Pandora
Un terremoto sume a una antigua central nuclear en una crisis en cadena: un repaso completo de la falla del sistema de enfriamiento, el encubrimiento del accidente, la huida de los habitantes y el regreso de los trabajadores para impedir un segundo desastre en Pandora
Título
Pandora
판도라
Año / Duración
2016 · 136 minutos
Género
Acción / Thriller / Catástrofes
Dirección
Park Jeong-woo
Guion
Park Jeong-woo
Calificación
Reparto
Kim Nam-gil (como Kang Jae-hyeok), Kim Joo-Hyun (como Yeon-joo), Jung Jin-young (como Park Pyeong-seop), Kim Young Ae (como la señora Seok), Moon Jeong-Hee (como Jeong-hye)
Pandora (판도라) es una película surcoreana de catástrofes escrita y dirigida por Park Jeong-woo, protagonizada por Kim Nam-gil, Kim Joo-Hyun, Jung Jin-young, Kim Young Ae y Moon Jeong-Hee. Se estrenó en Corea del Sur el 7 de diciembre de 2016, dura 136 minutos y narra el accidente de una central nuclear provocado por un terremoto y las labores de rescate posteriores.
Al 3 de octubre de 2026, la película tiene una puntuación de 6.7 en IMDb, basada en 9 774 valoraciones. Esta puntuación de los usuarios supera los seis puntos y refleja una recepción en general favorable.
El pueblo, la familia y la antigua central nuclear
Kang Jae-hyeok vive en un pueblo cercano a la central nuclear de Hanbyul junto con su madre, la señora Seok; su cuñada viuda, Jeong-hye; y su sobrino Min-jae. Su padre y su hermano murieron años atrás en accidentes en la central, pero él todavía trabaja allí en mantenimiento. El empleo del pueblo está estrechamente ligado a la planta. Jae-hyeok quiere marcharse para ganar dinero en un barco pesquero, pero tanto su madre como Yeon-joo, su novia y amiga desde la infancia, se oponen a que se vaya lejos.

Los equipos de la central ya están deteriorados y, fuera de ella, hay continuas protestas que exigen detener su funcionamiento. Para los habitantes, la planta ofrece empleo, pero también contribuye al declive gradual de la pesca, la agricultura y el turismo. Jae-hyeok y sus compañeros saben que hay muchos problemas dentro de la central, aunque no tienen más opción que seguir trabajando en ese sistema.
Las advertencias de seguridad son desoídas
Park Pyeong-seop, responsable de la tecnología y la seguridad, exige de manera constante una inspección integral y la parada del reactor para realizar reparaciones. Él y sus compañeros reúnen información sobre fallas y riesgos, pero la nueva administración teme que detener las operaciones deje al descubierto años de negligencia y afecte la continuidad de la planta, por lo que rechaza su recomendación.

Las advertencias de Pyeong-seop tampoco logran que se detenga la planta cuando llegan al gobierno. El presidente Kang Seok-ho no recibe a tiempo toda la información sobre los riesgos, y sus decisiones más importantes están condicionadas en la práctica por el primer ministro y otros funcionarios. La central sigue funcionando sin un plan de emergencia adecuado, y el personal tampoco está plenamente preparado para un accidente de gran magnitud.

El terremoto inutiliza el sistema de enfriamiento
Un terremoto de magnitud 6.1 sacude de repente el pueblo y la central nuclear. El movimiento daña el sistema de enfriamiento, comienza a filtrarse agua radiactiva del circuito y la temperatura y la presión del reactor siguen aumentando. Los trabajadores intentan controlar los equipos, pero las tuberías y las válvulas deterioradas fallan una tras otra, mientras los superiores vuelven a demorar las medidas propuestas por Pyeong-seop.
Dentro del gobierno se debate repetidamente entre liberar la presión y evacuar a la población. La descarga directa llevaría material radiactivo al aire, mientras que una evacuación masiva haría público el accidente y provocaría caos. Cuando las autoridades finalmente deciden evacuar primero a quienes viven cerca de la central, las carreteras de salida ya están bloqueadas por vehículos.

El rescate dentro de la central tras la explosión
El edificio del reactor explota antes de que pueda liberarse la presión, y muchos trabajadores quedan atrapados por la onda expansiva y el derrumbe de las estructuras. Jae-hyeok no evacúa de inmediato, sino que busca a sus compañeros entre los escombros y el humo. Saca a Gil-seop y a otros de la zona de peligro, pero también queda expuesto a niveles elevados de radiación.

