Dead Silence
Un cazador de demonios vuelve a su aldea para averiguar la verdad sobre el sacrificio de su esposa: un repaso completo de Dead Silence, del hanba a la familia de demonios zorro, Qing Shi y la conspiración de San Lang
Título
Dead Silence
Año / Duración
2023 · 98 minutos
Género
Drama / Acción / Fantasía / Época
Dirección
Xu Feiqing
Guion
Shang Jinzhe, Xu Feiqing
Calificación
Reparto
Sun Qiheng, Wang Yiyi, Lian Sai, Ding Li, Li Ming, Shu Yaoxuan, Gu Wanjing
Obra original
La colección de relatos en chino clásico Zi Bu Yu, de Yuan Mei
Dead Silence es una película china de época y temática sobrenatural dirigida por Xu Feiqing y escrita por Shang Jinzhe y Xu Feiqing, adaptada de la colección de relatos en chino clásico Zi Bu Yu, de Yuan Mei, e interpretada por Sun Qiheng, Wang Yiyi, Lian Sai, Ding Li, Li Ming, Shu Yaoxuan y Gu Wanjing. Se estrenó en la plataforma iQiyi el 19 de septiembre de 2023 y dura 98 minutos.
Hasta el 19 de septiembre de 2026 no se han encontrado calificaciones públicas en IMDb ni en Rotten Tomatoes que puedan asociarse de forma fiable a esta película, por lo que no se indican cifras. La conversación pública se centra sobre todo en la dirección artística de lo sobrenatural, en el diseño de la acción y en el planteamiento de una historia en la que humanos y demonios no equivalen por naturaleza al bien y al mal.
La casa de la comadreja y el vigilante nocturno de la lanza rota
En plena noche, Lu Li, un vigilante nocturno errante, se hace pasar por un caminante hambriento y le pide comida a una mujer que va por el camino de la montaña. Ella lo lleva hasta su casa, lo deja dentro con sus dos hijos y sale a preparar algo de comer. Lu Li ya se ha dado cuenta de que esa familia no es humana; cuando la mujer regresa, él ya ha matado a los dos pequeños demonios. Ella revela entonces su verdadero rostro de demonio comadreja y pelea con él, mientras de una canasta volcada asoman los restos de un niño humano, prueba de que la familia se alimentaba de personas. Lu Li acaba con ella.

Lu Li solo lleva media lanza y lo acompaña un burro que en realidad es una bestia sobrenatural transformada. Antes fue herrero en la aldea de los She; después de que los aldeanos arrojaran a su esposa al fuego como sacrificio, perdió la razón y, errando por los descampados, se encontró con Bai Ran, un viejo vigilante nocturno. Bai Ran lo aceptó como discípulo con la condición de que renunciara a todo apego a la hora de matar demonios; como después de siete años de entrenamiento Lu Li seguía sin desprenderse de sus sentimientos, el maestro le partió la lanza y lo dejó viajar solo.

Durante el camino, Lu Li se hospeda en casa de un matrimonio de ancianos y descubre a un pequeño demonio de fuego que ha recibido la orden de incendiarla. En lugar de eliminar a ese espíritu que solo cumple un encargo, lo convence de retrasar el incendio hasta el amanecer y después se lleva a los ancianos fuera de la casa. La vivienda arde igualmente a la hora fijada, pero los dos ancianos conservan la vida. Lu Li también deja escapar a una zorra pequeña que todavía no se ha convertido en demonio, lo que muestra que no está dispuesto a matar a alguien solo por no ser humano.
El regreso a la aldea de los She siete años después
Lu Li se cruza con otro vigilante nocturno, Heng Xu. San Lang, el administrador de la aldea de los She, le ha encargado a Heng Xu eliminar al hanba, el demonio de la sequía al que se atribuyen la falta de lluvia y el rapto de varios niños. Lu Li no quiere volver al lugar donde vivió, pero teme que Heng Xu no pueda con el encargo él solo, así que cruza el río con él y entra en la aldea. Por el camino ve a los hambrientos recogiendo grano al pie de un supuesto árbol sagrado y descubre que alguien reparte esa ayuda en secreto, amparándose en el nombre del árbol.

