On the Street
Una torpe invitación a actuar en una película enlaza los desencuentros de Shimokitazawa: recorrido completo por la ruptura, el rodaje, los malentendidos y el reencuentro de On the Street
Título
On the Street
街の上で
Año / Duración
2019 · 130 minutos
Género
Drama / Romance
Dirección
Rikiya Imaizumi
Guion
Rikiya Imaizumi, Hiroyuki Ohashi
Calificación
Reparto
Ryûya Wakaba (como Aoi Arakawa), Moeka Hoshi (como Yuki Kawase), Kotone Furukawa (como Fuyuko Tanabe), Minori Hagiwara (como Machiko Takahashi), Seina Nakata (como Iha Jojo), Ryō Narita (como Takeshi Mamiya)
On the Street es una película dramática japonesa dirigida por Rikiya Imaizumi, quien además firma el guion junto a Hiroyuki Ohashi, y está protagonizada por Ryûya Wakaba, Moeka Hoshi, Kotone Furukawa, Minori Hagiwara, Seina Nakata y Ryō Narita. La película se estrenó el 13 de octubre de 2019 en el Festival de Cine de Shimokitazawa, llegó a los cines japoneses el 9 de abril de 2021 y dura 130 minutos.
Hasta el 6 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 7.1 en IMDb, con 535 votos. La puntuación supera el siete y la recepción general es más bien positiva; en Rotten Tomatoes existe una ficha correspondiente, pero la calificación de la crítica está vacía y el público no registra ningún voto, por lo que no se incluye en la comparación de puntuaciones.
La ruptura el día del cumpleaños
Aoi Arakawa trabaja en una tienda de ropa vintage del barrio tokiota de Shimokitazawa y su vida transcurre casi por completo entre la tienda, una librería de viejo, un bar y las salas de conciertos. El día del cumpleaños de su novia, Yuki Kawase, le prepara un pastel, pero ella le confiesa que le gusta otra persona y le propone romper. Aoi no quiere terminar la relación; Yuki insiste en irse, y el pastel de los dos se queda en el refrigerador.

Al día siguiente, Aoi ve en la tienda a un hombre y dos mujeres hablando de sus sentimientos. Él le pide a su exnovia que lo acompañe a elegir la ropa que se pondrá para declararse a otra mujer; la exnovia le dice que todavía lo quiere, pero él solo se compromete a pensar en volver con ella si la declaración fracasa. Aoi intenta intervenir varias veces y al final no le queda más que presenciar esa conversación incómoda.

El concierto, la librería de viejo y un comentario fuera de lugar
Tras la ruptura, Aoi sigue con la rutina de siempre. Va a un concierto en vivo y se fija en una mujer que llora. Al terminar, ella consigue un cigarro también para Aoi, que no tiene ninguno, y los dos fuman juntos; sin embargo, la mujer se dirige enseguida hacia unos conocidos suyos y ese breve encuentro no llega a nada. Después Aoi pasa por el bar al que suele ir: el dueño ya sabe por Yuki que han roto e incluso sabe de quién se ha enamorado ella, pero no le dice el nombre a Aoi.
De la librería de viejo que Aoi frecuenta se encarga Fuyuko Tanabe. Fuyuko le pregunta por la época en que componía canciones y, cuando Aoi termina de contar su pasado, es él quien insiste en preguntarle a ella por su relación con Kawabe, el difunto dueño anterior del local. La pregunta toca un asunto privado que Fuyuko no quiere hacer público y ella se enoja. Solo después de marcharse, Aoi comprende que ha tomado una conversación cualquiera por una ocasión para intercambiar secretos.

La invitación de Machiko a su película
Machiko Takahashi, estudiante de una escuela superior de bellas artes, llega a la tienda de ropa vintage para invitar a Aoi a actuar en su película de graduación. Le cuenta que lo ha visto muchas veces leyendo en la tienda, que le parece adecuado para uno de los personajes, y le deja el guion. Aoi no tiene experiencia como actor y en un principio quiere negarse, pero los habituales del bar interpretan la invitación como una muestra de interés especial de Machiko hacia él y el dueño también lo anima a intentarlo, así que Aoi acepta participar.

Antes de que empiece el rodaje, Aoi vuelve a la librería de viejo para disculparse con Fuyuko. Ella acepta las disculpas y lo ayuda a grabar un ensayo con una cámara de video para que se vea a sí mismo frente al objetivo. Aoi también escucha de su boca más cosas sobre Kawabe, y los dos retoman el trato de antes. Aoi lee el guion a solas y practica los movimientos para afrontar su primer rodaje formal.

