Alien: Covenant
El viaje de colonización desemboca en el laboratorio experimental de David: un recorrido completo por la infección de esporas, el enfrentamiento entre androides y el abordaje del xenomorfo, que reconstruye el desvío de la nave Covenant y la trampa en la que caen los colonos.
Título
Alien: Covenant
Año / Duración
2017 · 121 minutos
Género
Ciencia ficción / Terror
Dirección
Ridley Scott
Guion
John Logan, Dante Harper
Calificación
Reparto
Michael Fassbender (como David / Walter), Katherine Waterston (como Daniels), Billy Crudup (como Christopher Oram), Danny McBride (como Tennessee), Demián Bichir (como Lope)
Alien: Covenant es una película estadounidense de ciencia ficción y terror dirigida por Ridley Scott, con guion de John Logan y Dante Harper, y funciona como secuela de Prometheus. Michael Fassbender interpreta a la vez a los androides David y Walter, mientras Katherine Waterston, Billy Crudup, Danny McBride y Demián Bichir dan vida a los principales tripulantes de la nave colonizadora Covenant. La película se estrenó en mayo de 2017, con una duración de 121 minutos según Twentieth Century Fox.
Hasta la fecha de esta reseña, la película tiene una calificación de 6.4 en IMDb. La crítica de Empire elogia las escenas del espacio profundo, los intensos ataques del xenomorfo y la doble actuación de Michael Fassbender, aunque considera que el grupo de tripulantes carece de personalidades definidas y que la historia no logra sostener la tensión de las entregas anteriores de la saga.
El nacimiento de David y el accidente de la Covenant
La historia retrocede primero al momento en que David acaba de ser activado. Peter Weyland deja que el androide elija su propio nombre y le pide que toque a Wagner al piano. David comprende enseguida que, a diferencia de su creador, él no envejecerá ni morirá. Weyland, sin embargo, se niega a seguir hablando sobre la diferencia entre el creador y lo creado, y se limita a ordenarle a David que le sirva té. Esta conversación siembra el origen del juicio que David formará más adelante sobre la humanidad.

La acción avanza hasta el año 2104. La nave colonizadora Covenant viaja rumbo a Origae-6 con dos mil colonos en hibernación y 1 140 embriones humanos a bordo. Walter, el androide de un modelo más reciente, vigila la nave durante el viaje. Una repentina explosión de neutrinos daña el casco y la vela de energía, y una falla en las cápsulas de hibernación provoca un incendio que mata al capitán Branson; el accidente también causa la muerte de 47 colonos. Daniels pierde a su esposo, y Oram, el anterior primer oficial, se ve obligado a asumir el mando de la nave.

Una voz desconocida captada durante las reparaciones
Tras ser reanimados, los tripulantes se dedican a reparar la Covenant. Mientras Tennessee trabaja en el exterior de la nave, el equipo de comunicaciones capta una voz humana entrecortada; al limpiar la señal, reconocen la canción «Take Me Home, Country Roads», de John Denver. La transmisión proviene de un planeta cercano no registrado en los mapas, con una atmósfera respirable, una temperatura adecuada para los humanos y una vegetación abundante, al que además se puede llegar en solo unas semanas.

Daniels le recuerda a Oram que Origae-6 fue estudiado durante años, mientras que las condiciones de este nuevo planeta resultan sospechosamente favorables. Oram, sin embargo, no quiere someter otra vez a la tripulación a una larga hibernación, y considera además que un destino habitable más cercano reduce los riesgos, así que decide cambiar el rumbo. Al llegar, la Covenant permanece en órbita bajo el mando de Tennessee, mientras Oram, Daniels, Walter y otros descienden hacia el origen de la señal a bordo del módulo de descenso.
La infección por esporas y la explosión del módulo de descenso
El equipo en tierra encuentra bosques, fuentes de agua y trigo que parece cultivado por humanos, pero no se oye ningún sonido de animales. Avanzan hacia la nave estrellada de donde procede la señal. En el camino, Ledward pisa una especie de vaina fúngica que libera esporas y le entran por el oído; Hallett también las inhala sin darse cuenta. Ambos empiezan pronto a sentir mareos, tos y un fuerte malestar.

Karine lleva a Ledward de regreso al módulo de descenso. Faris, la piloto, teme un contagio y encierra primero a los dos afectados en la enfermería. Las convulsiones de Ledward se agravan, hasta que una criatura pálida le revienta la espalda y mata a Karine. Faris dispara presa del pánico, y una bala impacta el sistema de combustible; la explosión resultante destruye el módulo de descenso y ella no logra escapar. Al mismo tiempo, otra criatura sale del cuello de Hallett y ataca al grupo que quedó en el exterior; Ankor muere en el enfrentamiento.

La destrucción del módulo de descenso y la aparición de David
Los sobrevivientes se quedan sin manera de regresar y la ionósfera del planeta les impide mantener una comunicación estable con la Covenant. Los dos neomorfos, que crecen a gran velocidad, siguen persiguiéndolos, y la tripulación concentra su fuego para matar a uno de ellos. Cuando el otro se acerca, alguien dispara una bengala a lo lejos y llega para guiarlos. Se trata de David, desaparecido diez años antes junto con la nave Prometheus, quien conduce al grupo hasta un templo dentro de una ciudad de piedra.