Los trabajadores rescatados presentan quemaduras, vómitos con sangre y otros síntomas de exposición aguda a la radiación, y el puesto médico provisional pronto se llena de heridos. Al principio Jae-hyeok todavía puede moverse, pero después también recibe tratamiento cuando su estado empeora. Los bomberos, mientras tanto, siguen acercándose a la central para rociarla con agua y enfriarla, lo que expone a más rescatistas a la radiación.
El bloqueo informativo y la huida de los habitantes
Los habitantes son concentrados en un albergue provisional no muy lejos de la central. No se revela la magnitud del accidente, las comunicaciones en el lugar sufren interferencias y las salidas están controladas. La señora Seok, Jeong-hye y Min-jae no saben si Jae-hyeok sigue con vida y solo pueden esperar noticias entre la multitud sumida en el caos.

Yeon-joo confirma con personal de la central que el reactor ha explotado y se lo comunica a los demás habitantes. Al darse cuenta de que permanecer allí es todavía más peligroso, la gente rompe el cerco, encuentra vehículos y abandona el albergue. Yeon-joo evacúa junto con la familia de Jae-hyeok, mientras continúa buscando noticias sobre los heridos y los trabajadores de la planta.

Aparece otra grieta tras el enfriamiento con agua de mar
Cuando ya no es posible seguir ocultando el accidente, el presidente se libera del control del primer ministro y autoriza el uso de agua de mar para enfriar el reactor. La decisión supone abandonar por completo la unidad afectada, pero logra contener temporalmente la temperatura del reactor. Acto seguido, los bomberos y los técnicos descubren que sigue creciendo una grieta en la zona subterránea donde se almacena el combustible gastado.
Si la piscina de almacenamiento pierde el agua de enfriamiento, las barras de combustible gastado quedan expuestas y se sobrecalientan, lo que causa un desastre radiactivo mayor que la primera explosión. Tras evaluar los riesgos del lugar, los ingenieros militares se niegan a entrar; los equipos de rescate convencionales tampoco tienen experiencia con esos equipos ni con la estructura de las instalaciones.

El llamado del presidente y el regreso de los trabajadores
El presidente revela la crisis en un discurso televisado y pide a los trabajadores que conocen la estructura de la central que regresen voluntariamente para reparar la grieta. Los sobrevivientes que están en el puesto médico provisional ya han presenciado las muertes y lesiones de sus compañeros, y saben que volver significa exponerse aún más a la radiación. Aun así, Gil-seop decide regresar y convence a Jae-hyeok de que lo acompañe para completar la última intervención.
Jae-hyeok está muy enojado porque el gobierno ha ignorado durante años los problemas de seguridad, pero sabe que, si la grieta sigue creciendo, su madre, su cuñada, su sobrino y Yeon-joo, que están evacuando la zona, no podrán salir del área afectada. Antes de subir al vehículo, habla por teléfono con Yeon-joo y luego regresa a la central junto con los demás trabajadores.

El plan de demolición tras fracasar la reparación
Los trabajadores se ponen equipos protectores herméticos y entran en la zona subterránea para intentar sellar la grieta de la piscina de almacenamiento. Durante las obras, la abertura sigue creciendo, el plan original de reparación deja de servir y el personal recibe la orden de retirarse. Jae-hyeok propone otra solución: aislar la zona afectada y volar la estructura de almacenamiento para que las barras de combustible caigan al espacio inundado que hay debajo y este se convierta en una nueva piscina de enfriamiento.
La detonación y el cierre de la puerta deben realizarse al mismo tiempo, de modo que la persona que se quede dentro para manipular los explosivos no podrá evacuar con los demás. Jae-hyeok sabe manejar explosivos y la radiación que ya ha recibido ha deteriorado gravemente su salud, así que decide quedarse. Los demás trabajadores salen y terminan de sellar la puerta desde el exterior.

El final
Jae-hyeok, solo dentro de las instalaciones, se comunica con el exterior mediante la cámara de su casco. Se despide de la señora Seok, Jeong-hye, Min-jae y Yeon-joo, mientras su familia y los habitantes evacuados ven su último mensaje en las imágenes transmitidas. Jae-hyeok no abandona el punto de detonación y sigue esperando a que los demás trabajadores lleguen a una distancia segura.

Cuando confirma que la evacuación ha terminado, Jae-hyeok detona los explosivos. La explosión hace que las barras de combustible gastado caigan en la zona inundada inferior e impide que la grieta de la piscina de almacenamiento provoque un accidente más grave. Jae-hyeok muere dentro de la central, se evita un segundo desastre nuclear y su familia y los demás habitantes pueden seguir alejándose de la zona del accidente.