El fracaso ante la cámara y la invitación al terminar la fiesta
El día del rodaje, Aoi se encuentra en la zona de descanso con el actor Takeshi Mamiya. Mamiya ha actuado en la telenovela matinal que le gusta a Yuki, y Aoi se siente entre sorprendido y cohibido; en ese momento solo sabe que Yuki es admiradora de Mamiya, no que entre ellos ya existe una relación personal. Cuando por fin está frente a la cámara, Aoi no logra hacer los movimientos con naturalidad y, toma tras toma, no alcanza lo que Machiko le pide. Al terminar la jornada, Aoi sigue sin saber si sus escenas quedarán en la versión final.
Aun así, Aoi va a la cena del equipo. Durante la comida, Machiko discute con un miembro del equipo que le hace observaciones, y Aoi se queda sentado aparte. Iha Jojo, la encargada de vestuario, se acerca a su lado y los dos hablan de las relaciones que se rompen y se rehacen una y otra vez dentro del equipo. Cuando el grupo se dispone a seguir la fiesta en otro lugar, Aoi se marcha discretamente; Iha sale detrás de él y lo invita a acompañarla a un sitio donde se sienta más a gusto.

Una noche en casa de Iha y un malentendido en la calle
El sitio del que habla Iha es su propia casa. Aoi se sienta al principio con cierta rigidez y después los dos se ponen a hablar de sus historias amorosas. Aoi cuenta que Yuki fue su primera novia y que, aunque ella lo dejó, todavía no la ha superado; Iha dice que ha tenido tres relaciones, que sigue pensando en su segundo novio y que mantiene un vínculo de límites confusos con el tercero, que no le gusta tanto. Cuanto más hablan, más francos se vuelven; al final acuerdan ser amigos y se van a dormir por separado, sin que pase nada más entre ellos.

Mientras tanto, la relación entre Yuki y Mamiya también se rompe. Yuki se da cuenta de que, cuando está con Mamiya, sigue pensando en Aoi, y acude al dueño del bar en busca de ayuda. A la mañana siguiente, el tercer novio del que hablaba Iha llega a la casa; Aoi reconoce en él al mismo Mamiya que vio durante el rodaje. Mamiya, al ver que Aoi e Iha salen juntos, da media vuelta y se va. Iha acompaña entonces a Aoi hasta la calle y, mientras caminan, los dos comentan la situación incómoda que acaba de producirse.

Poco después, Aoi e Iha se topan con Yuki y el dueño del bar. Yuki quería reconciliarse con Aoi, pero toma a Iha por la nueva novia de él y además afirma que Aoi llegó a levantarle la mano. Iha explica, en lugar de Aoi, que no sabe defenderse, que él sigue queriendo a Yuki. Mamiya vuelve a alcanzarlos y le entrega a Aoi la llave de la casa de Iha, pidiéndole que la cuide. A esas alturas, Mamiya es a la vez la persona con la que Yuki salió después de dejar a Aoi y el tercer novio con el que Iha no ha cortado del todo; varias relaciones quedan al descubierto al mismo tiempo y el malentendido se vuelve aún más enredado.


El final
Aoi vuelve a casa, toma la guitarra y canta una de las canciones que escribió tiempo atrás. Poco después, Mamiya llega a casa de Aoi acompañado de Yuki, le dice que ella lo ha rechazado y se marcha solo. Aoi le pide a Yuki que vaya tras Mamiya, pero ella le deja claro que la persona a la que de verdad quiere volver es él. La relación de los dos empieza así de nuevo.

La película de graduación de Machiko se termina y se proyecta. Fuyuko va a verla expresamente y descubre que, en efecto, han cortado todas las escenas de Aoi, así que le reclama a Machiko en persona por qué no conservó su actuación. Iha se encuentra allí con Fuyuko y se presenta como amiga de Aoi. Más tarde, Iha no asiste a la reunión del equipo, sino que va a la tienda de ropa vintage a ver a Aoi; no le cuenta que sus escenas fueron eliminadas y solo le dice que se lo puede ver en la versión final, para que la próxima vez vaya a verla él mismo.
Cuando Aoi llega a casa, Yuki ya lo está esperando. Los dos sacan del refrigerador el pastel de cumpleaños que quedó allí el día de la ruptura. Aunque no saben si se ha echado a perder, lo prueban juntos y, al comprobar que todavía se puede comer, se echan a reír.
