Desesperada
Una madre rastrea un tiroteo escolar desde el bosque solo con su celular: un repaso completo de Desesperada, desde la alerta de confinamiento y el hijo incomunicado hasta la falsa sospecha y el reencuentro afuera de la escuela
Título
Desesperada
Lakewood / The Desperate Hour
También conocida como: Lakewood (España)
Año / Duración
2021 · 84 minutos
Género
Thriller / Drama
Dirección
Phillip Noyce
Guion
Chris Sparling
Calificación
Reparto
Naomi Watts (como Amy Carr), Colton Gobbo (como Noah Carr), Sierra Maltby (como Emily), Andrew Chown (como Robert Ellis)
Desesperada (Lakewood, estrenada después con el título The Desperate Hour) es un thriller dramático estadounidense y canadiense dirigido por Phillip Noyce y escrito por Chris Sparling, protagonizado por Naomi Watts. La película tuvo su estreno el 12 de septiembre de 2021 en el Festival Internacional de Cine de Toronto y llegó a las salas de Estados Unidos el 25 de febrero de 2022, con una duración de 84 minutos; la historia sigue casi todo el tiempo a una madre alejada del pueblo que, a través de las llamadas que hace y recibe sin parar, va reconstruyendo un tiroteo escolar.
Hasta el 11 de septiembre de 2026, la película tiene una calificación de 5.0 en IMDb, con 9203 votos; en Rotten Tomatoes el índice de frescura es del 27%, basado en 77 reseñas, y el índice de audiencia (Popcornmeter) es del 16%, con más de 100 muestras. Todas esas cifras son bajas, así que la recepción general es más bien negativa.
El día libre, la carrera matutina y el adolescente en casa
Casi un año después de la muerte de su esposo Peter, Amy Carr cría sola a su hija Emily y a su hijo adolescente Noah. Esa mañana despierta de una pesadilla, decide pedir el día libre en el trabajo y planea ver una película por la noche con sus dos hijos. Amy lleva a la pequeña Emily al autobús escolar, pero no logra levantar a Noah, que sigue acostado. El chico dice que no se siente bien, así que ella lo deja quedarse en casa a descansar.

Amy se queda un momento en la puerta de la habitación mirando a Noah y luego sale a correr con su celular y sus audífonos. Elige una ruta larga que atraviesa el bosque y se aleja cada vez más de la casa.

Llamadas en el bosque y un confinamiento repentino
Al salir de casa, Amy todavía lleva una taza en la mano y su rutina matutina no parece distinta a la de cualquier otro día. Ya dentro del bosque, mientras avanza, atiende llamadas del trabajo, una llamada de su madre y mensajes cotidianos.


Cuando una patrulla pasa a toda velocidad por un camino cercano, el celular de Amy recibe una alerta policial: todas las escuelas del pueblo están en confinamiento. Ella está a unas cinco millas de su casa y en medio del bosque, sin ningún auto cerca, así que no le queda más que seguir corriendo y pedir información por teléfono.

La hija está a salvo, pero el hijo no está en casa
Amy llama primero a la escuela primaria de Emily. Una maestra confirma que la niña ya está en un lugar seguro y les permite hablar brevemente. Aunque sabe que su hija menor está a salvo por ahora, sigue sin poder comunicarse con Noah. Entonces le pide a CJ, el mecánico que trabaja cerca de su casa, que vaya a revisarla, y la respuesta es que Noah no está ahí.

El taller queda cerca de la escuela secundaria de Noah. CJ ve la camioneta del chico estacionada en el estacionamiento de la escuela y después se da cuenta de que la policía está revisando otros cuatro autos. Así es como Amy confirma que su hijo sí fue a clases esa mañana y que el tiroteo y la toma de rehenes están ocurriendo justo ahí.