Cuando el hanba reaparece, los aldeanos están persiguiendo a una banda de saqueadores, y Heng Xu y Lu Li se internan en el bosque tras la criatura. Los dos la atacan desde direcciones distintas y matan a ese ser reseco y muy veloz. Poco después truena y por fin llueve sobre la aldea. Heng Xu corre a cobrarle la recompensa a San Lang, mientras que Lu Li oculta que vivió allí y se instala provisionalmente en la vieja herrería que fue su casa.

En la vieja casa vive un demonio rata. El demonio reconoce a Lu Li y le cuenta que durante todos esos años le ha cuidado la vivienda y que también echó las suertes para su esposa, de modo que sabe que ella no era la estrella funesta que trajo la desgracia. Cuando quiere revelar lo que oculta, el augurio le sale pésimo y solo se atreve a advertirle a Lu Li que se marche. Así Lu Li confirma que la muerte de su esposa no fue tan sencilla como los aldeanos afirmaron entonces.
La matanza de la familia de Hu Weng a manos de Heng Xu
Hu Weng, un demonio zorro, manda invitar a los dos vigilantes nocturnos a un banquete. Hu Weng admite que toda su familia son demonios zorro, pero explica que llevan años viviendo a las afueras de la aldea sin haberle hecho daño a nadie; durante la sequía fue él quien, amparándose en el nombre del árbol sagrado, les entregó poco a poco a los aldeanos el grano que le sobraba, para que un reparto abierto no acabara en rapiña. Está dispuesto a deshacerse de toda su fortuna y marcharse con los suyos, y solo les pide a los dos que perdonen a su familia.

Heng Xu no acepta la petición de Hu Weng. Exige dinero, obliga a las mujeres de la familia zorro a complacerlo y luego ataca con el pretexto de que la plata ofrecida es poca. Lu Li detiene esa humillación, pero sigue atado a las reglas de los vigilantes nocturnos y considera que no le corresponde proteger a un demonio. Heng Xu masacra entonces a la familia de Hu Weng; Lu Li presencia la matanza y solo alcanza a salvar a una joven con el mismo rostro que su difunta esposa, Qing Shi, nacida de una piedra azulada.

La añoranza que encierra Qing Shi
Qing Shi sigue a Lu Li cuando este deja la casa de Hu Weng. Lu Li reconoce que su aspecto es el de su difunta esposa, pero insiste en que al final no deja de ser un demonio y le pide que no lo siga más. Qing Shi no discute: se queda a un lado y canta la canción que Lu Li y su esposa cantaban antes, y él no para de recordar la vida que llevaban recién casados.

El demonio rata los alcanza arriesgando su vida y explica el origen de Qing Shi: cuando la esposa de Lu Li murió en la hoguera, todo el apego que sentía por su marido quedó en una piedra azulada; esa piedra absorbió la esencia del sol y de la luna hasta tomar forma humana, y por eso tiene el rostro de la difunta y lleva todo ese tiempo esperando a la entrada de la aldea a que Lu Li vuelva. El demonio rata le devuelve además las tijeras que dejó su esposa y le aconseja que se marche lejos con Qing Shi.

Lu Li sigue sin querer ver en Qing Shi a su difunta esposa. Dice que ya dejó atrás el pasado y acaba marchándose solo con su burro, dejándola en el otro extremo del camino de la montaña. Mientras tanto, San Lang se entera por Heng Xu de la existencia de Qing Shi y, como se parece muchísimo a la difunta esposa de Lu Li, le paga a Heng Xu para que se la traiga.

