo el tiempo protegiendo el paradero de esa mujer.

Qi Leshan cuenta la historia de Ye Ying
Acosado a preguntas, Qi Leshan empieza a hablar de Ye Ying, una cantante de salón. Ye Ying es la hija de un compañero de armas, le gusta cantar y, al llegar a Shanghái, se presenta a un concurso y consigue subir al escenario. Qi Leshan siempre ha velado por ella. Cuando los Tres Ancianos se encaprichan de Ye Ying, se la llevan a la habitación del piso de arriba; Qi Leshan los sigue hasta la mansión, mata a los guardias y a los Tres Ancianos, y le abre a ella una vía de escape.

Su Mengdie oye cómo los demás desprecian a Ye Ying por su oficio y replica de inmediato. Señala que no hay nada de malo en que una muchacha quiera cantar y subirse a un escenario. Después de esa réplica de Su Mengdie, Qi Leshan retoma el relato de lo que vivió Ye Ying.

Lo que Qi Leshan cuenta sobre el frente de guerra y sobre la promesa de cuidar de ella explica por qué prefiere cargar solo con la pena de muerte antes que volver a exponer a Ye Ying. Primero la da por muerta y luego refuerza ese engaño con el cuarto cerrado y las pistas del descuartizamiento. Los cineastas terminan por entender que Ye Ying probablemente ya salió de Shanghái y que la historia inventada por Qi Leshan es precisamente lo que la encubre.

Los que vienen a silenciarlos irrumpen en la mansión
Cuando la verdad está casi completa, un funcionario entra en la mansión con hombres armados vestidos de negro. No vienen a reabrir la investigación, sino a borrar la escena y a quienes saben algo. Da Hai cae herido de bala y los cineastas quedan reducidos. Quienes hasta entonces no paraban de pelearse empiezan a protegerse entre sí, mientras Chen Xiaoda y Qi Leshan responden peleando y ganan tiempo para que los demás puedan huir.

Qi Leshan reduce al funcionario que dirige la operación y obliga a los hombres de negro a dejar salir a los cineastas. Él se queda dentro, prende fuego a la escena y la explosión se lo lleva por delante junto con quienes han venido a silenciarlos. Li Jiahui y los demás escapan al exterior y ven con sus propios ojos cómo se derrumba la mansión.

Rodar la historia durante la huida
Tras escapar de Shanghái, el grupo no abandona el caso de los Tres Ancianos. Se van a Vietnam y, con los pocos medios de que disponen, llevan al cine la historia de Qi Leshan y Ye Ying. Hasta Lu Ziye, que antes solo pensaba en el reclamo comercial, se vuelca en el rodaje, y los demás asumen por separado la dirección, el guion, la interpretación y la acción. La película no les trae la fama ni el dinero que esperaban, pero deja en la pantalla unos hechos que alguien quiso borrar.


Durante la proyección en Vietnam, una joven se queda sentada entre el público hasta el final. Al terminar la función, Li Jiahui se fija en ella y, por su reacción y su silueta, reconoce que podría ser Ye Ying. Sale tras ella y levanta la mano para llamarla, pero después la baja y no delata quién es.
El final
Terminada la proyección, los cineastas cargan con el equipo de rodaje y se dirigen al muelle para embarcar. Li Jiahui y sus compañeros de viaje aparecen de pie al aire libre. La película no responde directamente si llegan a tiempo de subir al barco.

Al final, los periódicos publican la noticia de un choque entre barcos con pasajeros muertos, y en un estudio fotográfico queda una foto de grupo que nadie ha recogido. La noticia apunta a que estas personas murieron en el naufragio, pero la película no muestra en ningún momento cómo embarcan ni cómo mueren, así que el desenlace conserva dos posibilidades: pueden haber muerto en el accidente o haberse salvado precisamente por no haber alcanzado el barco. Lo único seguro es que la película que rodaron ya se ha proyectado y que a Ye Ying nunca la delatan: se marcha en un coche.
