Un asunto de familia
Una familia sin lazos de sangre acaba separada tras acoger a una niña maltratada: la trama completa y el final de Un asunto de familia, desde la convivencia de sus seis integrantes hasta la revelación de sus secretos y el destino de cada uno.
Título
Un asunto de familia
万引き家族
Año / Duración
2018 · 121 minutos
Género
Drama / Familia / Crimen
Dirección
Hirokazu Koreeda
Guion
Hirokazu Koreeda
Calificación
Reparto
Lily Franky (como Osamu Shibata), Sakura Andô (como Nobuyo Shibata), Mayu Matsuoka (como Aki Shibata), Jyo Kairi (como Shota Shibata), Miyu Sasaki (como Yuri Hojo/Lin), Kirin Kiki (como Hatsue Shibata)
Premios
71.º Festival de Cannes: Palma de Oro
Un asunto de familia (万引き家族) es una película dramática japonesa escrita y dirigida por Hirokazu Koreeda, protagonizada por Lily Franky, Sakura Andô, Mayu Matsuoka, Jyo Kairi, Miyu Sasaki y Kirin Kiki. Se estrenó en el Festival de Cannes de 2018, tiene una duración de 121 minutos y obtuvo la Palma de Oro de la 71.ª edición del festival.
Al 10 de octubre de 2026, la película tiene una calificación de 7.9 en IMDb, basada en 96 918 votos; de las 227 reseñas profesionales recopiladas por Rotten Tomatoes, el 99 % es positivo, mientras que el índice de aprobación del público es del 91 %. Tanto las valoraciones de la crítica especializada como las del público son bastante positivas.
Robos en el supermercado y Yuri junto a la puerta
Osamu, que vive en Tokio, y el joven Shota suelen robar comida en las tiendas coordinándose con señas. Osamu le dice a Shota que lo que aún no se ha vendido no le pertenece a nadie y que pueden llevárselo siempre que no provoquen la quiebra de la tienda. Esta idea se convierte en la regla que siguen cada vez que actúan.

En una noche fría, mientras vuelven a casa, los dos ven a la pequeña Yuri sola fuera de una vivienda. Osamu le da comida y primero la lleva a cenar a la vieja casa de Hatsue. Allí también viven Nobuyo, la pareja de Osamu; Aki, que trabaja en un local de acompañantes para adultos; Hatsue, que vive de la pensión de su difunto esposo; y Shota.

Osamu y Nobuyo tienen la intención de llevar a Yuri de vuelta a casa, pero desde la puerta oyen a sus padres discutir y lastimarla. Nobuyo también descubre marcas de lesiones en el cuerpo de la niña y finalmente se la lleva de nuevo con ellos. Así, esta familia ya hacinada, que se mantiene con trabajos ocasionales y la pensión de Hatsue, suma una niña más.
Una nueva familia y el nombre de Lin
Yuri se integra poco a poco en la vida de la familia. Osamu le enseña a robar coordinándose con Shota mediante señas, mientras que Nobuyo la baña, le cambia la ropa y atiende sus heridas. Yuri empieza a participar en las actividades cotidianas de la casa y también se sienta a comer con los demás.

La televisión no informa de la desaparición de Yuri hasta casi dos meses después; la investigación policial revela que sus padres biológicos no habían denunciado su ausencia. Para evitar que la reconozcan, la familia le corta el cabello, quema su ropa vieja y le cambia el nombre por Lin. La niña dibuja a las seis personas de la casa y se incluye a sí misma en este retrato familiar.

Los adultos de la familia también ocultan su pasado. Los padres de Aki le dicen falsamente a Hatsue que su hija está en Australia; Hatsue sigue visitándolos con frecuencia y recibe dinero de ellos, pero Aki desconoce esos pagos. En su lugar de trabajo, Aki conoce a un cliente habitual; ambos pasan tiempo juntos separados por un vidrio y después tienen un contacto más directo.

