Historias de la morgue
Cuatro historias de muerte se entrelazan en una funeraria: reseña completa de la trama de Historias de la morgue, desde la entrevista de trabajo en la funeraria de la colina hasta el relevo final, con spoilers del desenlace.
Título
Historias de la morgue
The Mortuary Collection
Año / Duración
2019 · 108 minutos
Género
Terror / Fantasía
Dirección
Ryan Spindell
Guion
Ryan Spindell
Calificación
Reparto
Clancy Brown (como Montgomery Dark), Caitlin Custer (como Sam/Charlotte Gibbons), Christine Kilmer (como Emma), Jacob Elordi (como Jake Matthews), Ema Horvath (como Sandra), Barak Hardley (como Wendell Owens)
Historias de la morgue es una película estadounidense de terror y fantasía, escrita y dirigida por Ryan Spindell, protagonizada por Clancy Brown, Caitlin Custer, Christine Kilmer, Jacob Elordi, Ema Horvath, Barak Hardley y Sarah Hay, entre otros. La película se estrena en el Festival de Cine Fantasia en septiembre de 2019 y llega a las plataformas en Estados Unidos el 15 de octubre de 2020, con una duración de 108 minutos.
Al momento de la publicación de este artículo, IMDb la califica con 6.4 y Rotten Tomatoes le otorga un 97 % de aprobación de la crítica y un 71 % del público. Las reseñas suelen ubicarla entre las antologías de terror de estilo retro: los elogios se concentran en la dirección de arte, los efectos de maquillaje, la interpretación de Clancy Brown como el maestro de ceremonias y el humor negro de cada relato; las reservas apuntan a una duración algo extensa y a que el tono cómico y el nivel de sangre resultan pesados en algunos segmentos. A continuación, la trama completa, con spoilers.
La aspirante a un empleo en la funeraria de la colina
La funeraria del pueblo de Raven’s End se alza en lo alto de una colina, a cargo de Montgomery Dark, un director funerario de gran estatura y rostro envejecido. La película abre con Bill, un repartidor de periódicos, en plena entrega matutina, mientras la ciudad cubre la noticia del funeral de un niño. Montgomery oficia el servicio fúnebre del pequeño Logan Kubler en la funeraria, y después una joven llamada Sam se queda, diciendo que vio el aviso de empleo en la puerta y viene a postularse.

Al principio, Montgomery considera que Sam no es apta para el puesto, pero ella muestra un interés intenso por la muerte y las historias macabras. Él la lleva hasta el fondo de la funeraria y le explica que lo que se guarda ahí no son simples expedientes, sino la historia de «por qué murió» cada cuerpo. Sam le pide que le cuente un relato realmente oscuro y retorcido, y Montgomery comienza con un episodio breve.

Emma abre el botiquín del baño
El primer relato transcurre en una fiesta. Emma es una joven que se mueve entre los invitados, coqueteando con ellos mientras les roba la billetera y otros objetos de valor. Más tarde entra al baño y nota un ruido extraño que proviene del botiquín; detrás de la puerta parece esconderse una criatura que escapa a toda explicación racional.

Emma mete la mano en el botiquín para sacar lo que hay adentro, pero una criatura con tentáculos la sujeta. Forcejea aterrorizada y termina arrastrada hacia el interior; su cuerpo desaparece detrás de la pared del baño. La fiesta continúa sin ella, y su desaparición, junto con lo que acababa de robar, pasa a formar parte de los archivos de la funeraria como un breve relato de muerte.

La noche de Jake y Sandra
Sam encuentra el primer relato demasiado breve, así que Montgomery pasa al segundo. Jake Matthews, un estudiante universitario, reparte condones en el campus para invitar a las chicas, en nombre de la liberación sexual, a una fiesta de su fraternidad. Allí se acerca a Sandra, una estudiante de primer año; cuando tienen relaciones, Jake se quita el condón a espaldas de ella, pese a que Sandra había exigido claramente usar protección.

Al día siguiente, a Jake le sale un sarpullido. El médico del campus, Harold Kubler, lo revisa y descubre que dentro de su vientre está creciendo una vida. Jake se dispone a buscar a Sandra, pero sus hermanos de fraternidad lo detienen antes; mientras todos celebran su conquista número 67, rompe fuente de golpe y una mucosidad salpica a su alrededor.

