Greenhouse
Un accidente en el baño empuja a una cuidadora hacia una mentira que no deja de crecer: recorrido completo por cómo Moon-jeong oculta la muerte de Hwa-ok, hace que su madre suplante a la fallecida y llega al trágico final del incendio del invernadero
Título
Greenhouse
비닐하우스
Año / Duración
2022 · 100 minutos
Género
Drama / Thriller / Crimen
Dirección
Lee Sol-hui
Guion
Lee Sol-hui
Calificación
Reparto
Kim Seo-hyeong (como Moon-jeong), Yang Jae-seong (como Tae-kang), Shin Yun-sook (como Hwa-ok), Won Mi-won (como Choon-hwa), Ahn So-yo (como Soon-nam), Nam Yeon-woo (como Kyeong-il)
Premios
27.ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan: Premio CGV, Premio Watcha y Premio Aurora Media; Kim Seo-hyeong, mejor actriz en la 59.ª edición de los Premios Grand Bell
Greenhouse es un thriller dramático surcoreano escrito y dirigido por Lee Sol-hui, y también el primer largometraje de la realizadora. La protagonizan Kim Seo-hyeong, Yang Jae-seong, Shin Yun-sook, Won Mi-won, Ahn So-yo y Nam Yeon-woo; se presenta en 2022 en el Festival Internacional de Cine de Busan, se estrena en Corea del Sur el 26 de julio de 2023 y dura 100 minutos.
Hasta el 21 de agosto de 2026, la película tiene una calificación de 6.2 en IMDb, con 191 votos. En la 27.ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan obtiene el Premio CGV, el Premio Watcha y el Premio Aurora Media, y Kim Seo-hyeong recibe después por este papel el premio a la mejor actriz en la 59.ª edición de los Premios Grand Bell. Los comentarios públicos destacan sobre todo el trabajo del reparto, el realismo con que se retratan los cuidados y las dificultades de vivienda, y la tensión que se va cerrando después del accidente; otras opiniones consideran que el relato elíptico de la última parte obliga al espectador a completar por su cuenta la conexión entre lo que hacen los personajes.
Lo que sigue contiene la trama completa y el final.
La cuidadora que vive en un invernadero de plástico
Después de divorciarse, Moon-jeong vive sola en un invernadero de plástico acondicionado como vivienda. Su madre, Choon-hwa, está internada en una residencia por un deterioro cognitivo grave, y su hijo Jung-woo está encerrado en un centro de detención juvenil. Moon-jeong no deja de buscar vivienda y de ahorrar con la esperanza de mudarse con Jung-woo a un alquiler normal cuando él salga, pero en las visitas el chico no muestra ningún entusiasmo por ese plan.

Moon-jeong tiene además conductas autolesivas que no logra controlar y se golpea una y otra vez la cara y la cabeza. Como no puede pagar una terapia individual, acude a un grupo de tratamiento gratuito para personas que se autolesionan e intenta ocuparse de su propio problema sin dejar de trabajar.

Soon-nam, del grupo de tratamiento
En el grupo, Moon-jeong conoce a una mujer joven, Soon-nam. Tras la muerte de su abuela, Soon-nam se queda sin la persona que la cuidaba y vive en casa de Kyeong-il, donde sufre de forma continua su control y su maltrato. No quiere volver a una institución y teme quedarse sin ningún sitio adonde ir si lo denuncia. Después de un enfrentamiento, Moon-jeong deja que Soon-nam pase la noche en el invernadero y le da la clave de la cerradura.

Soon-nam no tarda en ver a Moon-jeong como alguien en quien apoyarse y le propone vivir en el futuro con ella y con Jung-woo. Moon-jeong siente compasión por ella, pero no está en condiciones de hacerse cargo de otra persona y rechaza la petición. Quien dirige el grupo de tratamiento también le advierte de que las emociones y la conducta de apego de Soon-nam son inestables. Al mismo tiempo, Moon-jeong sigue manteniendo un trato privado con Kyeong-il, lo que vuelve aún más complicada su relación con Soon-nam.

El matrimonio de Tae-kang y el trabajo que está a punto de acabarse
El grueso de los ingresos de Moon-jeong viene de cuidar al matrimonio de ancianos que forman Tae-kang y Hwa-ok. Tae-kang tiene la vista muy dañada y la trata con amabilidad y confianza; Hwa-ok padece demencia, sospecha a menudo que Moon-jeong quiere hacerle daño y se resiste y la ataca durante los cuidados. Aun así, Moon-jeong se encarga de la comida, la limpieza y el día a día de los dos, y poco a poco se convierte en un miembro fijo de esa casa.


