El hombre invisible
Escapa de un controlador solo para seguir siendo acechada por una fuerza invisible: el repaso completo de la película El hombre invisible, desde la fuga nocturna y la aparición del traje invisible hasta la trampa final de Cecilia.
Título
El hombre invisible
The Invisible Man
Año / Duración
2020 · 124 minutos
Género
Ciencia ficción / Thriller / Terror
Dirección
Leigh Whannell
Guion
Leigh Whannell
Calificación
Reparto
Elisabeth Moss (como Cecilia Kass), Oliver Jackson-Cohen (como Adrian Griffin), Aldis Hodge (como James Lanier), Storm Reid (como Sydney Lanier), Harriet Dyer (como Emily Kass), Michael Dorman (como Tom Griffin)
Obra original
El hombre invisible, novela de H. G. Wells de 1897 (adaptación libre)
El hombre invisible es un thriller de ciencia ficción de 2020 escrito y dirigido por Leigh Whannell, adaptación libre de la novela homónima de H. G. Wells de 1897. Elisabeth Moss interpreta a Cecilia Kass, una arquitecta que intenta escapar de una pareja controladora, mientras que Oliver Jackson-Cohen da vida a Adrian Griffin, un empresario de tecnología óptica; Aldis Hodge, Storm Reid, Harriet Dyer y Michael Dorman interpretan respectivamente a James, Sydney, Emily y Tom. La película se estrena en febrero de 2020 y tiene una duración de 124 minutos.
Hasta el 2 de agosto de 2026, la película tiene una puntuación de 7.1 en IMDb. La crítica destaca en general cómo la cinta usa planos vacíos, sonido y una amenaza invisible para transmitir el miedo de la víctima, además de elogiar la actuación de Elisabeth Moss; parte de la crítica considera que el tramo final, centrado en los dos trajes invisibles y en los hermanos Griffin, resulta algo forzado.
Fuga nocturna de la casa junto al mar
Cecilia vive desde hace tiempo bajo la vigilancia y el control de Adrian. De antemano esconde su equipaje en el conducto de ventilación y, una noche, le da diazepam a Adrian. Cuando confirma que está dormido, desactiva las cámaras y la alarma de la casa y se marcha con su equipaje. En el garaje intenta soltar el collar del perro, Zeus, pero el golpe activa la alarma del auto y despierta a Adrian.
Cecilia sale corriendo de la casa y, al llegar al punto de encuentro, su hermana Emily llega en auto. Adrian la alcanza, rompe la ventanilla e intenta sacarla del vehículo, pero Emily arranca a tiempo y las dos hermanas logran escapar.

La noticia de la muerte y una herencia de cinco millones de dólares
Cecilia se refugia en casa de James, su amigo de la infancia. James es detective y vive con su hija Sydney; aunque ya lleva dos semanas lejos de Adrian, Cecilia todavía no se atreve a salir sola de la habitación. Emily le cuenta después que Adrian se ha suicidado. La noticia hace que Cecilia empiece a intentar retomar su vida normal, y promete costear los estudios universitarios de Sydney.
Tom, el abogado y hermano de Adrian, reúne a Cecilia y a Emily para leer el testamento. Adrian le deja a Cecilia cinco millones de dólares, que Tom le pagará en cuotas, siempre que se mantenga en pleno uso de sus facultades y no cometa ningún delito. Cecilia acepta la herencia, pero sigue con la guardia en alto ante los arreglos que Adrian dejó tras su muerte.

Una visita invisible en la casa
En casa de James empiezan a ocurrir cosas inexplicables: la hornalla sube de intensidad sola y provoca humo, la puerta de la habitación de Cecilia se mueve mientras duerme, y en las sábanas quedan marcas como si alguien hubiera pisado sobre ellas. Ella intenta volver a buscar trabajo, pero en una entrevista descubre que todo el material de su portafolio ha desaparecido y se desmaya en el acto. En el hospital le detectan una alta cantidad de diazepam en la sangre; de vuelta en casa, encuentra en el baño el mismo frasco manchado de sangre que había perdido la noche de su fuga.

Cecilia se va convenciendo de que Adrian no ha muerto, sino que ha usado su tecnología óptica para volverse invisible. Mientras se ducha, aparece de pronto una marca de mano en el vidrio, otra prueba de que hay alguien más en la habitación. James la acompaña a ver a Tom; ella le expone su teoría, pero Tom niega que Adrian pueda hacer algo así y atribuye su miedo a un trauma.

Un correo falso y el ataque a Sydney
Un correo malicioso enviado desde la cuenta de Cecilia llega a manos de Emily, y su contenido termina de romper la relación entre las hermanas. De vuelta en casa de James, Sydney trata de consolar a Cecilia, pero de repente una fuerza invisible la derriba. Sydney cree que ha sido Cecilia, y James, por eso, se lleva a su hija y le pide a Cecilia que se vaya de la casa.