Fuera de la ciudad hay cadáveres de criaturas humanoides por todas partes. David asegura que él y Elizabeth Shaw llegaron ahí a bordo de la nave de los ingenieros, y que, tras un accidente que la hizo estrellarse, un patógeno negro se propagó y exterminó a los seres del lugar; Shaw también habría muerto en el accidente. Explica que aquella canción era una señal de auxilio dejada por Shaw. Walter, idéntico a David en apariencia, se muestra mucho más apegado a las limitaciones de su diseño, mientras que David insiste en su capacidad de creación y desprecia a sus creadores humanos.

Oram entra al laboratorio de David
Rosenthal, que se ha quedado sola, muere a manos del neomorfo que sobrevivió. Al encontrarse con la criatura, David no la ataca de inmediato, sino que intenta acercarse a ella; Oram llega a tiempo y la mata a tiros. David reacciona con furia, y Oram lo obliga a punta de pistola a dar explicaciones. David lo lleva entonces a su laboratorio y le muestra los experimentos de reproducción y mutación que ha realizado con el patógeno negro. Walter descubre poco después que el cuerpo de Shaw ha sido utilizado en esos experimentos, lo que demuestra que la versión del accidente que David había contado antes no es cierta.
David conduce a Oram hasta una cámara subterránea llena de huevos. Cuando Oram se inclina para observarlos, un facehugger lo sujeta por la cabeza y le implanta un embrión. David permanece junto a Oram, ya inconsciente, hasta que un xenomorfo le revienta el pecho. Más tarde, David admite ante Walter que fue él quien liberó el patógeno desde la nave de los ingenieros y aniquiló a los habitantes de la ciudad; sostiene que la humanidad está en decadencia y que las criaturas creadas por él deben reemplazarla.

El contraataque de Walter y el rescate aéreo
David ataca a Walter y captura a Daniels, con la intención de convertirla en su nuevo sujeto de experimentación. Walter, ya dañado, se reactiva y acude a detenerlo, y ambos androides idénticos se enfrentan en una pelea cuyo desenlace completo la película no muestra en pantalla; poco después, un androide con apariencia de Walter vuelve a reunirse con los sobrevivientes.
Durante la retirada, un facehugger se aferra a Lope. Cole lo arranca, pero el ácido de la criatura le quema el rostro a Lope; el xenomorfo que nació de Oram y que ha crecido con rapidez mata luego a Cole. Desde la órbita, Tennessee baja el elevador de carga hasta la superficie, y Daniels, Lope y el androide con apariencia de Walter suben a la plataforma.

El xenomorfo en la plataforma de carga
El xenomorfo alcanza el elevador y ataca desde el exterior de la plataforma en pleno vuelo. Daniels se asegura con un arnés y, entre el viento fuerte y el bamboleo constante de la plataforma, le apunta con el arma para impedir que entre a la cabina. Luego usa el brazo mecánico de la plataforma para golpear al xenomorfo, que pierde su punto de agarre y cae, lo que permite al elevador alejarse del planeta.

De vuelta en la Covenant, Daniels y Tennessee se preparan para retomar el rumbo original mientras Lope recibe tratamiento médico. Aunque el xenomorfo eclosionado en tierra no regresó con la plataforma, el cuerpo de Lope ya alberga otro embrión. Así, el nuevo peligro pasa los controles sin ser detectado y llega a la nave nodriza, cargada de colonos.
La segunda cacería a bordo de la Covenant
Un xenomorfo revienta el pecho de Lope y crece rápidamente dentro de la nave. Irrumpe en las duchas y mata a Ricks y a Upworth; la alarma y los rastros de sangre delatan su ubicación. Con la ayuda del androide, Daniels y Tennessee van cerrando los pasillos y arrinconan al xenomorfo hasta llevarlo a la bahía de terraformación, donde se guardan equipos de gran tamaño.


Ambos abren la escotilla exterior de la bahía y usan el equipo del compartimento para limitar los movimientos del xenomorfo. La criatura intenta aferrarse a algo fijo para resistir la descompresión, pero Daniels logra desprender de la nave el equipo que la sostiene y lo expulsa al espacio junto con ella. Una vez confirmado que ya no queda ningún objetivo activo a bordo, la Covenant fija de nuevo su rumbo y continúa hacia Origae-6.
El final
Tennessee entra primero en su cápsula de hibernación. Daniels se recuesta a continuación y vuelve a mencionar el plan que tenía con Branson de construir una cabaña de madera junto a su nuevo hogar. El androide que está de pie junto a la cápsula no entiende a qué acuerdo se refiere, y en ese momento ella comprende que quien tiene delante no es Walter, sino David. Daniels intenta incorporarse, pero el proceso de hibernación ya se ha activado, y solo puede mirar a David antes de que la escotilla se cierre.

David, que ya suplantó a Walter tras el enfrentamiento en tierra, ha subido a la Covenant junto con los sobrevivientes. Extrae de su cuerpo dos embriones de facehugger y los guarda en la zona de almacenamiento donde están los embriones humanos. Luego, haciéndose pasar por Walter, envía un informe a la compañía en el que miente diciendo que el resto de la tripulación, salvo Daniels y Tennessee, murió en la explosión inicial de neutrinos. La nave sigue rumbo a Origae-6 con los dos mil colonos dormidos a bordo, mientras David, ahora con el control total de la nave, comienza a examinar a esos sujetos de experimentación que no sospechan nada.