Goedam 2
Diez leyendas urbanas mortales en espacios cotidianos: la trama completa e independiente de cada episodio, en el orden de exhibición, entre un túnel, un edificio de apartamentos, una clínica, una oficina y una sala de escape.
Título
Goedam 2
서울괴담
Año / Duración
2022 · 123 minutos
Género
Terror / Fantasía / Misterio
Dirección
Hong Won-ki
Guion
Gyeong Min-seon
Calificación
Reparto
Kim Do-yoon (como Gi-hoon), Lee Yeol-eum (como Soo-jin), Hoya (como Cheong-jae), Arin (como Ji-hyeon), Lee Soo-min (como Hye-yeon), Jung Won-chang (como Jeong-gyun), Exy (como la vecina), Seola (como Ji-hye), Lee Min-hyuk (como Jae-hoon), Lee Yeong-jin (como la jefa de Recursos Humanos), Seo Ji-soo (como Hyeon-joo), Shownu (como Jong-chan), Oh Ryoong (como el veterano), Juhaknyeon (como Noo-ri), Bong Jae-hyun (como Young-min), AleXa (como Se-ri)
Goedam 2 está dirigida por Hong Won-ki, se estrenó en cines de Corea del Sur el 27 de abril de 2022 y tiene una duración de 123 minutos. No es una serie, sino una película de formato antológico compuesta por diez leyendas urbanas independientes entre sí; Kim Do-yoon, Lee Yeol-eum, Hoya, Arin, Lee Soo-min, Exy, Seola, Lee Min-hyuk, Seo Ji-soo, Shownu, Juhaknyeon, Bong Jae-hyun y AleXa encabezan, entre otros, los distintos episodios.
Al 5 de agosto de 2026, la calificación en IMDb es de 5.0/10 (548 votos). En Rotten Tomatoes, la ficha aún no tiene reseñas de crítica y la puntuación de audiencia cuenta con menos de 50 votos, por lo que no se muestra un porcentaje confiable para citar. La recepción del público es bastante dividida: los comentarios positivos suelen destacar el ritmo de los episodios cortos, la atmósfera visual y la variedad de temas, mientras que las críticas apuntan sobre todo al desarrollo limitado de los personajes y a que algunos finales dependen de sustos repentinos.
Túnel: el secreto en el maletero

Gi-hoon conduce de madrugada cuando lo detienen en un control policial. Entrega su licencia para el interrogatorio y el oficial nota una abolladura en el parachoques; Gi-hoon logra salir del paso a duras penas y lo dejan continuar. Lo que en realidad lo pone nervioso es que lleva escondido en el maletero el cadáver de una mujer que atropelló con el auto.
Cuando se detiene a revisar, el cuerpo ya no está en el maletero: solo quedan marcas extrañas. Al volver al auto, la mujer muerta aparece cerca de él; la muerte que había ocultado regresa de forma sobrenatural, y Gi-hoon no logra salir con vida del túnel.
Vestido rojo: el regreso de quien cayó

Soo-jin asiste al funeral de su compañera de clase Eun-ji y se entera de que murió hace poco al caer de un edificio en circunstancias extrañas. Después de eso, empieza a ver repetidamente a una mujer de vestido rojo en el estacionamiento, el ascensor y los pasillos; ese rostro le recuerda a Ji-hwi, a quien ella, Eun-ji y otras compañeras marginaron en la secundaria. Otras excompañeras le cuentan a Soo-jin que Ji-hwi, en realidad, ya lleva tiempo muerta.
El fantasma de Ji-hwi finalmente alcanza a Soo-jin, la arrastra a un lugar alto y la arroja al vacío. Tras la muerte de Soo-jin por la caída, Ji-hwi va en busca de la siguiente persona que participó en el acoso; las muertes de Eun-ji y de Soo-jin resultan así parte de la misma cadena de venganza.
Gusanos dentales: detrás del dolor de muelas

El dentista Cheong-jae atiende a un paciente con un dolor de muelas muy fuerte. El examen de rutina no explica sus síntomas y, al profundizar en el tratamiento, Cheong-jae descubre en las encías y el fondo de la boca unos cuerpos extraños con forma de gusano que se mueven. No son parásitos comunes, y el estado del paciente empeora con rapidez a medida que avanza el tratamiento.
Cheong-jae intenta eliminar los parásitos, pero ya se han extendido hacia el interior. El paciente infectado muerde a Cheong-jae y a otras personas en la clínica, y quienes reciben las mordidas empiezan a atacar a los demás igual que él; al final, Cheong-jae también se transforma, y el tratamiento no logra detener el contagio.
Necromancia: traer de vuelta a la amiga muerta

Ji-hyeon no logra aceptar la muerte de su mejor amiga, Hye-yeon. Siguiendo un pacto que habían hecho antes, realiza en un espacio cerrado un ritual de «necromancia» con la esperanza de traerla de vuelta. Al principio, una voz y una silueta familiares parecen confirmar que el ritual funcionó, y eso hace que baje la guardia.
El ritual sí trae de vuelta a Hye-yeon, pero ella no se queda tranquilamente como la amiga que era antes. Ji-hyeon lee entonces el último paso que había quedado oculto: quien regresa debe devorar a quien lo invocó para recuperar la vida. Hye-yeon ataca y devora a Ji-hyeon, y así se completa el ritual; al final, Hye-yeon renace con el rostro de Ji-hyeon, y la promesa de «estar juntas para siempre» se cumple mediante la devoración y la sustitución.
Ruido entre pisos: el vecino detrás de la pared