La vida y la muerte del demonio serpiente y el leproso
En otra aldea muere alguien durante la batida para capturar a un demonio serpiente. Los aldeanos le cuentan a Lu Li que el demonio vive en la montaña, en casa de un hombre enfermo de lepra, y le piden que lo elimine. Lu Li encuentra la casa y el hombre admite que su esposa es un demonio serpiente, aunque aclara que ella lleva años cuidándolo. El demonio serpiente explica a su vez que entraba en la aldea solo para conseguirle carne a su marido enfermo, sin intención de matar a nadie.

Lu Li se atiene a la antigua regla y atraviesa con su lanza al demonio serpiente. El hombre le explica entonces que fue ella quien lo rescató en los descampados cuando su familia lo abandonó, y que le alargó la vida con hiel de serpiente; el muerto del que hablan los aldeanos no murió atacado por ella, sino del susto al verla. Tras perder a su esposa, el hombre prende fuego y muere con ella. Ante esas dos muertes, Lu Li empieza a dudar del principio de matar demonios sin distinguir entre el bien y el mal, y recuerda que durante su entrenamiento perdonó a un pequeño demonio que le suplicó; Bai Ran concluyó en aquel momento que su discípulo seguía teniendo apegos, le partió la lanza y puso fin a la relación entre maestro y discípulo.

La verdad sobre cómo San Lang incriminó a la esposa de Lu Li
El demonio rata llega corriendo para avisarle a Lu Li de que Heng Xu ya le ha entregado a Qing Shi a San Lang. Durante el trayecto, por fin cuenta todo lo que ocurrió siete años atrás. San Lang había ido a la herrería a recoger un cuchillo y puso los ojos en la esposa de Lu Li; más tarde volvió a la casa aprovechando que Lu Li estaba fuera y, después de que ella lo rechazara y se resistiera, la amenazó para que no se lo contara a su marido.

San Lang aprovechó entonces la sequía y la plaga de langostas para hacer correr el rumor de que la esposa de Lu Li era una estrella funesta. Hizo venir a una supuesta hechicera y convenció a Lu Li de que dejara a su esposa participar en el ritual con el argumento de que así quedaría demostrada su inocencia. Cuando la encerraron sola, ella volvió a rechazar a San Lang, y él le ordenó a la hechicera que convirtiera el exorcismo en un sacrificio humano. Cuando Lu Li llegó, su esposa ya estaba atada en medio de la hoguera; San Lang fingió que tampoco él podía impedirlo y Lu Li, que no vio el engaño, solo pudo mirar cómo la quemaban viva.

El final
Cuando Lu Li irrumpe en la residencia de San Lang, este está obligando a Qing Shi a acompañarlo en la bebida y Heng Xu también se encuentra en la mesa. Lu Li ha vuelto a unir la lanza que llevaba años partida y anuncia que ya no seguirá la regla de los vigilantes nocturnos de preguntar solo si alguien es humano o demonio y nunca si es bueno o malo. Se enfrenta a los guardias de San Lang y se abre paso hasta él; San Lang tienta a Heng Xu con diez cajas de oro y este se lanza de inmediato a pelear contra Lu Li.

Cuando Heng Xu está a punto de matar a Lu Li, Qing Shi se interpone y recibe el golpe por él, y su cuerpo vuelve a convertirse en piedra. El burro de Lu Li adopta la forma de un qilin y mata a San Lang con sus llamas. Al quedarse sin su protector, Heng Xu pide clemencia; Lu Li no lo mata allí mismo, sino que lo ata al pie del árbol donde Hu Weng solía hacer sus prácticas espirituales y deja que los zorros que siguen por la zona decidan qué hacer con él.


Al final, Lu Li entierra a Qing Shi junto a la tumba de su esposa. Explica que Qing Shi nació por su esposa y murió por él, y que por eso las dos deben quedarse en el mismo lugar. Terminado el entierro, Lu Li se marcha con el recuerdo de su esposa y de Qing Shi, y retoma su camino.