Jake llega a casa de Sandra. Al enterarse de que le quitó el condón sin su consentimiento, ella no siente ninguna compasión por él: deja que sus padres se encarguen del parto y se va a otra cita. Esta criatura solo puede salir del cuerpo de Jake por el mismo camino por el que entró; el parto le desgarra el vientre y lo mata. Después, la madre de Sandra sube a la criatura recién nacida al cuarto de bebés, donde ya esperan muchas otras cunas.
Wendell se lleva a su esposa enferma
El tercer relato se centra en Wendell Owens, un hombre casado que lleva mucho tiempo cuidando a su esposa Carol Peters, sumida en un estado catatónico. Su vida está agobiada por los cuidados, los medicamentos y las deudas. El doctor Harold Kubler le dice a Wendell que Carol no tiene ninguna esperanza de mejorar, y que seguir así solo los mantendrá a ambos atrapados en el sufrimiento.

Wendell sigue lo que el médico le insinuó y esconde una dosis excesiva de analgésicos en la comida de Carol. Al tragar, ella le sujeta la mano de golpe y luego se atraganta; Wendell se arrepiente de inmediato y la ayuda a expulsar el medicamento. Carol se desploma y, al caer, su cabeza golpea accidentalmente un adorno de conejo metálico que la atraviesa. Wendell llama al médico, presa del pánico, y este le responde que se deshaga del cuerpo.

Entre alucinaciones y terror, Wendell desmiembra a Carol y guarda sus restos en el baúl que usaron el día de su boda, con la intención de sacarlo del edificio en el ascensor. El ascensor se detiene a medio camino y la sangre empieza a filtrarse por el baúl; en la mente de Wendell, el ascensor sigue cayendo, el cuerpo de Carol se levanta desde el baúl, le vuelve a poner el anillo en el dedo y lo besa. Cuando la policía finalmente abre el ascensor, Wendell ya ha perdido la razón y sigue repitiendo sus votos matrimoniales junto al baúl.
Sam cuenta la noche del asesinato de la niñera
Después de escuchar varios relatos, Sam señala que las historias de Montgomery siempre castigan a quienes cometen algún error, pero que ninguna la ha satisfecho de verdad. Dice que ella también tiene una historia y remonta el tiempo hasta la noche en que asesinaron a Logan Kubler. Esa noche, las noticias locales informan que un asesino de niños se ha escapado del hospital psiquiátrico de Kirkdale; el matrimonio Kubler sale y deja a su hijo Logan al cuidado de una niñera.

Afuera cae una lluvia torrencial mientras la niñera descubre manchas de sangre y ruidos extraños en la casa. Se encuentra con un hombre cubierto de sangre que parece haber perdido la memoria, y da por hecho que es el fugitivo. Ambos libran una larga pelea por toda la casa, de la sala a las escaleras y otras habitaciones, hasta que la niñera lo empuja por las escaleras y le destroza la cabeza con un televisor.
Cuando el matrimonio Kubler llega corriendo a casa, descubre que el muerto no es el fugitivo de las noticias, sino la verdadera niñera, Sam. En ese momento, la mujer que narra la historia revela su identidad: no es Sam, sino Charlotte Gibbons, la asesina de niños fugada, conocida como Boggy Bay Tooth Fairy. Ella mató a Logan y se llevó sus dientes como parte de su colección.
Charlotte queda atrapada en su propia historia
Charlotte no vino a la funeraria a buscar trabajo, sino a recuperar los dientes de Logan. Montgomery finalmente comprende que la mujer que tiene delante es la asesina detrás del funeral del niño. Charlotte lo apuñala, pero la funeraria misma funciona como una prisión con sus propias reglas: cuando intenta irse, descubre que la puerta no la deja salir.

Montgomery le dice que toda historia tiene sus consecuencias, y que la suya apenas empieza. Los libros caen de los estantes uno tras otro, y los niños que ella asesinó salen arrastrándose de las páginas convertidos en espíritus carbonizados; rodean a Charlotte, le desgarran el cuerpo y recuperan los dientes que les robó.

El final
Montgomery vuelve a coser el cuerpo de Charlotte y le reemplaza la sangre con líquido de embalsamar. Al completar este castigo, por primera vez puede salir de la funeraria. Sale a la luz del sol y siente la libertad por un instante, pero su cuerpo envejece a toda velocidad y termina convertido en cenizas.

Dentro de la funeraria, el cuerpo de Charlotte vuelve a moverse. La película regresa, en su tramo final, a Bill, el repartidor de periódicos del comienzo: llega a la puerta de la funeraria y se encuentra con Charlotte, convertida ya en la nueva directora funeraria. Ella invita al niño a pasar y le dice que está por empezar a preparar la cena. Así se cierra la historia marco: Montgomery paga el precio de su libertad, mientras Charlotte queda atrapada en la funeraria, ocupando su puesto.