Jeong-gyun se muda a un apartamento de precio razonable y, noche tras noche, escucha golpes, roces y voces. Cree que el ruido viene del apartamento vecino, y al golpear la pared para responder termina conociendo a una mujer que vive cerca. Los dos se van familiarizando poco a poco, y Jeong-gyun llega a creer que por fin dio con el origen del ruido.
Llega la hora de la cita y la mujer no aparece. Jeong-gyun entra al apartamento vecino a investigar y descubre que siempre ha estado vacío; al volver al suyo, arranca la pared de donde salían los golpes y encuentra dentro los dos cuerpos de una pareja de recién casados desaparecida. Cuando el espacio dentro de la pared empieza a transformarse, él también es arrastrado hacia un lugar que no debería existir; el ruido de todo este tiempo venía de los muertos detrás de la pared.
Mueble de segunda mano: el inquilino del armario

Ji-hye, que vive sola, recibe un armario de segunda mano de origen incierto. Después de que se lo entregan, no deja de oír pequeños ruidos en la puerta del mueble y en el cuarto, y entre el sueño y la vigilia llega a ver siluetas. Por un momento cree que el armario tiene un fantasma pegado, pero no se deshace de él de inmediato.
Por la noche, una persona viva sale gateando del armario, lo que demuestra que no todo era fenómeno paranormal. Ji-hye se resiste con todas sus fuerzas, logra librarse por un momento del intruso y llama a la policía, pero abandona su escondite antes de que lleguen; apenas cree que va a escapar, una mano que sale de debajo de la cama vuelve a atraparla. El mueble de segunda mano termina siendo la vía por la que el intruso entra en la vida de quien vive sola.
Matrimonio: contratando a un novio para una muerta

Jae-hoon va a una entrevista de trabajo en una empresa. La jefa de Recursos Humanos no le pregunta tanto por sus capacidades y su experiencia, sino que le pide su hora de nacimiento, los caracteres chinos de su nombre y datos de su familia, y además lo hace llenar unos documentos con tinta roja. Aunque algo incómodo, Jae-hoon completa todos los trámites con tal de conseguir el puesto.
Más tarde descubre que los demás candidatos tienen condiciones de nacimiento iguales o muy parecidas a las suyas: lo que en verdad busca esta selección no es un empleado, sino un hombre adecuado para casarse con la hija fallecida de un directivo de la empresa. Los documentos y el ritual convierten a Jae-hoon en el candidato para una boda con una muerta; cuando despierta, ya está atado en el lugar de la ceremonia, junto a la novia difunta que le han preparado. Lo que parecía una oferta de trabajo resulta ser, en realidad, un compromiso matrimonial del que no puede salir.
Robo de rostro: cuando el filtro se convierte en herida

Hyeon-joo, que trabaja en una tienda de cosméticos, sueña con convertirse en influencer, pero nunca termina de conseguir seguidores ni propuestas de colaboración. Cuida su imagen con filtros, retoques y maquillaje, y no deja de comparar su rostro con los de las caras más populares; a medida que la envidia se vuelve obsesión, empieza a ver imágenes extrañas al tomar y editar sus fotos.
Al principio, el cambio solo existe en la pantalla, pero después aparece también en su piel real. Cuando Hyeon-joo intenta detenerse, el rostro del espejo y el de la cámara ya no coinciden; sus mejillas empiezan a agrietarse y desprenderse, y una mano dentro del teléfono sigue desgarrando el rostro que ella trata de proteger. Al final, se convierte en víctima de su propia obsesión por la perfección física.
Maniquíes: uno de más

Jong-chan empieza a trabajar en una bodega de maniquíes, y el veterano le cuenta que el número de piezas casi nunca cuadra, y que cuando sobra alguno puede ser porque se coló algo distinto entre ellos. Jong-chan no le da importancia al principio, hasta que una figura de movimientos rígidos y rostro liso como el plástico aparece en su camino de vuelta a casa. Al buscar información en internet, encuentra una advertencia: si te cruzas con una de esas figuras, no debes mirarla a los ojos, hay que fingir que no la has visto.
Al día siguiente, la figura empieza a perseguir a Jong-chan. Durante la huida y el enfrentamiento logra deshacerse de ella por un momento, pero pronto nota que su cuerpo va perdiendo la textura de una persona viva; al final, el extraño hombre que fabrica estas figuras lo convierte en un nuevo maniquí. El descuadre en el número de piezas del que hablaba el veterano corresponde así a otra víctima más transformada.
El final

En el último episodio, «Sala de escape», Noo-ri, Young-min y Se-ri reciben la invitación a un reto con una gran recompensa en efectivo: basta con entrar a la sala indicada y completar la prueba para llevarse el dinero. Los tres ven la invitación como una aventura que puede generarles vistas y seguidores; después de revisar las reglas frente a la pantalla, entran al lugar, pero pronto descubren que las cerraduras, las jaulas de metal y los mecanismos del cuarto no son una simple escenografía de juego.
Los tres deciden separarse para buscar pistas. Young-min y Se-ri quedan atrapados, uno tras otro, en la jaula de metal y en un espacio cerrado, mientras Noo-ri sigue buscando el dinero y una salida. A medida que las puertas se van abriendo, encuentran huellas de rituales, cadáveres y objetos que dejaron víctimas anteriores, y terminan por entender que los organizadores nunca pensaron dejar salir con vida a los participantes.

Noo-ri, al ver que sus compañeros van quedando atrapados uno tras otro, sigue pensando en el dinero e incluso planea llevárselo él solo, pero en el cuarto del ritual algo desconocido lo ataca y se lo lleva a rastras. Young-min y Se-ri no logran escapar, y Noo-ri tampoco; la película termina con los tres retadores sin conseguir salir con vida.