El interrogatorio policial y la sospecha equivocada
A partir de las noticias y de las llamadas, Amy va armando el panorama: un tirador abre fuego en la escuela secundaria, una chica muere tras recibir un disparo y parte de los alumnos quedan atrapados. Dedra, la operadora del 911, se mantiene en contacto permanente con ella, mientras que un detective le pregunta por el estado de ánimo de Noah en el último tiempo, por los medicamentos que toma y por si tiene armas. La revisión policial del vehículo de Noah y esas preguntas hacen que Amy llegue a temer que su propio hijo sea el tirador. Al enterarse de la muerte de la chica, Amy le deja un mensaje de voz a Noah, con quien sigue sin poder comunicarse: reconoce que la relación entre ellos ha estado tensa últimamente, le pide perdón y le dice que lo quiere.

Por fin ve la cara de Noah en el celular, pero la llamada es muy breve y el chico está visiblemente tenso. Poco después la policía aclara que el tirador no es un estudiante y que Noah tampoco es sospechoso: él es una de las personas atrapadas dentro de la escuela.
Herida, busca un auto que la lleve a la escuela
Amy acelera el paso en el bosque, se cae en el camino y se lastima el tobillo. Aun así sigue avanzando hacia la carretera mientras hace llamadas y trata de encontrar a alguien que pueda llevarla a la escuela. La batería del celular baja sin parar y la señal intermitente vuelve más difícil cada intento de comunicarse. Finalmente sale del bosque y espera un vehículo afuera de un edificio junto al camino.

Al principio el conductor de la aplicación de transporte no quiere acercarse a la escuela por los cortes de calles y el caos, pero acepta ir cuando se entera de que el hijo de ella está atrapado. Amy por fin deja la zona boscosa y se sube al auto; el conductor le ofrece un cable para cargar el celular y, cuando la batería se le agota por completo, le presta su propio teléfono.


Encuentra el número del tirador y coopera con la policía
Amy le pide a CJ que anote las placas de los otros cuatro autos que revisa la policía. CJ busca los datos de los dueños en la base de datos del taller y se los envía. Después Amy se comunica con McKenzie, una estudiante que ya fue evacuada de la escuela secundaria, y le pide que identifique esos nombres uno por uno; el único que McKenzie no reconoce es el de Robert John Ellis. Enseguida Greg, un compañero de trabajo de Amy, encuentra el número de teléfono de Robert en los registros fiscales del estado y confirma que trabajó en la cafetería de la escuela.

Camino a la escuela, Amy revisa las redes sociales de Robert y lo llama por primera vez. Le explica que es la madre de uno de los rehenes y le pide que no lastime a los que están atrapados; Robert sospecha que ella colabora con la policía y corta la llamada enseguida. Al principio el detective le reclama a Amy por interferir en la negociación y le exige que no vuelva a contactar al tirador. Pero luego Robert deja de negociar con la policía y, como los agentes se preparan para irrumpir en el laboratorio de química donde están los rehenes, prefieren pedirle a Amy que lo llame de nuevo y trate de distraerlo. Ella lo hace, y Robert también le cuelga en esa segunda llamada. Solo entonces el auto de la aplicación llega hasta la línea de seguridad, y Amy se baja y corre hacia las inmediaciones de la escuela.

El final
Cuando Amy llega a la escuela, recibe una videollamada de Noah. Enseguida la policía inicia el operativo de irrupción: en la llamada de Noah se escuchan varios disparos y después la comunicación se corta. Durante un rato Amy no logra saber qué pasó con su hijo; la película tampoco aclara si Robert termina abatido o detenido.
Amy espera de pie en las inmediaciones de la escuela y después ve a Noah salir de la zona acordonada. Madre e hijo corren el uno hacia el otro y se abrazan, con la certeza de que Noah sobrevivió al tiroteo.

De regreso a casa, la madre de Amy la llama para avisarle que ella irá a recoger a Emily. Noah se recuesta junto a su madre mientras el auto se aleja. Durante los créditos finales, Noah publica un video en una red social en el que dice que se está recuperando y pide que la gente no guarde silencio frente a los tiroteos escolares.