Poco después le comunican a Tae-kang que él también presenta los primeros signos de alzhéimer. No quiere contarles su estado a sus hijos, que viven en el extranjero, y empieza a plantearse ingresar con Hwa-ok en una residencia, lo que significa que Moon-jeong perderá pronto ese trabajo. Como sabe que a ella le preocupa el depósito del alquiler, Tae-kang le promete una cantidad de dinero, y en una ocasión, acompañado por Moon-jeong, va hasta un descampado para volver a agarrar un volante.

El accidente en el baño y la llamada del hijo
El día en que Tae-kang sale a ver a un amigo, Moon-jeong baña sola a Hwa-ok. Hwa-ok se resiste de pronto con violencia y la ataca, y Moon-jeong la aparta de un empujón en medio del forcejeo. Hwa-ok cae, se golpea la cabeza y queda tendida en el baño sin moverse.

Moon-jeong toma el teléfono para llamar a emergencias, pero justo entonces recibe una llamada de Jung-woo. El chico, que antes no quería vivir con ella, cambia de idea y le dice que al salir del centro de menores quiere volver con su madre. Moon-jeong teme que el accidente le cueste el trabajo, el depósito y la oportunidad de rehacer su vida con su hijo, y al final no llega a dar el aviso. Cuando Tae-kang vuelve a casa antes de lo previsto, ella se aprovecha de que él no ve y de que ese día ha bebido para esconder de momento el cuerpo de Hwa-ok y, con el auto prestado de Tae-kang, lo traslada al invernadero y lo encierra en el armario.

La madre en el lugar de la muerta
El cuerpo se puede esconder, pero la desaparición de Hwa-ok no se puede ocultar mucho tiempo. Moon-jeong saca a su madre, Choon-hwa, de la residencia y la sienta en casa de Tae-kang para que se haga pasar por Hwa-ok. El invernadero deja de ser el alojamiento provisional en el que ella esperaba una vida nueva y se convierte en el lugar donde se guarda un cadáver.

Tae-kang nota enseguida, por la voz, por el cuerpo y por las reacciones, que la persona que tiene al lado no parece su esposa. Le pide a su amigo Hee-seok que lo compruebe, pero este atribuye sus dudas al deterioro cognitivo que Tae-kang está desarrollando. Moon-jeong refuerza una y otra vez esa explicación. Tae-kang deja así de fiarse de sus sentidos y cree por error que su estado ya es tan grave que no reconoce a la mujer con la que lleva tantos años.

La mentira se vuelve contra ella
Soon-nam sigue sufriendo daño al lado de Kyeong-il. Moon-jeong ya le ha aconsejado que no siga aguantando y en el grupo de tratamiento también le ha hablado de librarse de quien la maltrata. Más adelante, cuando Kyeong-il intenta abusar de ella otra vez, Soon-nam saca una cuchilla y responde; la película muestra cómo se prepara para hacerlo y cómo Kyeong-il resulta atacado, pero no aclara si él muere después.


Por otro lado, Tae-kang se convence de que su enfermedad ya no tiene vuelta atrás. Teme que Hwa-ok y él acaben siendo una carga para sus hijos, graba un video de despedida para la familia, le entrega a Moon-jeong el depósito de la vivienda que le ha prometido y se prepara para poner fin a su vida junto con la de su esposa. Estrangula a Choon-hwa creyendo que es Hwa-ok; los sonidos que ella emite le hacen percibir por un momento que algo no encaja, pero al final también toma ese desajuste por su propio deterioro cognitivo. Después de la muerte de Choon-hwa, Tae-kang se ahorca en el baño. La mentira con la que Moon-jeong intercambia a Hwa-ok y a Choon-hwa provoca así, de manera directa, la muerte de su madre.
El final
Con el dinero en la mano, Moon-jeong consigue por fin alquilar una casa nueva, pero Jung-woo sale del centro de menores un día antes de lo acordado. En lugar de avisar a su madre, llega al invernadero con varios compañeros para beber allí dentro. Los chicos descubren el armario cerrado con llave e intentan abrirlo; al oír que Moon-jeong vuelve, se esconden dentro del invernadero y no dejan que ella los vea.

Moon-jeong ya ha decidido eliminar el cuerpo de Hwa-ok y las pruebas que quedan en su antigua vivienda. Como no sabe que Jung-woo y sus compañeros siguen dentro, rocía combustible en el invernadero y le prende fuego. Las llamas rodean el edificio enseguida y Moon-jeong se queda fuera, mirando el lugar donde ha vivido. La película termina ahí: no muestra si los chicos logran escapar o mueren dentro, ni cuenta si más tarde investigan a Moon-jeong; el final se detiene de forma expresa en el momento en que ella todavía no ha descubierto que su hijo está en el incendio.