La vida junto al fuego y un día en la playa
Osamu pierde sus trabajos ocasionales en la construcción tras lesionarse el tobillo, y Nobuyo también pierde su empleo cuando la lavandería reduce personal, lo que agrava la falta de ingresos en la casa. Aun así, los seis siguen apretujándose en la misma habitación para comer, bañarse y escuchar los fuegos artificiales; Nobuyo abraza a Lin mientras los demás se reúnen cerca, y estos momentos cotidianos estrechan los lazos de la familia.

En verano, toda la familia va junta a la playa. Hatsue se sienta en la arena y observa a los demás acercarse al agua, agradecida de tener compañía. Osamu lleva a Shota de la mano, mientras Nobuyo, Aki y Lin también corren hacia el mar tomadas de la mano; esta es la última salida de los seis como familia completa.

La muerte de Hatsue y las dudas de Shota
Poco después de volver a casa, Hatsue muere mientras duerme. Osamu y Nobuyo no informan de su muerte, sino que entierran el cuerpo debajo de la vivienda y siguen cobrando su pensión. Aki no sabe que Hatsue también recibía dinero de sus padres y todavía ve a la anciana como la pariente que le permite quedarse en la casa.

Entretanto, Shota empieza a cuestionar las reglas que Osamu le ha enseñado. Cuando Osamu saca una cartera de un automóvil estacionado, cruza el límite que antes habían fijado de llevarse únicamente productos de las tiendas; Shota también se muestra cada vez menos dispuesto a que Lin siga aprendiendo a robar. En una tienda, deja deliberadamente que el personal lo vea llevándose una bolsa de fruta para alejar de Lin a quienes lo persiguen.

Mientras huye, Shota salta desde un lugar elevado, se rompe una pierna y termina en el hospital. Temerosos de que se descubran sus identidades, Osamu y Nobuyo no se quedan allí para acompañarlo; vuelven a casa, recogen sus cosas y se preparan para marcharse con Lin y Aki.
Los secretos que revela la investigación
La policía no tarda en encontrar a Osamu y a los demás, y descubre el cuerpo de Hatsue en la vieja casa. Los investigadores rastrean la verdadera identidad de cada uno, y Shota se entera por la policía de que Osamu y Nobuyo huyeron sin llevarse consigo al niño hospitalizado.

Se confirma que Lin es la niña desaparecida Yuri Hojo. Aki descubre que Hatsue llevaba tiempo recibiendo dinero de sus padres; la policía también le cuenta que Osamu y Nobuyo habían matado al exesposo maltratador de Nobuyo. Osamu y Nobuyo afirman que lo mataron en defensa propia y que después enterraron el cadáver; también se revela que Shota es un niño al que se llevaron de un automóvil cerrado con llave.

Como Osamu ya tiene antecedentes penales, Nobuyo asume la responsabilidad de haber enterrado a Hatsue, cobrado su pensión y cometido los demás delitos principales. Ella es condenada a prisión, mientras que Osamu no es encarcelado junto con ella. La familia de seis integrantes, formada por la relación de pareja, la acogida, la convivencia y los secretos compartidos, queda así separada por la fuerza.
El final
Shota es enviado a un centro de protección infantil y empieza a ir a la escuela, mientras que Lin regresa con sus padres biológicos. Más adelante, Osamu lleva a Shota a visitar a Nobuyo en prisión. Nobuyo le da la marca, el color y los datos de la matrícula del automóvil en el que encontraron al niño, con la esperanza de que estas pistas lo ayuden a buscar a sus padres biológicos.

Shota incumple las reglas del centro y pasa una noche en la casa de Osamu. Osamu admite que, cuando descubrieron a la familia, realmente se disponían a huir y dejaron a Shota en el hospital; también le dice que ya no puede considerarse su padre. Cuando se separan al día siguiente, Shota cuenta que se dejó atrapar a propósito por el personal de la tienda. Después de que el vehículo se aleja, Osamu corre detrás de él; Shota vuelve la mirada hacia Osamu y lo llama en voz baja «papá».

Después de que Yuri vuelve a su antiguo hogar, su madre biológica sigue dejándola sola fuera de la vivienda. La niña se queda detrás de la baranda del pasillo y mira a lo lejos; la película no vuelve a aclarar si podrá reencontrarse con la familia con la que vivió.