Sola en la casa, Cecilia rocía agua, esparce aerosol y espolvorea harina por todas partes para intentar hacer visible al intruso. Llega a captar brevemente su movimiento, pero enseguida recibe un contraataque. Para entonces, Adrian no solo la ha distanciado de sus seres queridos, sino que también ha logrado que los demás empiecen a dudar de su comportamiento y su estado mental.
El teléfono en el ático y la pintura que lo delata
Cecilia encuentra en el ático el teléfono de Adrian, y en la pantalla aparece de inmediato un mensaje que dice «Sorpresa». Al oír ruido abajo, arroja un balde de pintura, que dibuja el contorno de una figura humana. Corre a la cocina por agua para arrojársela y termina forcejeando con esa presencia invisible.

Cecilia logra salir corriendo de la casa y detiene un auto rumbo a la residencia de Adrian junto al mar. Necesita encontrar pruebas físicas que convenzan a los demás antes de que su perseguidor llegue hasta ella.
El segundo traje invisible y la muerte de Emily
Cecilia se cuela en el laboratorio subterráneo de Adrian y encuentra un traje ajustado, hecho de una densa red de lentes, capaz de ocultar la forma de quien lo lleva puesto. Lo activa para comprobar su efecto y esconde ese traje de repuesto en el armario del que fuera su antiguo dormitorio. Otra persona con un traje invisible regresa entonces a la casa y la ataca; Cecilia logra escapar y se comunica con Emily para verse en un restaurante.


Cuando Cecilia está por contarle a Emily lo que ha descubierto, un cuchillo suspendido en el aire le corta la garganta y luego es colocado en la mano de Cecilia. Las cámaras del restaurante y los testigos presentes solo ven a Cecilia con el cuchillo en la mano, así que la policía la arresta acusada de asesinato.
Acusada de asesinato, descubre que está embarazada
James llega a la comisaría a ver a Cecilia detenida, pero las pruebas disponibles no respaldan su versión sobre el hombre invisible. Ella queda internada en un hospital psiquiátrico a la espera del juicio, y las cláusulas del testamento sobre su salud mental y su conducta legal la dejan además sin derecho a la herencia.

Los exámenes revelan que Cecilia está embarazada. Tom va al hospital y le propone un trato: si deja de resistirse, vuelve con Adrian y tiene al bebé, él se encargará de que retiren los cargos en su contra. Tom también le revela que Adrian manipuló sus anticonceptivos. Cecilia rechaza el trato y, sin que él se dé cuenta, le quita una lapicera.

Contraataque en el hospital y ataque en casa de James
Por la noche, Cecilia se apoya la lapicera contra la muñeca y finge que va a suicidarse. El hombre invisible se revela para impedirlo y proteger al bebé que ella lleva dentro; ella lo apuñala de inmediato con la lapicera, lo que provoca fallas en el traje y deja al descubierto por un momento su silueta. Los guardias de seguridad que acuden son atacados, y el hombre invisible escapa del hospital tras amenazar con hacerles daño a las personas que ella quiere.
Cecilia llega a casa de James justo cuando James y Sydney ya están siendo atacados. James apunta con su arma buscando el blanco, mientras Cecilia usa un extintor para trazar con su niebla blanca la posición del atacante, hasta que finalmente logra dispararle y derribarlo.

La muerte de Tom y el rescate de Adrian
Cecilia le quita el casco al cuerpo y descubre que quien llevaba puesto el traje invisible era Tom. Al mismo tiempo, la policía encuentra a Adrian atado en el sótano de su propia casa, con vida. Adrian asegura que Tom lo mantuvo cautivo y le atribuye a su hermano todos los ataques anteriores, incluida la muerte de Emily; la policía también da por hecho que Tom, ya abatido, era el responsable de todo.

Cecilia no cree esa versión. Está convencida de que Adrian manipuló a Tom para que se pusiera el otro traje y de que planeó deliberadamente que él mismo fuera encontrado como víctima. Como las pruebas que tiene la policía solo apuntan a Tom, decide encargarse personalmente de exponer a Adrian.
El final
Cecilia cena con Adrian en su casa, con un micrófono oculto puesto, mientras James escucha todo desde las cercanías. Le dice que, si Adrian reconoce todo lo que ha hecho, está dispuesta a volver a empezar. Adrian insiste en que todos los crímenes fueron obra de Tom, pero deja entrever, con la palabra «Sorpresa», que sabe lo que el hombre invisible le dijo antes a Cecilia. Como no logra sacarle una confesión completa que pueda entregar directamente a la policía, se levanta de la mesa y va hacia el baño.

En realidad entra al antiguo dormitorio, saca del armario el traje invisible de repuesto que había escondido antes y vuelve al comedor para cortarle la garganta a Adrian. Las cámaras de la casa solo registran el cuchillo moviéndose solo, y la escena parece un suicidio. Cecilia se quita el traje y vuelve a aparecer frente a las cámaras, llama a emergencias y, fuera del alcance de las cámaras, le repite «Sorpresa» a Adrian mientras agoniza.
Cuando James llega, ve el traje invisible dentro del bolso de Cecilia. Ella se mantiene firme en la versión del suicidio que muestran las cámaras, y James, al final, no la detiene. Cecilia se va de la casa con el traje y con Zeus, dejando atrás para siempre el control que Adrian ejercía sobre ella.